Marcelo Ebrard se va enojado


Por María Guadalupe Rico Martínez, egresada de la Facultad de Ciencias y Técnicas de la Comunicación de la Universidad Veracruzana
Por María Guadalupe Rico Martínez, egresada de la Facultad de Ciencias y Técnicas de la Comunicación de la Universidad Veracruzana

Alcaldes de ciudades latinoamericanas reunidas en Bogotá alzaron nuevamente la voz contra Estados Unidos y China. El jefe de Gobierno de la Ciudad de México, Marcelo Ebrard Casaubon, recriminó que los países desarrollados no cumplieran con su compromiso de aportar 30 mil millones de dólares para frenar el cambio climático. Ante esta postura acordaron continuar con las medidas que se han impuesto para aminorar el alza de la temperatura.

Terminará el Protocolo de Kioto y los acuerdos de apoyo para los países pobres nunca llegaron, reuniones y acuerdos que quedaron en el aire, simples promesas de un soporte que nunca llegó.

El Panel Intergubernamental para el Cambio Climático (IPCC) de la ONU, en su informe  especial sobre la vulnerabilidad e impactos  cita que las ciudades latinoamericanas ya están sufriendo la agresión del incremento del nivel del mar y de condiciones climáticas extremas como inundaciones, tormentas de viento, desprendimientos de terrenos, olas de frío y calor, etc.; también padecen los efectos indirectos en otros sectores, tales como suministro de agua, distribución de energía, transporte, agricultura, servicios sanitarios, etc.

A la inconformidad del alcalde de la capital mexicana, ciudad invitada de honor en esta reunión, se unieron mandatarios de Quito, Lima, Caracas, Rosario (Argentina), Asunción, Santo Domingo y Bogotá. Ante el desanimo no les queda más que discutir y poner en común estrategias como la recolección de basura o uso del transporte público, A Colombia, le urge tomar experiencias pues la nación andina es tercera del mundo con mayor fragilidad debido al efecto de La Niña.

Se va Marcelo Ebrard enojado, Cumbres aquí y por allá, horas de discusión. La unión americana y la potencia comercial más grande del orbe no fueron sensibilizadas ante las quejas sobre todo de las naciones carentes de recursos económicos. Ni hablar, concluye el Protocolo, único documento para salvaguardar a los estados frente a los incrementos del bióxido de carbono. Esperemos que el próximo convenio, permita concienciar hacia actos que solo son contratos de buena voluntad.

Periodista y Docente de Desarrollo Sustentable

http://www.verde-claro.org

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