
El relator de la Organización de las Naciones Unidas sobre el derecho a la alimentación, Olivier de Schutter, hace unos días se refirió a que “Nuestro sistema alimentario crea gente enferma”, pues una de cada siete personas del planeta está desnutrida y muchas más sufren de “hambre oculta” o deficiencia de micronutrientes, mientras que 1.300 millones padecen sobrepeso u obesidad.
El Dr. Jaime Burkle, del Hospital Piedmont de Atlanta al realizar estudio sobre las enfermedades, estableció el mal ejemplo que representan los hábitos alimenticios de su país; criticó que en México no haya políticas públicas más agresivas en cuanto a limitar a las cadenas de comida rápida el uso de aceites y grasas saturadas trans, pues dijo que en Estados Unidos sí están prohibidos por causar aumento del colesterol y provocar infartos.

La esperanza de vida de los mexicanos se ha duplicado en las últimas ocho décadas, pues mientras en 1930 las personas vivían en promedio 34 años, en 2010 la cifra llegó a 75 años. La mujeres viven actualmente en promedio 77.8 años, mientras que los segundos 73.1 años. A nivel mundial, las estadísticas señalan a Mónaco, 90 años, Macao 84 y, San Marino, Andorra, Japón, Singapur, Hong Kong, Australia, Italia, con 82 Años.
En México, las enfermedades con mayor incidencia son, para las mujeres: diabetes mellitus y enfermedades cardiovasculares, responsables del 27% de las muertes femeninas. Para los hombres, además de las anteriores se agregan las crónicas del hígado, con 27% de las muertes masculinas. El 70% de los adultos tiene sobrepeso u obesidad y esas personas necesitarán en el transcurso de sus vidas un promedio de 18 años de tratamientos médicos, como es el caso de la diabetes.
McDonald’s, en el país, opera hoy más de 500 puntos de venta en 57 ciudades mexicanas, después de abrir su primer restaurante en 1985. Representa el mercado regional más grande de Yum Brands (dueña de KFC, Pizza Hut, Taco Bell y Long John Silver). Solo por dar un pequeño ejemplo. El consumo fast food es impresionante no solo entre los mexicanos, sino en casi cualquier ciudadano del mundo.
¿Políticas públicas o educación nutricional, la solución?
Periodista y Docente de Desarrollo Sustentable

LUPITA: MIRA LA BUENA COINCIDENCIA EN LA TEMÁTICA (NUTRICIÓN/DESNUTRICIÓN EN ADULTOS MAYORES): NOTA QUE HOY PASÉ AL PORTAL UNISON: NO LA HAN SUBIDO, PERO QUIZÁ MAÑANA:
Por Jesús Alberto Rubio.
En poco tiempo, México se transformará en un país envejecido, por lo que tenemos que estar con más cuidados en la salud para alcanzar una vida funcional y saludable, afirmó la doctora María Consuelo Velázquez Alva, académica del Departamento de Atención a la Salud de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM), Unidad Xochimilco.
La especialista en nutrición clínica, señaló que hoy se trabaja con un concepto llamado envejecimiento exitoso, motivacional, activo y funcional, para romper el paradigma de envejecer con enfermedades, dependencia, pérdida de las actividades básicas postrados en sillas de ruedas, abandonados por la familia o recluidos en asilos de ancianos.
Entrevistada en el programa “A Tiempo con la Ciencia” que transmite por Radio Universidad el Departamento de Ciencias Químico Biológicas, advirtió que se ha perdido el respeto al anciano que con anterioridad era considerado “el sabio”, mientras que ahora está desprotegido e incluso por la propia familia llegando a ser un “estorbo”.
Velázquez Alva, Profesora Visitante en el Departamento, sostuvo que “los pueblos que no reconocen a los ancianos o adultos mayores, no tienen derecho a la historia; vamos a ser tantos viejos, que vale más que nos preparemos a diferentes estancias”.
Al definir al adulto mayor a quienes tienen edad cronológica de más de 60 o 65 años, dijo que actualmente gracias a los avances tecnológicos se ha aumentado la esperanza de vida ya que en 1930 era de 34 y, ahora es de 75, pronosticando que en para el 2020, el promedio será de 80.
Entrevistado en el programa “A Tiempo con la Ciencia” que transmite por Radio Universidad el Departamento de Ciencias químico Biológicas, dijo que la familia y los profesionales de la salud debemos estar preparados ante esta expectativa de mayor vida buscando que el adulto mayor sea productivo y saludable.
Al abordar el tema “Nutrición en el Adulto Mayor” dijo que en el adulto mayor se debe evaluar la nutrición mediante su peso corporal ya que por su proceso de envejecimiento patológico y condiciones de depresión ante la posible pérdida de su pareja, trabajo, funciones físicas e incluso peso porque dejan de comer.
“Cuando un adulto mayor está perdiendo peso de manera involuntaria, por diversos factores causantes, es una variable que debemos considerar. Es un síntoma de a de que algo está pasando”, dijo.
Citó que en esta etapa de la vida, se pierde contenido mineral óseo, agua corporal total, masa muscular esquelética y fuerza, lo que lleva al anciano a tener limitaciones en sus actividades básicas. Por ello, afirmó, debe consumir vitaminas, nutrientes y otros suplementos alimenticios.
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