60 Segundos


Raul González Rivera, egresado de la Facultad de Ciencias y Técnicas de la Comunicación de la Universidad Veracruzana

* XALAPA, UN
RANCHOTE

Los estudiantes  excluidos del acceso a la universidad, exsigen que la educación superior utilice todos sus edificios para que ellos puedan cursar una carrera universitaria

Los auténticos xalapeños y quienes habitan aquí desde hace años, están de plácemes al menos por lo que han estado escuchando en estos días, en el sentido de que su ciudad se va a transformar.
Enhorabuena, porque la Atenas veracruzana, así le dicen pregoneros oficiosos y oficiales se eleva a planos superiores cuando se difunden noticias halagüeñas y no sólo de inseguridad, de violencia, retenes militares y policías con sus patrullas corriendo por las calles de la ciudad.
Hace muchos ayeres, que Xalapa no fue preocupación de los gobiernos estatal, municipal y menos el federal.
Sin embargo, los saldos en el quehacer electoral lo reflejan. Tres campañas presidenciales las han conquistado candidatos de las izquierdas. Primero fue Cuauhtémoc Cárdenas, luego Andrés Manuel López Obrador y ahora, de nueva cuenta, el político tabasqueño.
El perdedor en tres contiendas electorales ante abanderados perredistas o simplemente de las alianzas que se forjaron partidarios de las izquierdas, han sido candidatos del PRI.
Xalapa, por su naturaleza está habitada por una mayoría de mexicanos con niveles superiores a la media de orden intelectual, cultural y académico. Una mayoría lee libros y quizá algunos los periódicos, amén de informarse y cruzar informaciones, a través de las redes sociales, la internet y el twitter y el facebook.
Cabe destacar que los problemas sociales y materiales de la ciudad, suelen ser analizados a mayor profundidad a través de los servicios digitalizados y en campañas políticas con absoluta veracidad, la mayoría se rige por medios de comunicación paralelos a los periódicos y medios electrónicos tradicionales, porque si así ocurriera, los priistas no perderían una sola elección.
E inclusive, cuando alcaldes de supuesta extracción priista han conquistado el ayuntamiento de Xalapa, lo deben a que generalmente, no militan en las filas del ex partidazo, sino que son ciudadanos originalmente dedicados a otros menesteres, a los que la ciudadanía acoge como suyos, pero siempre bajo una reflexión atinada.
Y si ahora Xalapa dejará de ser un ranchote, imagine usted lo que ocurrirá en la próxima elección, no la del 2013, porque a nadie se puede engañar aquí, sino en la del 2018, como a la distancia se ve más complicada.

* A UN MES DE
LAS ELECCIONES

Lo que sigue nadie lo puede aún prever.
Las 600 páginas que incluyen las impugnaciones al proceso electoral.
Sin duda la peor de las acusaciones, es la compra del voto y las encuestas, que sirvieron sobre todo un partido. Lamentablemente, muchas de estas reclamaciones escapan a la solidez de las pruebas.
Sin embargo, han transcurrido cuatro semanas, pero el cochinero suma más lodo y el cruce de críticas entre los partidos PRI y PRD, se amplia y alarga, sin obtenerse aún la calidad y eficiencia que se quisiera en las intervenciones del IFE y el silencio que aguarda aún el tribunal electoral.
Este último, órgano judicial, se encuentra en el análisis de las presuntas violaciones a los contenidos del artículo 41, esperanza de los opositores al PRI, consistente en que los siete magistrados dicten su resolución, consistente en invalidar la elección, es decir, de afirmar la consistencia de las impugnaciones de rigor.
La ciudadanía, como se sabe, está enojada, molesta e irritada, porque después de haber acudido a emitir su voto en ánforas de la elección presidencial de hace un mes, el suceso por excelencia que pudiera concebirse como democrático, hoy se ha tornado en un verdadero lastre.
Los jueces del máximo tribunal judicial electoral, tendrá que resolver conforme a las pruebas presentadas ante sus integrantes, menos no.
Lo que se pone en evidencia, es la duda sobre la credibilidad y confianza de los magistrados que forman el TRIFE, pero tiene que emitir su fallo, al que en una abierta actitud democrática, la ciudadanía tendría que aceptar y respetar lo que vaya a sustentar como resolución el tribunal judicial de la federación, porque de otra suerte, las consecuencias parecieran a la distancia, insospechadas.
El cochinero, sin duda, está dado.
En esta vorágine en donde el descrédito de instituciones y hombres públicos, está en juego, la ciudadanía sigue creyendo en que los magistrados del tribunal judicial electoral, tienen que dictar un fallo justo, imparcial, veraz y concluyente. Por favor.

* 200 MIL ASPIRANTES A LA
UNIVERSIDAD, A LA CALLE

Nomás en la ciudad de México, doscientos mil jóvenes aspirantes a las escuelas y facultades de la universidad pública quedarán fuera de las aulas de la educación superior, lo que agravará no sólo el porvenir de un puñado de muchachos, sino también de miles de hogares mexicanos que no sabrán qué hacer en los días venideros con sus vástagos, con lo mejor de sus capacidades y habilidades físicas porque además, no existen los espacios laborales ni mucho menos, en donde puedan hacer algo o entretenerse.
Ayer en la ciudad de México, se dio una singular protesta de estos jóvenes, que puede ser emulada por otros cientos de miles rechazados en las universidades del interior de la república.
En el DF exigen que se abran espacios en todos los planteles a los aspirantes a cursar una carrera profesional, la cual, por cierto, tampoco constituye una garantía para ejercerla y que vayan a obtener el éxito económico y la realización profesional.
Sumados a los 200 mil frustrados suspirantes en sus intenciones de forjarse en una carrera profesional, en la provincia mexicana, existen varios cientos de miles de muchachos, sin haber tenido acceso a las aulas de la enseñanza universitaria.
Los jóvenes capitalinos demandan que cese la aplicación del llamado examen de admisión en nuestras casas de estudio y se permita el acceso de los mismos, abriendo espacios en todos los edificios existentes de las escuelas de las propias universidades y el resto de planteles dependientes de la enseñanza media y media superior.
De lo contrario, además de estar perdiendo fondos millonarios en la preparación de nuevos secundarianos y bachilleres, inútilmente, la especie de dejar a los muchachos sin la universidad, estaría provocando el grave problema del ocio y el desempleo, porque no existen lugares de ocupación laboral suficientes para aquellos, lo que les convierte igualmente en fácil carne de cañón para la industria del crimen y la delincuencia en todos sus órdenes.

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