
* LIBROS PARA
AYUDAR A AMANC

No cejan en su propósito las dirigentes del grupo AMANC, quienes esperan la comprensión de autoridades y ciudadanos, para construir lo que será el albergue más completo que pudiera registrarse en la ciudad y el resto de la entidad, con miras a ver integralmente por la atención a los niños con cáncer.
El proyecto ya tiene algunos meses atrás, que se vienen promoviendo.
Sin más respaldos, que el compromiso de una madre que perdió a su hijo por la mencionada enfermedad, Rocío Durante Marini se echó a cuestas la idea de construir una casa, que además de ver por los menores con la enfermedad, igual, sus familias reciban la atención que les causa un trauma semejante.
Los albergues no dejan de asemejarse a una prisión, adonde dejan a los menores con cáncer solos, aislados, cuando están requiriendo de la constante de afectos y cariño de sus progenitores y sus demás hermanos y quizá amistades. El concepto es nuevo y AMANC lo ha venido ensayando con éxito en importantes ciudades del país, como es principalmente en el Distrito Federal.
Lamentablemente, han transcurrido meses, sin lograrse los objetivos del programa AMANC. La alcaldesa Elizabeth Morales les ofreció un lote de mil 70 metros cuadrados, en la colonia Constituyentes, pero siguen sin recibirlo en la representación de la sigla antes mencionada.
Los jóvenes de la facultad de arquitectura, ya cuentan con el proyecto en escala o montado en su maqueta de la construcción, pero los tropiezos siguen siendo burocráticos.
AMANC, a través de estas instalaciones, estaría en condiciones de poder recibir una buena parte de los menores con cáncer, cuya cifra en el estado de Veracruz, rebasa los 320 casos, a decir de Silvia Yunes Romero, presidenta de la Organización Unidos Para el Bienestar de la Sociedad.
En resumidas cuentas, un proyecto valioso como es este no ha podido caminar como se lo propusiera Rocío Durante, tan solo porque los efectos burocráticos a que se enfrenta como organización social, son muchos y por añadidura bastante tortuosos.
* NO HUBO REUNIÓN CON
VÍCTIMAS DE CURAS
Finalmente, no se dio la reunión anunciada previamente en el sentido de que el Papa Benedicto XVI recibiría a las tantas víctimas de la pederastia y, particularmente, de quienes fueron sometidos por los curas católicos y que además se encuentran plenamente identificados, otros confesos y varios más, sometidos al rigor de las audiencias en los juzgados de lo penal.
Tampoco se sabe a ciencia cierta, a qué vino el Papa Benedicto XVI, y qué hizo durante los tres días, qué pasó en la ciudad de León, estado de Guanajuato.
El que hayan comulgado los panistas, es lo de menos, porque quienes saben de filiaciones ideológicas, no ignoran que entre los albiazules hay los ultraderechistas, conservadores, católicos sinceros y otros más de golpe en pecho, y que lastimosamente se dicen católicos, con afanes de conquistar el corazón de una muchedumbre ignorante y creyente, como según se cuenta la hay igualmente en la sociedad azteca.
La protección al párroco Marcial Maciel, podría asegurarse que continúa siendo la piedra en el zapato de las cuestiones que maneja la Iglesia Católica. Lo otro, que pasó inadvertido, pero ahora se repara, es que en ninguna toma fotográfica o acto en el que hayan estado los cinco cardenales que acompañaron en esta gira a México, al prelado católico, figuró el cardenal Norberto Rivera.
Las decenas de niños que en el pasado y el presente, han sido víctimas del ataque sexual de sacerdotes en pleno oficio religioso, quedaron sin poder testimoniarle al Papa sus quejas y escondidas aspiraciones de que se les haga justicia.
Los autores de ejercer la pederastia y la pornografía infantil, cuyos casos son ampliamente conocidos por autoridades judiciales, siguen pendientes de encontrar la justicia.
