¿Qué está pasando? Los clasificados de masajistas


Por Gonzalo López Barradas, egresado de la Facultad de Ciencias y Tècnicas de la Comunicación de la Universidad Veracruzana
Por Gonzalo López Barradas, egresado de la Facultad de Ciencias y Tècnicas de la Comunicación de la Universidad Veracruzana

“¿Por qué tiene el hombre tanta

hambre de cosas prohibidas”:

Ovidio

 

 

¿Qué noctámbulo no se ha visto tocado por la tentación de hacer una llamada a las masajistas que no hace mucho tiempo anunciaban sus servicios en la sección de clasificados de los periódicos? ¿Quién, en una noche de lujuria y borrasca infernar, no tomó el teléfono y  habló a una de esas damas tentadoras de la pasión para calmar sus ansias de torero?

Recibimos en nuestro correo una carta en la que nos piden que expliquemos el por qué ya los periódicos no publican en su sección de anuncios clasificados a los y las masajistas que en variadas formas anunciaban sus servicios al público, y en esa misiva detallan anuncios que algunos de ellos hacían reír, por ejemplo: “Chico alvaradeño pompudo y velludo presta sus servicios a domicilio o en hoteles”, “calzo del 29 y tengo que ir a Naolinco a que me fabriquen mis zapatos ”, o “Dreams: niñas de lujo”, “La casa de las muñecas hot vip”, “¿Deseas una modelo con porte y belleza”, “Keyla, elegante modelo jovencita, complaciente en todo, iniciándose”, “Marisol delgadita, oral natural, muy accesible”,  “Coralia… escultural buena onda iniciándome”,  “Rubí bellísima travesti escultural, con chico pepinote”, “Mía, apasionada, atrevida y cachonda”, “Dalia y Bety estudiantes, te hacemos llorar”, “Moreno, bien dotado, hago todos los servicios”, “Pareja, hacemos cadenita o trenecito”, “Negro bembón, rudo, peludo y madreador, pero  muy cariñoso”… Etc. Etc., en todos ellos iba el teléfono y el domicilio.

Y una gran cantidad de anuncios que se describen en la carta, la cual reducimos y extraemos lo que consideramos más importante porque es muy extensa. Sin embargo, nos dice la persona que nos la envía, hay mucha gente que extraña esos anuncios no porque utilizaran esos servicios sino porque se daba uno cuenta de la necesidad de trabajo que existe y ese era un medio de agenciarse la lana.

La respuesta  es la siguiente: el Senado de la República, el 15 de abril del año pasado aprobó una reforma de ley para sancionar con penas de entre 6 y 18 años de prisión a quien publique anuncios en medios de comunicación que promuevan la prostitución, en el marco de la lucha contra la trata de personas.

Los senadores  votaron por unanimidad modificaciones a la ley para prevenir y sancionar ese delito en la que queda prohibida la promoción, difusión y facilitación de esta práctica delictiva, que afecta principalmente a mujeres y niños.

Aparte de la pena corporal habrá una multa a quien contrate publicidad o publique anuncios para ofrecer los servicios sexuales de un tercero o para que éste sea sometido a prácticas de esclavitud, servidumbre o extirpación de un órgano.

Cuando el delito es en contra de una persona menor de 18 años la pena será de hasta 18 años de prisión y una fuerte multa en dinero que va de dos a veinte mil salarios mínimos, dependiendo de la gravedad del delito. Los diputados y senadores reconocieron que en medios de comunicación impresos abundan anuncios que promueven relaciones sexuales de damas de compañía, masajistas o escoltas.

Aquí, en el estado, el magistrado presidente del Poder Judicial, Alberto Sosa, aseguró que en    Veracruz se podrían colocar denuncias contra los anuncios de casas de masajes, de mujeres que promocionan el sexo servicio, porque la legislación federal lo ha catalogado así. Dijo que Veracruz no tiene legislación en la materia y que tendría que homologarse a la federal.

Desde luego las personas que se dedican a este negocio de trata de personas se las han ingeniado y a través del internet  encontraron la manera de promocionar sus negocios ya sea  con tarjetas de presentación que reparten al público en las calles; inclusive las propias masajistas se encargan de distribuir folletos o tarjetas publicitarias que, según el decir de algunas de ellas,  con la complacencia de las propias autoridades policiacas que reciben fuertes cantidades de dinero por parte de los lenones que las explotan.

Reconocemos y damos las gracias por esta carta y esperamos haber dado una respuesta satisfactoria a su pedimento, y ni modo sólo nos queda vivir de ese recuerdo del “chico del pepinote” y del “Negro bembón y golpeador”, “De las chicas pompudas y velludas” o de la pareja que hacen cadenita y trenecito y de los que nos faltaron.

P.D. Con mis mejores deseos para usted y su familia en navidad y año nuevo.

rresumen@hotmail.co

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