
* COMISIÓN DE
PERIODISTAS
La pregunta de los 64 mil pesos, surge a la vista luego de que ya fue aprobada la Comisión de atención a los periodistas en el estado de Veracruz.
Ciertamente, hay algunos representantes de medios informativos en el pretendido organismo, que igual se ha puesto en funcionamiento en otras entidades del interior del país, con el objetivo de resguardar el ejercicio periodístico y a los propios comunicadores atenderlos, cuando las circunstancias así lo ameriten.
Empero, en la prensa seria, igual cabe la interrogante que queda en el aire consistente en saber cómo será esa atención, cuando los comunicadores, según las firmas a que prestan servicios, es la seguridad social, la de trabajo y por añadidura la patrimonial, en algunos casos.
Empero, una razón poderosa tendría que transcurrir en la formación profesional de cuadros de periodistas y conforme a las nuevas versiones de un ejercicio periodístico a través de las redes sociales, las cuales vienen compitiendo muy seriamente con los medios impresos y los electrónicos.
Un tema sustancial de esta agenda, que se propone cubrir la comisión de periodistas, está en relación con la violencia y la inseguridad, cuando en realidad, de esto último no habría necesidad, si los comunicadores como el resto de la sociedad contaran con instrumentos institucionales e instancias del poder judicial y policiaco, lo suficientemente capacitados para poder enfrentar las eventualidades y los retos que implica una profesión peligrosa, como se ha querido ver la del periodismo.
México, lamentablemente no ha podido dar el gran salto de profesionalizar la carrera, oficio o quehacer de los escribidores de noticias, como ocurre con las profesiones del abogado y el médico. Y consecuentemente, quizá ésta sea una de las razones, para que muchos en este ejercicio carezcan de los mínimos de una ética y una práctica con sentido de imparcialidad, claridad y concisión en el cometido de difundir con objetividad los sucesos que escriben cotidianamente la vida de nuestros pueblos.
Los riesgos en este país, para los comunicadores siempre han existido. Muchos de éstos, fueron reconocidos a través del Colegio de periodistas, el cual cerró sus puertas, pero que bien pudo haber encaminado las acciones de rigor, con vistas a profesionalizar y con ello traer consigo un código de ética, lo que evitaría muchas de las adversidades que en aras de su tarea cotidiana tiene que enfrentar un gremio, al que no pocos ignoran cómo lo va a atender la comisión gubernamental de periodistas. Esperemos.
* PUEBLO MÁGICO,
SIN EL CAFÉ
Cientos de miles de quintales de café han dejado de producirse en la tierra de la poetisa María Enriqueta y de esta forma, se está asesinando la economía de toda una población que goza de tener como ciudad a un pueblo mágico, como le calificaron hace algunos años precisamente a la tierra que alguna vez gobernó don Tolentino Alcántara, y que para imponer orden en su vida cotidiana sacaba de la cárcel a los reos de menor peligrosidad y los hacía barrer las calles de la ciudad.
La pobreza se empieza a resentir en las calles de Coatepec, donde por años, habían vivido las familias con algún orden y estabilidad social.
En el pasado todavía reciente, el café constituía el principal medio de subsistencia de los coatepecanos. Su conjunto de callejuelas planas y con materiales que van desde el adoquín, el asfalto y el pavimento hidráulico, porque existen en sus arterias públicas, todos los materiales de construcción, sirvieron de inspiración a poetas y cantantes regionales como el mariachi Rosalindo, el «mosquito» popular trovador que hace gala de su acervo, en el archiconocido restaurante de don Vicente Bonilla.
Pero así como él grano aromático dejó de ser la principal fuente de riqueza entre los coatepecanos, igual, aparecieron pequeñas bandas de delincuentes y saltantes, que lo mismo operan en la calles, que en los centros comerciales y en los alrededores de la ciudad.
El sabor a provincia lo cuenta la capital del café en el país, según uno de los más respetados ex jefes de la policía judicial, un maestro de enseñanza primaria, que sin portar jamás una pistola, ostentó el cargo 26 años, sin cometer excesos o abusos en contra de ciudadanos comunes, pero que en los años 30-40, asegura que en Coatepec, se dio la cifra más alta de asesinatos, en relación con los municipios más violentos de aquella época, como fueron Coatzacoalcos, Minatitlán y Poza Rica.
Los adinerados cultivadores del grano aromático, ven con nostalgia que éste ya no se siembra y que sus parcelas se están convirtiendo a la siembra de la papa, que aunque no en la cuantía que el café, permite alguna ganancia a los productores de aquella. Empero, nada como el café, que en los años 50-60 compitió con el turismo y el oro negro.
Esta es una parte de la tragedia que comienza a cernirse en una ciudad-pueblo mágico, donde sus mayorías trabajan en Xalapa y vuelven a Coatepec, donde tienen asentado su domicilio residencial. Algo así como 200 mil habitantes que no saben a ciencia cierta, cuál será su porvenir más inmediato sin café, sin lácteos ni la naranja, productos, que hicieron a muchos ricos y a los más, surtieron como parte de su dieta diaria.
* SE AUTOEXILIA
HUMBERTO MOREIRA
Se va del país Humberto Moreira Valdés, ex gobernador de su estado natal de Coahuila y encontrado responsable del escandaloso hoyo financiero que heredara a su hermano, el actual mandatario estatal, quien anuncia que escribirá un libro donde exhibirá al ex presidente Felipe Calderón, a las autoridades judiciales de su estado y a los ejecutores de su hijo José Francisco Moreira.
Como suele ocurrir, al ex gobernador lo persiguen las constantes denuncias acerca de su enriquecimiento explicable, pero que dicho personaje se ha empeñado en el sentido de justificar muchos de sus gastos y erogaciones multimillonarias.
Cuando más le sonreía la vida y la fortuna al ex gobernador, que había pasado al liderazgo nacional del PRI, desde el cual, tomaría parte en los trabajos previos a la selección de candidato presidencial, sobrevino el caudal de denuncias debido al adeudo que rebasa los 30 mil millones de pesos, y que su propio hermano Rubén, el gobernador de la entidad, no avalara, cuando don Humberto dijo que había sido objeto de un engaño de parte de sus colaboradores, y que él en lo personal no se había robado un solo centavo.
Sin embargo, el listado de propiedades y cuentas bancarias del personaje dentro y fuera del país, lo delatarían finalmente.
Humberto Moreira, no aguantó los ataques verbales y políticos, así que renunció al PRI y se fue a su tierra natal, para enfrentar más tarde el asesinato de su hijo José Francisco Moreira, un joven menor de 27 años a manos según sus propias indagaciones de Rubén Fuentes Cadena, a quien pese a haber interpuesto su denuncia ente instancias judiciales, nada han hecho para detener al supuesto ejecutor de su heredero.
De todo esto, en el fondo, Moreira Valdés culpa al ex presidente Felipe Calderón Hinojosa, de quien hizo una larga acusación, de ser responsable de la impresionante matanza de 80 mil mexicanos, en el lapso de su sexenio, y que habrá de abundar en el libro que ya está escribiendo bajo el título del Ojo del Águila, según las propias palabras dichas por el ex dirigente nacional del partido tricolor, quien se autoexiliará en los Estados Unidos de Norteamérica, por espacio de los próximos tres años.
Como respuesta a sus señalamientos contra el ex presidente Calderón, salió en su defensa Molinar Horcasitas, actual diputado federal y ex funcionario del gabinete presidencial panista. Hasta aquí.
