
Buen día. “Sí quiero ser Presidente de México; sí aspiro a ser el candidato de mi partido; sí aspiro a participar en la contienda electoral del próximo año y aspiro a ser el Presidente de los mexicanos”.
Así de claro, así de abierto, así de franco, fue Enrique Peña Nieto, el pasado lunes, por la noche, en respuesta a una pregunta de Joaquín López Dóriga, durante su noticiero de Televisa, tal como le avisamos antier, en nuestra entrega nocturna y antes de ese destape televisivo.
Así tenemos que ahora ya sabemos con quién está Emilio Azcárraga Jean, dueño de ese consorcio televisivo influyente entre buen número del electorado nacional, pese a que se quiera negar.
De esta forma, Peña Nieto, crea una modalidad en toda la historia de los “destapes” de anteriores precandidatos a la Presidencia de México.
Y, ni modo y por esto, el ex gobernador mexiquense se ganó un severo señalamiento del líder nacional del PRD, Jesús Zambrano, al definirlo como “un muñeco mediático”.
Marcelo Ebrard, al llegar a la Asamblea Legislativa, para rendir su V Informe de Gobierno, aprovechó el foro para opinar a este respecto. Dijo que este “destape” del ex gobernador mexiquense, “no es nada nuevo; nomás que no se atrevía a decirlo”.
Y, añadió: “No es ninguna sorpresa; lo que sorprende es que se haya tardado tanto; hay que decir lo que uno quiere(¡!sí, como no! ¡); ser honesto y decirlo de frente, como lo he hecho yo”.
En definitiva, hubo pros y contras, en este anuncio televisivo de Peña Nieto, que sería prolijo reseñar y resaltar. Pero si fuedesde los liderazgos del PRD, desde donde más se cuestionó esta forma de anunciar y reconocer el propio proyecto político del mexiquense.
Ayer, Volvió a subir el dólar; mala señal para México
Así, mientras Marcelo Ebrard, será otra vez actor político(…)
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