* Un político nunca muere, sino hasta que lo entierran tres metros bajo tierra: Manuel Ramos Gurrión.

* CÁRDENAS LLAMA
A LAS IZQUIERDAS
Hace cuatro días, en este espacio se aludía a la debacle que las izquierdas pueden enfrentar si no acceden a que la ciudadanía tenga las opciones de ser incorporada a las cuestiones partidarias, contrarias obviamente a la derecha y la ultraderecha, siendo que las mayorías son libres de pensamiento en este país.
Cuauhtémoc Cárdenas Solórzano, el último domingo hizo un exhorto bastante oportuno que reza en su parte central, la invitación para que las fuerzas progresistas de este país, tengan las puertas abiertas a todos cuantos pretendan formar parte de sus trincheras y filas partidarias, porque de lo contrario las izquierdas como partido tienden a desaparecer.
Sus andanzas políticas no pueden seguirse dando, como han solido hacerlo en los últimos doce años sobre todo.
La maquinaria de oposición al PRI y al PAN y que surgiera a la luz pública hace poco más de dos décadas, tiene que cambiar o seguramente verá su finiquito ante la aparición de nuevas fuerzas en el orden de la izquierda hablando ideológicamente.
El guía espiritual del perredismo, acota la exigencia natural de toda estructura partidaria, en el sentido de que debe incorporar a más mexicanos independientes y a grupos, que sin siglas han militado en la oposición.
O acaso van a dejar ir por el tobogán los 16 millones de votos que conquistó la izquierda en esta última elección, sobre todo cuando hay un endeble sistema de partidos en México y el viejo sistema va a volver como gobierno, en tanto la familia albiazul se resuelve por acercarse a la gente, o simplemente, correrá el riesgo de extinguirse como sigla partidaria, por los próximos 50 años.
En el orden nacional, la crisis partidaria del perredismo, incluida la presencia del PT, es sin duda el talón de Aquiles que se complementa en la provincia azteca, como ocurre en tierras veracruzanas, que la gente aspira ya a ver nuevos rostros y no que sigan los mismos de siempre, con sus mismos vicios y achicamiento intelectual y político, en aras de seguir conservando para ellos los abrevaderos financieros.
Es factible una renovación en la vida social y pública de los veracruzanos, los que ciertamente aspiran, pero no saben cómo encaminar sus intenciones de ver por la patria y no en favor únicamente de las tribus, mafias y grupos caciquiles que igualmente se han forjado en trincheras de la oposición al viejo sistema y al conservador partido albiazul.
* FALTÓ ENTUSIASMO
LUEGO DEL FALLO
Ya no sucedió lo que ocurría cada seis años, al encumbrarse el ex partidazo en el timón de mando de este país.
La fiesta a base de tamborazos, lanzamientos de vivas, sombrerazos, los silbatazos y las porras y las vivas, que hacen cimbrar los recintos elegidos para celebrar las grandes unciones como sucedía en el pasado.
Faltaron los trabajadores del oro negro tradicionales en los grandes acontecimientos del viejo sistema. Y no es que precisamente, se haya dicho que los tiempos son otros y que el antiguo sistema no va a tener cabida en la administración federal de nuevo cuño.
El entusiasmo popular no se dio.
Los periódicos a diferencia de otros sexenios tricolores, en esta ocasión dejaron de registrar los cabezales repletos de adjetivos.
Los diarios de esa época se hacían de verdaderas fortunas, con los desplegados de felicitaciones por decenas, salidas de todas las bolsas de los grupos políticos, organizaciones sociales y membretes enlistados en las filas del partido tricolor, para festinar por el arribo del primer hombre del país, el prometedor funcionario, que hará trisas «la pobreza, el desempleo y la inseguridad».
Esa era parte de la fiesta clásica del ex partidazo.
Y los socios del viejo sistema, viajaban de todos los rincones de la república, para viajar al DF y mostrar su pleitesía al hombre que se convertirá en el principal huésped de la residencia oficial de Los Pinos.
Y junto con esta demostración de sometimiento y en otro contexto, ejecutar el obligado besamanos, que encumbraron a los presidentes priistas y que se creyeron tocados por dios, como fueron Gustavo Díaz Ordaz, Luis Echeverría, José López Portillo.
Ciertamente, en medio de la ruta que venían cubriendo los priistas a lo largo de 71 años ininterrumpidos, aparecieron los dos albiazules, uno que se improvisó pero encarnó la expectativa más grande para cambiar al país, sin conseguirlo, habida la clara certidumbre de que un Vicente Fox, fue el presidente más inculto -lo calificó la escritora Elenita Poniatowska- del siglo XX.
Y por cuanto a su sucesor, lamentablemente, recibió una información tergiversada al arrancar gestiones hace seis años, cuando le dijeron que en solo seis meses su gobierno acabaría con la delincuencia organizada. Y es que van seis años y no hay para cuándo concluir las acciones violentas, como que tampoco se reduce la lista de muertos con violencia, sino todo lo contrario.
* AMLO NO DEJARÁ
LA POLÍTICA
La cita es el próximo 9 de los corrientes en el zócalo de la ciudad de México.
Es evidente que Andrés Manuel López Obrador, no abandonará la lucha política, sobre todo cuando en su favor hay cuando menos l6 millones de ciudadanos, que sufragaron en su favor durante la celebración de comicios el último primero de julio.
El hombre es un son politicón, advertían los filósofos griegos Sócrates y su alumno favorito Platón. El otro brillante historiador, literato, comunicador y filósofo también Aristóteles, advertía que la política es inherente al quehacer del hombre en cualquiera de los frentes intelectuales, culturales y públicos.
Los enemigos y adversarios políticos, que enfrenta López Obrador, quisieran verlo ya fuera de la función en cuestión. Pero el hombre que lleva 36 años haciendo tareas de ese orden, seguramente no se irá o no podría irse a su casa y olvidarse de un trabajo que le gusta, como a cualquiera su oficio de escribir, el de impartir la cátedra o ver por sus pacientes, con singular vocación.
En este contexto, la razón le asiste al político de Tabasco.
AMLO representa a la segunda fuerza más importante e influyente del país. Senadores, diputados, gobernadores, alcaldes y regidores y síndicos, fueron arrastrados en la última elección por López Obrador. O como les dijera Ricardo Monreal, todos tienen sus curules y escaños, gracias a AMLO.
Un día Manuel Ramos Gurrión, viejo zorro de este quehacer, que inició como dirigente local de la CNOP, también fue diputado federal varias veces, senador de la república, ex jerarca del PRI estatal, delegado de este partido en diversas entidades del interior del país, académico en la preparatoria Artículo Tercero Constitucional, en respuesta a quien le advertía que ya no lo veía en la política, le espetó textualmente, «un político, está muerto, sólo cuando lo entierran tres metros bajo tierra».
AMLO, está en su derecho de seguir en la cosa pública, «hasta cuando la patria sea de todos». Y en ese tenor, seguramente, el político tabasqueño, va a continuar haciendo política partidaria. Su organización Morena, seguramente alcanzará el titulo de partido político, la cual, como corresponde a las demás siglas, obtendrá recursos monetarios legalmente para realizar sus actividades en el futuro inmediato.
Tirios y troyanos y comunicadores televisivos sobre todo que se han ensañado en su contra, tendrán material suficiente para seguir en su guerra del verbo para cuestionar los programas de la izquierda, objetivo, seguramente a integrar en un solo bloque o corriente del pensamiento político a la izquierda en este país.
