
Lo que se puede considerar como un paquete tres en uno, aunque en realidad podría ser cinco en uno, son tres noticias colocadas en la agenda pública nacional este inicio de semana y que incluye a la detención de dos colaboradores del gobierno duartista, en el aeropuerto de Toluca, con 25 millones de pesos a cuestas, sin poder aclarar a quien iban a ser entregados; así también la alerta migratoria para tres ex gobernadores tamaulipecos y diversas personalidades del medio político estatal de Tamaulipas por parte de la Procuraduría General de República; y, por último, la guerra mediática que ya inició Maude Versini contra otro ex gobernador priísta, Arturo Montiel, en donde se avizora un nuevo conflicto diplomático legal con Francia, en un entorno cercano al núcleo de poder de Enrique Peña Nieto.

Hasta el momento, según la propia información destacada a ocho columnas en el periódico mencionado, al lado de pequeñas notas que también aluden al gobernador Duarte y declaraciones suyas sobre el orden que tiene su gobierno y su no omisión antinarco, el Gobierno del Estado de Veracruz ya oficialmente envió oficios donde aclara que ese dinero era para pagar a la compañía Industria 3, que promocionará la Feria de la Candelaria, el Carnaval y la Cumbre Tajín. Sin embargo, la Procuraduría General de la República, dijo que no se presentaron evidencias documentales de contrato alguno para tal efecto, ni acta de licitación pública de la selección de la empresa, por lo que la investigación proseguirá hasta conocer de manera fehaciente a quien iba a ser entregado 25 millones de pesos en efectivos. Si bien los funcionarios ya fueron liberados, el efectivo decomisado no ha sido regresado aún, según informó Tomás Ruiz, Secretario de Finanzas del Estado de Veracruz, quien aseguró, en boletín de prensa, que el destino de ese dinero efectivamente era para pagar eventos culturales, según la normatividad de prestación de servicios a que tiene derecho una entidad pública.

El tercer caso, también emitida desde otro medio periodístico, la revista “Reportaje Índigo” quien da a conocer que los exgobernadores priístas de Tamaulipas: Eugenio Hernández, Tomas Yarrington y Manuel Cavazos Lerma, junto con 46 familiares, empresarios, periodistas y colaboradores están sujetos a alerta migratoria por parte de autoridades del gobierno federal, para tenerlos ubicados hacia cualquier lugar adonde viajen, debido a indagatorias que se hacen en torno suyo. Lo que puede ser considerada una filtración de alto nivel, que oscure la dependencia en específico que solicita formalmente la alerta migratoria, ha provocado nuevamente una ola de rumores en diversos medios especulando que sus casos pueden estar relacionados con el auge de las bandas de narcotraficantes en ese estado norteño. Sin embargo, según la revista IMPACTO, la propia Procuraduría General de la República, negó que sea ella quien pidió la alerta migratoria aunque si reconoció que se investiga a alguno de ellos.
Es importante que en los tres casos hay similitudes informativas: 1.- Se trata de funcionarios o exfuncionarios priístas 2.- Se les inmiscuye en la probable comisión de delitos por manejo no claro de procedimientos en donde puede estar presente abuso del poder o tráfico de influencias y 3.- Las tres informaciones han sido colocadas, de inicio, en tres medios muy selectivos por su reconocida objetividad y ejercicio de investigación periodística con libertad de criterio.
No obstante, cabe señalar que los tres casos, coincidentalmente, tienen impacto en un mismo objetivo psicológico: minar la confianza y credibilidad en el Partido Revolucionario Institucional y su candidato presidencial Enrique Peña Nieto. ¿Son sólo escándalos mediáticos premeditados para calentar el ambiente político pre electoral o realmente existe comisión de delitos? En unos días se sabrá.
