
* CONCLAVE DE 300
PERREDISTAS SIN AMLO
Llama poderosamente la atención que en el cónclave de perredistas, celebrado en Acapulco, Guerrero, no haya asistido Andrés Manuel López Obrador.
Todo estaría bien, si se trata de reposicionar a las tantas tribus que militan, congenian o tienen simpatía con la izquierda de este país, a la tan necesaria, como la derecha, pero no más porque los partidos políticos además de perder su credibilidad se han convertido en simples agencias de colocaciones políticas.
Pero bien, trescientos perredistas se reunieron en Guerrero para firmar un pacto de civilidad en sus tareas del porvenir que está por llegar y por otro lado, confirman que tratarán de mantenerse en un solo frente, con un coordinador general, que puede ser Marcelo Ebrard, aunque lo asegunes de inmediato saltan a la vista, porque a ciencia cierta ninguno de los allí reunidos, tendrían la monta ni tamaños para encabezar las cruzadas de las izquierdas, si en verdad van a actuar en congruencia con su filiación.
Allí estaría faltando el gran ausente del cónclave de perredistas, que es Andrés Manuel López Obrador, quizá un contadito dirigente natural entre los mexicanos de las mayorías, cuyos 15 millones y medio de seguidores en la última jornada electoral, no pueden ser echados por la borda nomás así.
Hay que entender que en todo sistema público hay las tres corrientes independientes una de la otra; es decir, la izquierda, la derecha y la ultraderecha, dan al juego político un surtido rico de ideas, a las cuales pueden asirse electores, igual de los tres gustos, grados, sabores y colores.
Empero, en este país, la partidocracia ha salido muy mal librada ante los ojos de un electorado cada vez más exigente, poco participativo, pero que sabe elegir, y ante la inminente y sospechosa declinación de magistrados del Tribunal Judicial Federal Electoral, en favor del candidato priista a la presidencia de la república, cuál será, como destino del político tabasqueño, siendo que la izquierda en México está muy fraccionada, los cuadros de mando existentes son los mismos y poco confiables entre la gran masa popular y AMLO no acudió a la cita de Acapulco.
Más aún, porque si hubiera sensatez, las ideologías podrían ser zanjadas por sólo dos corrientes: la izquierda y la derecha, ya que el espectáculo que vendrá, no será nada democrático, con un PRIAN gobernando al país. Esperemos.
* HOSPITAL CIVIL,
UN DORMITORIO
Por fuera el Hospital Civil «Dr. Luis F. Nachón», es un dormitorio público.
Este rostro no lo hayan podido borrar las autoridades del sector salud, por más que los directivos del nosocomio y otros burocratizados jefecitos de la secretaría en cuestión, se lo pidan a familiares y amigos de los solicitantes de atención médica y hospitalaria, pero que dan un espectáculo deplorable durmiendo a las puertas del inmueble, sin protección ni nada que se le parezca.
El viejo hospital, ya dio todo lo que debía. Sus espacios se encuentran agotados y el número de pacientes que atiende, deberán esperar en el caso de las intervenciones quirúrgicas hasta pasados seis meses.
Este síntoma de descomposición del nosocomio, no es nuevo. En el sexenio de don Fernando Gutiérrez Barrios, un autobús de pasajeros foráneo, desbarrancó en la carretera a Perote y sus más de 40 pasajeros resultaron con lesiones, algunos graves, que fueron traídos para su hospitalización al «Dr. Luis F. Nachón».
Don Fernando visitó el hospital y vio a más de veinte lesionados tirados en sus pasillos, emitiendo los hayes de dolor y la impotencia, porque no había espacios, ni quirófano a la mano y tampoco medicamentos… el aspecto que mostraba la realidad provocada por un siniestro, fue atacada de inmediato, al ordenar el gobernador la construcción del Centro de Especialidades Médicas.
En tanto el Hospital Civil, seguiría abriendo sus puertas para favorecer sobre todo a los desheredados de Veracruz.
Sin embargo, hoy día ambos nosocomios, han sido rebasados por la enfermedad y el número de pacientes que tocan a sus puertas, pero el caso del Hospital Civil, es de considerarse con letras mayúsculas. Solo dos de tres quirófanos funcionan, porque a un tercero le falta una lámpara.
En tanto, sus familiares, allí extramuros, pero de cara al resto de la ciudadanía, ocupan como dormitorio los frentes y entradas del hospital. El frio, el agua de lluvia y el calor, no son obstáculo para los centenares de personas que toman por asalto los alrededores del mencionado edificio como su posada, hotel o mesón.
Alguna alma caritativa -cuentan testigos- les hace llegar todas las noches, sendas bolsas con pan y les surten un aromático café bien calientito y así puedan sortear los constantes cambios del clima y aliviar un tanto las tensiones de decenas, que noche a noche dan este nuevo rostro de pobreza y desigualdad clientelas y familiares de pacientes del Hospital «Dr. Luis F. Nachón».
* CHILTOYAC, LA BASURA
Y LOS CIUDADANOS
Xalapa genera más de 300 toneladas diarias de basuras, las cuales son llevadas por los camiones recolectores al relleno sanitario, que se localiza en la congregación de Chiltoyac, donde ejidatarios que no cultivaban ya la tierra, prefirieron vendérsela al ayuntamiento de la ciudad.
Sin embargo, la explotación del botadero de basura, lo realiza una empresa privada, la cual adquirió previa firma de un contrato con el cual se le concede dicho regenteo, el cual a no dudarlo, le permite a los concesionarios hacerse de varios millones de pesos mensualmente.
Xalapa hasta hace diez años, no contaba con su relleno sanitario.
La basura era llevada a un botadero, a cielo abierto, que se localizaba sobre la carretera antigua a Coatepec. Y que a un particular, permitió ganar importantes cantidades de dinero, a lo largo de su explotación que duró cuando menos dos décadas, hasta que las exigencias naturales de la región y sus vecinos, que fueron poblando lo que eran campo traviesa demandaron su cierre definitivo, como tenía que ocurrir.
Ya en Chiltoyac, en línea recta a tres kilómetros, partiendo de la avenida Lázaro Cárdenas, fue construido el relleno sanitario, con la expectativa de que tendría a partir de ese momento 20 años de vida útil.
Quiere decir, que el relleno sanitario, va a la mitad de su tiempo proyectado, considerando obviamente que la generación de basuras en Xalapa va en visible incremento. Ahora su camino de terracería exhibe los estragos que le dejan el paso del tiempo y el descuido de concesionarios y autoridades municipales.
Hace tres días los conductores de camiones recolectores de basuras, pararon labores, arguyendo que el paso a Chiltoyac, simplemente está imposible. Los hoyancos que exhibe la rúa se asemejan a los baches enormes, que hoy padece, por caso, la avenida Lázaro Cárdenas.
En tanto, los ciudadanos, que no cantan mal las rancheras, en eso de sacar sus bolsas y depósitos de basuras a la calle, en el horario que les plazca, ya fueron exhortados por el ayuntamiento, quien impotente, no sabe qué hacer, para resolver esta, sin duda, una de las carencias más sensibles que no le permiten a Xalapa elevar a planos superiores sus condiciones de vida pública. ¿Hasta cuándo?
