
* EL NERVIOSISMO
NO ANDA EN BURRO

Por un lado la sentencia dictada por Josefina Vázquez Mota, en el sentido de que los funcionarios públicos que se involucren con la delincuencia organizada paguen con cadena de por vida su osadía y, por el otro, los operativos que realizan fuerzas policiacas y armadas, generan grave desconcierto y el miedo en la población.
Ayer los xalapeños volvieron a vivir las horas de desconcierto, muchas dudas y alerta cuando el convoy integrado por fuerzas militares y policiacas, según se dijo, llevaron a cabo un operativo en las calles y moradas de la unidad habitacional de El Fovissste y el barrio de San Bruno, llegaran hasta el sitio donde funcionara alguna vez la antigua estación del servicio urbano de pasajeros.
Es evidente que el nerviosismo no anda en burro, lo encuentra usted en la arteria pública, el cafetín y hasta entre quienes acusan que cuando estos operativos se registran, los teléfonos celulares dejan de operar. Vaya usted a saber si esto es cierto, pero en días de no creer en algo, se incluye a esta guerra que no cesa.
Los avecindados en la ciudad, se lamentan que su capital, también calificada Atenas, título que le otorgan autoridades públicas exclusivamente aparezca en los registros periodísticos de circulación nacional entre las ciudades enclavadas en los estados más violentos del país, amén de que en los Estados Unidos de Norteamérica, sus gobernantes les digan a sus ciudadanos, que no viajen a tierras veracruzanas, por ser peligrosas.
Una realidad a la que el grueso de compatriotas, no acaba de adecuarse, por más que las instituciones de seguridad, se lo pidan a la población a través de sus representantes. Rompiendo así con su ancestral tranquilidad, la que los veracruzanos de siempre añoran en verdad, pese a que el presidente Calderón diga que no puede ser funcionario público, quien no combata a la delincuencia.
* ENCUESTAS DE
QUIEN LA PAGAN
Las encuestas en este país, favorecen a quienes las pagan.
No hay duda, que así ocurra en días como los que corren. De siempre han fallado, y particularmente de la época en que se pusieron en práctica a la fecha, ha sido generalmente igual.
Lo que a las mayorías llama la atención, es que los artífices de estas encuestas, sondeos de opinión o como usted les quiera llamar, hablan como si fueran la última palabra o la verdad ganada al cielo inclusive.
Y en los medios, pero particularmente la televisión, las siglas de las tantas empresas como según se llaman, realizan su trabajo de andar preguntando, pero la interrogante que queda en vilo también de siempre, es saber a ciencia cierta, a quién o quiénes cuestionan, piden puntos de vista, cuál es la metodología que siguen, para poder hablar de sondeos cada semana o cada quince días.
Hace seis, doce y 18 años, cuando realmente se pusieron de moda las encuestadoras, el tinte de noticia lo dieron sus resultados alarmantes o los que llamaban prácticamente a una guerra sin cuartel entre candidatos por ejemplo a la presidencia de la república.
La inclinación hacia uno y otro aspirante presidencial, al mejor tirador suele írsele el tiro, pero no escapa a avistar que primero por decisión sus patrones empresariales, los conductores televisivos, tienen que seguir una instrucción, pero el resultado ha de transcurrir entre el azoro y ventilarse la sorpresa de los espectadores.
Acaba de registrarse la designación de candidato al gobierno de la república, y en mucho las encuestadoras presagiaban el triunfo del señor Ernesto Cordero, cuando a nuestro vecino más cercano y a los de más allá, les preguntábamos sobre sus preferencias en materia preelectoral, y la respuesta-en el caso concreto del PAN- al final, gana Josefina, pero las firmas de sondeo de opinión pública se respiraba que alentaban hasta el último suspiro, porque Cordero remontara.
Por qué entonces, las firmas que encuestan se han apropiado del negocio de propalar supuestas inclinaciones y preferencias electorales, siendo que en las mayorías de los procesos electorales, el resultado discrepa de sus rondas de informes a una opinión pública realmente inexistente en este país. Bueno sería saber, en qué se sustentan para difundir sus numeritos, diría la esposa de un funcionario de altos vuelos, para saciar apetitos de quienes las pagan, de nadie más.
* LOS JÓVENES NO
USAN CONDONES
La especie ya se difundió.
El Sector Salud distribuirá reza su propaganda, cien mil condones entre la palomilla juvenil, que seguramente acudirá y dará tienda suelta a sus pasiones más diversas durante las fiestas del carnaval del vecino puerto de Veracruz.
En Veracruz, puerto, a decir de Leticia Perlasca, flamante secretaria de turismo estatal, ha anunciado que están listos para recibir un millón de visitantes, pero el añadido lo vierten autoridades del Sector Salud, en el sentido de que se regalarán cien mil condones, es decir, el cálculo que está haciendo la dependencia, tiene que ver con los cientos de miles de visitantes que esta fiesta albergará en dos semanas con desfiles, coronaciones de reinas y reyes y por supuesto los antros que estarán a reventar por una aplastante mayoría de muchachos, cuyas edades frisan entre los quince y 30 años de edad.
La prevención del contagio es lo más apremiante durante este festejo, que igual, los amigos de los diferentes credos religiosos, cuestionan con alguna severidad llamándole la fiesta de la carne, la diversión en todas sus direcciones, puesto que corren cantidades industriales de licores y circulan las drogas enervantes, en cantidades importantes.
Sin embargo, los habitantes y quienes nacieron en el vecino puerto de Veracruz, o muchos de ellos, con sus honrosas excepciones, se preguntan hasta qué punto estas fiestas benefician al ex primer puerto de México, cuando la violencia puede asomar con singulares alcances en la población civil, hace muchos años, que la tradicional fiesta, cuya alegría se contagiaba a todas las familias porteñas y turistas, se transformaron en los festines, donde si no hay bebidas espirituosas y sucesos donde corra la sangre y detenidos y confinados en las fiscalías ministeriales, no forman parte estos actos del tradicional festejo del llamado carnaval porteño.
Quien garantice lo contrario, que lo demuestre, aunque en principio la señora Leticia Perlasca, dice que están listas las autoridades a su cargo y el ayuntamiento porteño para festejar el carnaval, que con cien mil condones, se detendrá el VIH. Esperemos.
