¿Qué está pasando?: Gracias, Gobernador Duarte


Por Gonzalo López Barradas, egresado de la Facultad de Ciencias y Tècnicas de la Comunicación de la Universidad Veracruzana
Por Gonzalo López Barradas, egresado de la Facultad de Ciencias y Tècnicas de la Comunicación de la Universidad Veracruzana

 “El agradecimiento es la parte principal de un hombre de bien”: Quevedo.

     Alto Lucero, Ver., Haciéndome eco de cientos de paisanos alteños le gritamos al gobernador doctor Javier Duarte de Ochoa, ¡Muchas gracias, gobernador! por haber  ordenado que se reconstruyera la carretera El Castillo-Alto Lucero-Plan de Las Hayas.

Desde que don Fernando Gutiérrez Barrios hizo esa carretera el pueblo alteño saltó a la modernidad y se incorporó a las actividades productivas de esa importante región agropecuaria. Se había terminado el sufrimiento de las familias que por necesidad tenían que trasladar a sus enfermos a la ciudad de Xalapa haciendo mil maravillas para poder lograr llegar a la capital del estado. El comercio se incrementó. Los jóvenes encontraron el camino fácil para seguir estudiando. El movimiento político, cultural y social se vio reflejado de inmediato con la llegada de brigadas de salud, intelectuales y funcionarios públicos que antes no iban porque no se podía llegar. Era imposible transitar el camino de herradura que se usaba como carretera que había en las barrancas, sobre todo en tiempos de lluvias.

Pero el tiempo pasa y de pronto la alegría se fue al pozo porque la carretera comenzó a deteriorase por el uso constante, a tal grado que se hacía imposible llegar y salir de Alto Lucero debido a los enormes baches que se hicieron y aunque las autoridades  los taponeaban, la carretera construida en terreno sinuoso, no abastecía las necesidades del tránsito, tanto de Alto Lucero como de las comunidades serranas que por necesidad tenían que trasladarse a Xalapa, ya sea a comprar, a estudiar o hacer trámites.

Las solicitudes para su arreglo nunca fueron escuchadas por autoridad alguna. Los alteños comenzaban a manifestarse con coraje y rencor, a tal grado que en tiempos de elecciones lo manifestaban y votaban en contra del sistema que los gobernaba.

El propio Javier Duarte de Ochoa vio y sintió en carne propia, cuando fue candidato a gobernador, cómo la gente no quería saber nada de su partido EL Pri. Sin embargo, el mandatario estatal los comprendió y desde que tomó las riendas de un estado severamente lastimado por muchos motivos, decidió, con esa juventud, arrojo y valentía que lo caracterizan hacer de Veracruz un estado próspero y para ello ha tomado decisiones importantísimas para unificar a los veracruzanos como recientemente lo hizo en Coatzacoalcos y lo está logrando en otras importantes regiones de la entidad.

Decidió reconstruir la carretera a Alto Lucero sin tomar en cuenta colores y partidos políticos. Se propuso escuchar el clamor de los alteños y ordenó que se hiciera una nueva carretera con más de cinco kilómetros de concreto hidráulico en las partes más difíciles del terreno y el resto con asfalto. Hoy, gracias a esa obra, en  treinta o cuarenta minutos se llega a la tierra de Paquita la Del Barrio, de Los Barradas, los Castillo, los Viveros, los Moctezuma, Aguilar, Sánchez, Domínguez, Salas, Montero, etcétera. Familias agradecidas. Y también para tomarse un buen toronjil en el mirador que tiene Cirino Castillo, o un aguardiente del chorrito con Chicho Montero, o jugar un conquián o brisca en el changarro de Fructoso o tal vez darse una encerrona en el bar del hotel de Paquita que si se tiene suerte hasta la oímos cantar “rata de dos patas”…

¿Cómo no darle las gracias a quien desinteresadamente ve por su pueblo con obras sociales, políticas, culturales y programas de seguridad?

El gobernador Javier Duarte merece un reconocimiento por parte de los alteños que estoy seguro muy pronto se llevará a cabo porque el joven mandatario está haciendo camino al andar, como escribió el poeta español:

“Caminante, son tus huellas/ el camino y nada más;/ Caminante, no hay camino,/ se hace camino  al andar./ Al andar se hace el camino,/  y al volver la vista atrás/ se ve la senda que nunca/ se ha de volver a pisar…”.

En Alto Lucero hay amor, cariño, respeto y admiración hacia quien gobierna Veracruz.

rresumen@hotmail.com

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