
* PARTIDOS POLÍTICOS,
ESTÁN OXIDADOS
Ahora se entiende por qué ninguno de los diputados locales quiso asistir al congreso alternativo que celebrarían jóvenes parlamentarios en esta ciudad, pues en su parte medular los muchachos condenarían de «oxidados» a los partidos políticos del momento.
No de ahora, sino de siempre, el sistema de partidos políticos en México acarrea un rezago ancestral. Primero, porque se montó en el poder uno sólo, y después porque el binomio que representaron al PAN y al Partido Comunista, la clientela no les llegó y prácticamente vivían muertos.
En algún momento, Vicente Lombardo Toledano, de ideología izquierdista comprobada, daría luz al partido socialista, en el que militaría o simpatizaba el muralista David Alfaro Siqueiros, pero en realidad ninguno pudo contra la muralla todopoderosa que inventó don Plutarco Elías Calles, con base en sus tres sectores elementales de los campesinos, los obreros y la gente del sector popular.
El ex gobernador Dante Delgado Rannauro, en corto, comentaba que los partidos eran agencias de colocaciones políticas, ansiosas por tener dinero y buscar sólo chambas dentro del erario público, pero que era evidente que –ya se decía hace más de 15 años– que ya no representaban ninguna ideología o filosofía política.
En el orden nacional, inclusive José López Portillo se auto-presentaba como el «último cachorro de la revolución», abanderado por un partido fuerte, exigente, aglutinador de las «esperanzas de los mexicanos», aunque ya enfrentaba los retos que imponía haber sido su partido, el PRI, artífice de la matanza estudiantil en el 68.
En la provincia azteca y aquí en Veracruz, Gustavo Carvajal Moreno apuntaba la necesidad de renovar a la maquinaria tricolor, haciendo la refundación de sus siglas, sin embargo, el otro veracruzano, políglota de cepa, Jesús Reyes Heroles, ante el inminente derrumbe en que estaban incurriendo los prepotentes líderes que contaba el partido de los tres colores, vino a su tierra de origen, para decirles a los socios del mismo:
«El PRI se renueva o se hunde», y la respuesta que le dieron los usufructuarios de los bienes conquistados por la revolución y luego en su posteridad, fue lanzándole tomates por la espalda, traicionando así al líder de líderes, el académico, historiador y escritor, quien auguraba hace más de 20 años la derrota que tendría que enfrentar el régimen unipartidista.
Hoy, los jóvenes parlamentarios se reunirían para abordar la agenda que cuentan seguramente los partidos políticos, pero su sentencia ya fue dada por el grupo juvenil. Los partidos políticos están «oxidados», difícilmente alguien les cree, están fuera de serie y de la realidad. Empero su dicho ha quedado impreso localmente, lamentablemente existe un pueblo cuya mayoría es ignorante, escasamente politizado y que hace mucho que no lee. Este síntoma del desmoronamiento del país, sirve de extraordinario soporte precisamente la existencia de los partidos políticos. Al tiempo.
* SILENCIO DE PROFECO
ANTE ROBO EN GASOLINERÍAS
En la ciudad, sigue sin avistarse que se estén renovando las bombas de los establecimientos gasolineros, sobre todo porque la autoridad correspondiente en este sentido, les dio un plazo a los concesionarios de explotar estos locales, para cambiar sus aparatos.
A nadie le cabe la duda de que los gasolineros le roban a los clientes en cada servicio que prestan a sus automóviles. Lamentablemente, la Profeco, que es la única autoridad responsable de detectar estas irregularidades, hace tiempo que no lo hace, cuando los precios de las gasolinas en estos tiempos «andan por las nubes», como lo asientan automovilistas molestos, con que dicho carburante «sienten» que se agota más rápido, que en años anteriores.
Los inspectores responsables de vigilar el estado de las bombas distribuidoras de las gasolinas, es natural que reciban «comisiones» de parte de los gasolineros y jamás a las oficinas de la Profeco llegan los reclamos y quejas de consumidores, de venir sufriendo este tipo de atracos en sus bolsillos.
Sin embargo, la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) carece de los softwares suficientes para inspeccionar y dar cumplimiento a la nueva reglamentación, la cual ha fijado el mes de enero como fecha límite para que los concesionarios de establecimientos expendedores de gasolinas cambien sus aparatos de distribución del carburante.
Las normas oficiales mexicanas NOM 005 y la 185, obligan a que dichas estaciones gasolineras despachen litros completos y no que sigan haciéndolo como en este momento.
