
* ¿UN PRI NUEVO O
CON «DINOSAURIOS»?

Lo que no ha dicho el candidato priista a la presidencia de la República, Enrique Peña Nieto, con qué clase de socios priistas gobernará los próximos seis años.
Son los «dinosaurios», quienes volverán al redil de la función pública y harán remembranzas del viejo sistema, basado en la intolerancia, la impunidad, el tráfico de influencias y adversario de todo desarrollo o tendrán los mexicanos el régimen, que demanda una mayor participación de la sociedad, la vuelta a la tranquilidad social y que acabe con la impunidad.
Dice Enrique Krauze, el laureado escritor mexicano, que los jóvenes ignoran cómo gobierna el viejo sistema. Su base está en la intolerancia y esto lo saben los mexicanos que vivieron los excesos y abusos que cometieron viejos priistas, en los años sesenta, setenta y ochentas.
La carestía de la vida sobrevino con los gobiernos neoliberales de Miguel de la Madrid, Carlos Salinas y Ernesto Zedillo.
Pero dónde quedan los sexenios intolerantes y de una alta criminalidad de Gustavo Díaz Ordaz y Luis Echeverría Álvarez. Cómo van a ser olvidadas las matanzas de 1968 y 1971.
Y el sexenio de los excesos, abusos y superficialidades y la construcción de residencias faraónicas de José López Portillo. La caída del peso mexicano y la depreciación de la vida en común de los mexicanos, le ha atraído a las grandes mayorías el mayor desempleo de los últimos años, la pobreza extrema, la inseguridad.
La libertad de expresión también padeció los estragos de la represión en los años en que operó el viejo régimen.
Luego entonces, en un elevado porcentaje de mexicanos, cabe la sospecha y la duda, pero igual, está a la espera de que el abanderado priista diga potencialmente con qué clase de mexicanos gobernaría, si legalmente se confirma su triunfo como candidato a la presidencia de la república.
Ya dijo EPN que sería con personas «expertas en la política», lo que a muchos les causa horror, pues si de algo se ha rodeado el ex partidazo, es precisamente de viejos dinosaurios de un quehacer que hizo ricos a pocos, en detrimento de las mayorías aplastantes de mexicanos.
Temores de la ciudadanía que conoció al viejo régimen y que encuentran sustento, en los 71 años de ejercicio público omnímodo del poder, bajo el cual un partido mantuvo sometida a la sociedad mexicana.
* ABRIRÁN 143 MIL
PAQUETES ELECTORALES
La lucha vence cuando ésta se deja de hacer. Y en este sentido, Andrés Manuel López con estricto apego al Código de Procedimientos Electorales, tendrá como plazo para concluirse tal revisión el próximo domingo.
Esto responde a lo sugerido por el ex dirigente priista local y actual diputado local Jorge Carvallo, en el sentido de que AMLO debe ya aceptar la derrota, como lo hicieron Josefina Vázquez Mota del PAN y Gabriel Quadri del Panal, éste último, quien inclusive se atrevió a pedir que las izquierdas igual, reconozcan que perdieron como aquellos.
Sin embargo, la ley le permite al candidato de las izquierdas elevar su protesta y en principio, en apego a la misma legislación, el IFE acordó o autorizó que a partir de este día se abran 143 mil paquetes electorales y en los que presuntamente la diferencia en los votos entre PRI y alianza de las izquierdas es mínima.
En otras palabras, se tratará de demostrar por parte de quienes están demandando la apertura de paquetes que se despeje si hubo inducción al voto, si es que se embarazaron las urnas y por otro lado, si puede confirmarse la compra del voto, en el día de elección, ocurrida el último primero de julio.
Particularmente, dijo el IFE que se abrirán 50 mil paquetes electorales, dedicados a la recepción de votos en la elección de presidente de la república. Limpiar la elección es lo más deseable por todos.
Cuestión que los consejeros electorales, coincidieron en que tal derecho lo tiene cualquiera de los contendientes en esta elección, y que en el caso específico de López Obrador, lo ampara el artículo 295 del Código de Procedimientos Electorales, para demandar que se abran los paquetes electorales, como arrancará en el curso de este día y hasta el próximo domingo 8 de los corrientes.
Lo otro, impugnar AMLO la elección, está en su derecho de hacerlo y si ganar la calle lo decide también es parte de los recursos legales que puede emplear un candidato, que no queda conforme con los numeritos aparentemente finales de un proceso electoral, que está demostrado igualmente, en esta ocasión, se vio arropado por numerosas irregularidades, que van desde la compra del voto, hasta el robo de ánforas y en casos aislados el asesinato de personas. Esperemos.
* HAY PENDIENTES QUE
DEBEN ACLARARSE
Hasta el más ignorante por cuanto hace a la celebración de comicios electorales pudo percatarse que mucho antes que el membrete del PREP diera a conocer numeritos que se acercaran al final de la jornada electoral del último domingo, los candidatos del PAN y del PANAL aceptaban su derrota, lo que a no pocos en este país extrañó de manera poderosa.
Legalmente, se había advertido que sería el propio IFE y nadie más quien diera a conocer numeritos.
Ya ocurrió un desaguisado, cuando Ernesto Zedillo Ponce de León, dio a conocer antes que el árbitro electoral el triunfo de Vicente Fox, sobre su correligionario el priista Francisco Labastida Ochoa, lo cual contrajo en un rictus de rechazo y condena que todavía les dura a los viejos priistas en estos días.
Hay algo entre los propios panistas, que no les cuadra ni cabe.
Por qué Josefina Vázquez Mota, si tan segura estaba de obtener un segundo lugar con una cómoda ventaja sobre AMLO, se apresuró -porque esa es la palabra- a rendirse cuando el PREP, todavía no anunciaba algo y los porcentajes acerca de casillas electorales certificadas, alcanzaba un porcentaje que podía antojarse, no definitorio del saldo final de esta competición del proceso electoral.
Y luego le seguiría el señor Quadri, por muchos calificado como un mercenario electoral, pues sabiendo que ninguna victoria podría conseguir con el Panal, la hizo de candidato del membrete, propiedad de la maestra Elba Esther Gordillo, conservó en primer lugar el registro del fantasmal membrete partidario, pero conseguida su chamba, todavía se atrevió a recomendar que AMLO hiciera lo mismo.
Josefina, igual lo demandó. Los panistas, están al menos en Veracruz contentos pero reflexivos, porque su Josefina, debió haber dado una batalla mayor, aún sabiéndose perdedora.
Tanto ataque le enderezó la dama al candidato priista, que ahora no pocos se preguntan, si no todo fue sólo una pantomima montada teatralmente, para darle al juego de la «democracia», el tinte que ayudara a suponer que los contendientes en esta justa, estaban también listos para disciplinarse. Conste, esto se preguntan igual militantes albiazules que los socios de la izquierda.
