
* JUANA CONSUELO,
LEGENDARIA LIDERESA
Juana Consuelo Méndez, dirigente sindical de los trabajadores al servicio del poder ejecutivo, ha dicho que a ella la esculquen, porque nada tiene que ocultar, siempre rinde cuentas a sus agremiados y no luce vestidos ni zapatos de marca.
La lideresa trata de ser congruente con sus más de 40 años de dirigir los destinos de trabajadores del poder ejecutivo en el estado de Veracruz.
Cuestionada luego de saberse de la detención de la lideresa Elba Esther Gordillo, Juana Consuelo, voz en cuello, riendo de oreja a oreja, dijo que la medida anticorrupción es buena, pero que en el caso de ella rinde cuentas cada año a su gremio y de siempre ha tratado de prestigiar a su organización.
De momento, la alarma habría cundido en linderos donde tienen su quehacer los gremios sindicales, porque supusieron que caerían, además de Elba Esther, el líder de petroleros, el amo de los mineros y dos que tres ex gobernadores, un mandatario estatal en funciones y alguno que otro servidor público pillín.
No fue así, pero en las trincheras de los sindicatos la especie inicial corrió como reguero de pólvora.
Sin duda, Juana Consuelo se habría sentido un tanto agredida, luego de saberse de la persecución en contra de la lideresa Elba Esther, sin embargo, asumiendo con toda energía los señalamientos en contra de sindicatos, Juana Consuelo defendió su causa, diciendo que ella trabaja con transparencia, que rinde cuentas y pelea por las conquistas laborales de sus representados.
Se ignora si el resto de liderazgos gremiales pueden hacer los señalamientos similares a los de Juana Consuelo Méndez, pues se sabe que aun cuando no tienen en sus agendas viajes al extranjero ni compras millonarias en los grandes establecimientos comerciales, no pocos se hicieron de recursos monetarios suficientes como para no trabajar cuatro generaciones más suyas en el futuro, gozan de residencias fastuosas, automóviles de lujo y cuentas calculadas en cientos de miles de pesos.
* ELBA ESTHER CUMPLE
HOY UN MES PRESA

Este día se cumple un mes de que la lideresa más poderosa del magisterio mexicano se encuentra presa.
Todavía se recuerdan los momentos álgidos que pasó la dueña –se decía– del SNTE, al descender del avión que aterrizaba en el aeropuerto de Toluca, estado de México, procedente de San Diego, y en donde fue detenida por elementos de la PGR bajo la acusación de un desvío por dos mil setecientos millones de pesos.
Hasta el momento el proceso judicial sigue su curso y, por otro lado, el SNTE continúa guardando silencio en cuanto a su respaldo o no en la presunta denuncia hecha ante la PGR, por el millonario saqueo de las cuotas que hacen posible el sostenimiento del sindicato magisterial.
Los delitos que le imputa la PGR consisten en delincuencia organizada, la desviación de recursos del sindicato y algunos más, ligados a los montos que corresponden precisamente al mundillo de los presupuestos oficiales que se otorgan a los sindicatos, como es el caso del SNTE.
Ya transcurrió un mes y no se avistan nuevos rasgos de la pesquisa que se sigue en el caso mencionado. El yerno, el ex esposo y las hijas de Elba Esther han estado intentando la protección de la justicia federal, vía el recurso del amparo, pero las instancias judiciales aseguran que no hay ninguna otra orden de detención en contra de aquéllos, incluidos los principales colaboradores de la maestra, cuando estuvo al frente del SNTE.
En el resto de los cuadros de mando gremiales del sindicato magisterial, la calma, aunque ficticia, se está dando. Los líderes celebran reuniones con sus bases y confirman que hacia sus interiores la tranquilidad está dada.
Los beneficiarios de la maestra son muchos, pues incluye a líderes, políticos, diputados, senadores, alcaldes y otros más, los cuales siguen sin dar color, aunque se asegura en corrillos sindicales que nadie quiere más pleitos, como tampoco niegan ni apoyan el encarcelamiento de la maestra Elba Esther.
Por sus implicaciones y sus involucrados, es que las olas no deben ser elevadas tan alto, que puedan afectar a tantos que recibieron los recursos y las ayudas de parte de la lideresa, hoy confinada en prisión.
* SIN CONOCIMIENTO
DE ATRACTIVOS
Una familia arribó al corazón de la ciudad en medio de la lluvia, y hasta una ligera neblina, con intenciones de conocer los atractivos de la ciudad.
Llegó a la calle de Zamora, pretendieron tomar un taxi y la telefonista de las unidades toleradas les dijo que debían esperar 30 minutos, menos no, porque los conductores se niegan a ingresar en las calles más congestionadas por el tránsito vehicular.
Preguntaron por el restaurante de chinos más conocido y no hubo alguien que se los sugiriera.
Enseguida peguntarían sobre el hostal que se localiza a un costado del estacionamiento construido sobre terrenos en los que funcionó el cine Variedades y la respuesta fue la misma, nadie sabía qué es un hostal, incluida la expendedora de fritangas de todas las mañanas aledaña precisamente al lado del inmueble citado previamente.
Buscaron una oficina, como las hay en el corazón de la vecina ciudad de Puebla, a propósito del hermanamiento que existe entre ambas ciudades, con vistas a sumar fuerzas en el quehacer turístico, pero no existe, y más tarde se acercarían a la obra en construcción del corredor Carlos Fuentes, donde a decir suyo tal espacio se asemeja al que ostentara la capital del estado en años bastante idos, es decir, en recuerdo al Xalapa colonial que fue y que tanto gustó a propios y visitantes.
Los taxis no exhiben una tarifa uniforme, cada conductor de esos vehículos impone las tarifas que le vienen en gana y, por otro lado, su cifra es monumental, casi diez mil taxis, pero en mayoría fuera de servicio o conducidos por choferes que ignoran los nombres de las calles de la ciudad, espacios comerciales más cotizados y fraccionamientos habitacionales, aun de épocas ya idas.
Y por otro lado, la sincronización de semáforos es un lastre. Así que cada conductor particular o de servicio público hace circular sus vehículos como mejor puede hacerlo. Elementos de policía vial confiaron que ellos no son precisamente agentes de tránsito, sino apoyos en momentos de graves congestionamientos, los cuales, por cierto, son a toda hora del día.