El padre Rafael Muñiz, en el caso de Xalapa, más conocido con el sobrenombre de «El Lobo Siberiano», el cual se encuentra prófugo, ha sido ampliamente documentado por autoridades judiciales del DF, y es la fecha en que ni la iglesia ni las autoridades civiles, han podido dar una satisfacción a las víctimas y sus familiares de tan perversas conductas.
Igual preocupación prevalece entre arzobispos, y que recientemente se reunieron en esta ciudad capital, para ventilar las tomas de decisiones, que asumirán en lo subsiguiente, para cada uno de los casos, que vayan a ser de su conocimiento en materia de pedofilia y que sus curas, estén metidos, como es y ha sido hasta los codos, y que afortunadamente para ellos, han podido librarse del alcance de los tentáculos de la justicia.
Empero, confiesan igualmente prelados, que no siempre será así y es necesario que asuman tácticas de prevención para defenderse de las instituciones del poder judicial y la mordaz crítica de la sociedad civil.
Sin embargo, nada de esto, pudo conocer de viva voz el Papa Benedicto XVI, de quien por otro lado, sigue siendo un misterio saber a qué vino a México, pues tampoco se dio la apasionada y ferviente recepción, que muchos feligreses habían contado previamente.
* SE MUERE EL
RÍO CONSOLAPA
Lenta pero seguramente el río Consolapa va muriendo.
El otrora escenario bajo el cual corría el agua del mencionado río, se prestaba para que centenares de familias los domingos lo disfrutaran como su espacio para el esparcimiento y la recreación al aire libre, alejados sus componentes del ruido, los tóxicos y los claxonazos de los vehículos automotrices a toda hora del día.
Sin embargo, no hay bien que dure cien años, así que el desplome definitivo del río Consolapa está a la vuelta de la esquina.
Las aguas que vienen del Cofre de Perote, igual, comienzan a alejarse y toda una región que antaño estuviera poblada de árboles, pinos, oyameles, y decenas de variedades más de lo que fuera una copiosa vegetación, va alejándose hasta ir quedando hojarasca únicamente.
Los pedruscos sobresalen de entre el arroyuelo, porque ahora eso es, que circunda a las viviendas, algunas residenciales, que se enfilan a lo largo, con sus curvas y recovecos, que se yerguen a los costados de la vieja carretera a Coatepec, siguiendo la ruta de Briones, hasta culminar precisamente en el entronque con la vecina ciudad nativa de la poetisa María Enriqueta.
El verde de las flores y árboles, va tornándose en amarillento y negruzco habida cuenta de que por este lado de la región cafetalera la industria sin chimeneas y otros giros comerciales, igual, envenenan el ambiente.
La tala ha sido inmoderada de los escasos recursos maderables entre las ciudades de Xalapa y Coatepec, zona que es atravesada por la llamada antigua carretera, hoy convertida en un enorme cráter a semejanza de los hoyancos que se le aprecian a la luna, y que ninguna autoridad ha podido emprender su restauración, siendo que esa zona, es de las pocas que quedan con algún atractivo, gracias a sus recursos arbolados que quedan.
El zumbido del agua que corría sobre el río Consolapa, va quedando solo en el recuerdo de las familias, que gustaban ir unidas en torno a la idea de pasar horas de sano esparcimiento, acampar bajo sus árboles y hacerla de día de campo, cuando no había otros escenarios donde los niños y jóvenes y los papás de éstos, pudieran pasar las horas bajo un calorcito sabroso, protegidos siempre bajo las sombras de gigantescos y pequeños arbustos y árboles.
Ninguna firma, asociación, comité de defensa a los recursos naturales dice algo en aras de recuperar una vasta zona, que hoy por hoy, se hunde en la memoria de quienes supieron de las riquezas forestales y las aguas del río Consolapa, corriendo por entre las piedras lisas en cantidades industriales, pero que hoy, lamentablemente, para mala suerte de todos, está muriéndose. Alguien puede acudir a su rescate. Tal vez. Esperemos.