Los gasolineros locales están un tanto molestos con la medida que les han dictado, porque, a decir suyo, las bombas que operan en la actualidad fueron renovadas en el lapso de los seis años en que gobernó al país el señor Vicente Fox, es decir, que se encuentran en buenas condiciones, según recalcan los molestos explotadores de este giro, amén de que dicen que no cometen ningún robo o atraco contra los clientes.
Sin embargo, se sabe bien que las bombas en cuestión no pueden evitar la venta de litros sin serlo, lo que afecta al común de los consumidores y, por supuesto, los gasolineros dejan de cubrir impuestos a la hacienda pública.
En el gobierno estatal de Acosta Lagunes, una inspección a las bombas existentes en la ciudad, en aquel régimen, demostró que todas vendían litros de menos, razón para que la Profeco de aquellos días sancionara a sus propietarios con la clausura temporal de sus establecimientos mencionados.
Inclusive cayeron los apellidos más connotados empresarialmente de la ciudad, lo que provocó un verdadero escándalo en mentideros políticos y de la prensa.
* AL RESCATE DE
ÁREAS PÚBLICAS
Una buena medida acaba de poner en práctica el cuerpo edilicio de la ciudad, al proceder al rescate de espacios públicos y que ahora están siendo destinados a construir áreas para la recreación familiar y las actividades deportivas.
Si algo le falta a la ciudad capital, son espacios para la práctica de los deportes y que no cuesten gran cosa a quienes las toman como su sede o asiento de los propósitos que también tienen muchas familias, de evitar la obesidad y, por ende, las enfermedades que derivan necesariamente del ocio, la inactividad y comer «memelitas» y productos chatarra, los cuales abundan sin ningún control sanitario en nuestras calles y avenidas y precisamente los parques públicos.
Obviamente, los días felices para los niños y los jóvenes del Xalapa que se fue, se teme que no volverán.
Quién no recuerda los enormes campos que antes que se construyera el conjunto de edificios y canchas y el parque de futbol y beisbol de la USBI, atrás de las vías del ferrocarril, en los terrenos colindantes con los edificios de las facultades de Derecho, Ciencias Biológicas, Ingeniería y la escuela de bachilleres Antonio María de Rivera, en donde se jugaban el beisbol, el futbol soccer y el americano, llaneros, a los cuales decenas de muchachos acudían semanalmente a su cita con el ejercicio físico, sin mayores riesgos ni permisos ni autorizaciones para poder ingresar a dichos espacios.
Otros de los espacios donde se jugaba eran los llanos del ahora conjunto habitacional del Fovissste, en la zona de las antiguas fábricas de San Bruno, y otros campos más, los de la calle de Pípila, donde se yergue hoy un fraccionamiento habitacional construido por el Instituto de Pensiones para sus afiliados durante la dirección de José Luis Lobato Campos.
Un sinfín de espacios en la ciudad, que cedieron posteriormente ante el indiscriminado avance de la mancha urbana, la toma de predios por las mafiosas organizaciones dizque de carácter social y los invasores que siempre contaron con los apoyos que recibieron de los dirigentes de siglas políticas oficiales y los hombres del poder público.
Empero, hay los espacios que estaban destinados a los juegos infantiles, cuyos vecinos siguen a la espera de recuperar también, como es el antiguo parquecito Galeana, que el entonces gobernador Rafael Murillo Vidal les obsequiara a los niños pobres de un amplio sector que forman las calles de Poeta Jesús Díaz, Clavijero, Madero, Pípila y hasta la avenida Revolución, hoy en manos de un centenar de vendedores informales y que allí hacinados, quitaron a los niños sus juegos mecánicos, las «resbaladillas» y columpios y allí asentar su vendimia a base de productos chatarra y otros de primera necesidad.
Pero en dicho mercado improvisado a todas luces, se afirma uno de los focos de contaminación del medio ambiente más contradictorios y peligrosos, pues además, debido al uso de gas y la madeja de cables de la energía eléctrica, lo vuelven en una potencial bombita de tiempo.
Los vecinos del lugar afirman que los alcaldes Ricardo Ahued y David Velasco Chedraui se habrían comprometido a limpiar el espacio en cuestión de vendedores ambulantes, pero que jamás cumplieron tal compromiso, y otros más, inclusive, aseguran que esta acción nunca pudo ser llevada a cabo porque entre los comerciantes hay líderes cuyo poder ha podido impedir que el cabildo dicte alguna resolución que satisfaga a las mayorías.
Siendo que el antiguo parque Galeana, destinado para los juegos infantiles, desde entonces es de uso y explotación de unos cuantos en detrimento de varios centenares de menores, sin posibilidades de ir hasta los espacios de paga, en principio.
