
* FUERA LA EQUIDAD
DE GÉNERO
Evidentemente, ya hay voces que reclaman la anulación de todo vestigio que en materia jurídica, o con ésta, se pretenda arropar lastimosamente el papel protagónico que han de jugar las mujeres en las más diversas actividades que se realizan en el escenario público nacional.
Airadas reacciones se vienen registrando entre los grupos femeniles, sobre todo, porque, en efecto, no encuentran lógico ni justo, ni legal ni nada que se le asemeje, que se pretenda dar a las mujeres un distingo que no debe ocurrir aquí ni en ninguna otra parte del planeta tierra.
Por qué diferenciar entre hombres y féminas las actividades del quehacer humano. La naturaleza nos hizo diferentes, pero somos iguales. Sostienen no activistas ni feministas, sino simplemente mujeres preocupadas en que se predique como si se les hiciera un favor, que las féminas hagan una defensa a ultranza por la equidad de género.
Inclusive, como si se tratara de una competición, los partidos políticos a manera de ejemplo anuncian con bombo y platillos que habrán de cumplir con su cuota de nominar 40 por ciento de mujeres, como candidatas a los cargos públicos.
El aplauso de la sociedad sobreviene, cuando los membretes partidarios cubren esta cuota, al grado que se volvió ley en mentideros estrictamente políticos, siendo esta acción o medida una medalla a la manera de las preseas que se ofrecen en los juegos olímpicos.
Siendo que por norma jurídica y derecho natural, las mujeres nacen igual que los hombres.
En este contexto, a las féminas se les avista como seres raros, venidos de quién sabe qué otro planeta, cuando son exactamente como el resto del género humano.
Por eso, voces como las que acaban de surgir en estas tierras y que demandan una igualdad pero en forma y sin documentos de por medio, de cara al resto del mundo, no cabe más que tenerse que aceptar como condición justa, sensible y acorde con los tiempos que están corriendo. No más.
* NUEVAMENTE EL CAOS
EN NUESTRAS CALLES
De nueva cuenta, con el regreso a las actividades normales y cotidianas de la sociedad civil, el caos vial, los congestionamientos vehiculares, el ulular de las sirenas de las patrullas policíacas y los paramédicos de la Cruz Roja y el cuerpo de bomberos.
Lázaro Cárdenas se volvió un tapón gigantesco por momentos. Se dirá que se debe a que están pavimentando importantes tramos sobre la avenida y, por otro lado, los camioneros y otros automovilistas, pero en el corazón de la ciudad ocurrió un fenómeno similar.
Las carreras comenzaron desde temprana hora. Y es que los semáforos están fuera de control, sin sincronización alguna y, por otro lado, los agentes de tránsito son tantos que no se ponen de acuerdo, pues es evidente que el choque se da entre los uniformados de tránsito con pito en la boca y los llamados policías viales de motocicleta o cuatrimoto.
Las filas de taxis en las entradas a las plazas comerciales, convirtieron el paso vehicular y peatonal en un verdadero pandemónium. Y por otro lado, los muchos usuarios de éstos se quejan que existan prestadores de estos servicios a pasajeros que condicionan sus corridas, porque a decir de los taxistas, no les conviene, no hacen el transporte de pasajeros a los sitios donde les elevan su solicitud.
Asimismo, la suspensión de mil seiscientos automóviles de alquiler diarios no se aprecia, como tampoco denota ninguna solución al feo conflicto vial en las calles de la capital.
Y por otro lado, en el caso de los radiotaxis, el problema es mayúsculo, primero porque de 120 unidades que cuenta una firma prestadora de estos servicios, al día saca casi 40 taxis, lo que perjudica a usuarios que acostumbran utilizar este tipo de servicios y ahora tienen que hacer largas esperas hasta que llegue el vehículo solicitado, que lo va a transportar dentro o en otros momentos fuera de la ciudad, lo cual no sucedía anteriormente.
* JAVIER SICILIA Y LA
CRECIENTE VIOLENCIA
Al cumplir una década de realizar actividades contra la violencia, el Movimiento por la Paz que encabeza Javier Sicilia, coincide en que la ola de violencia que enlutó a más de noventa mil hogares en el sexenio de Felipe Calderón Hinojosa, en el actual gobierno federal la lista de actos criminales no baja la guardia, sino todo lo contrario.
Al hacer un balance, la organización que ha recorrido el país en pos de la vuelta a la paz y contra la sinrazón de los crímenes que se cometen dentro de territorio nacional, el poeta que perdió un hijo también en una enconada violenta ocurrida en la ciudad de Cuernavaca hace poco más de diez años, encuentra que los índices de la criminalidad no se reducen, sino que los asesinatos siguen ocurriendo todos los días en los cuatro costados de la república.
Es muy preocupante que esto suceda en un país de instituciones, leyes y servidores públicos ex profeso elegidos para atacar el mal y resolver las cuestiones de orden con empleo, salud, educación y haciendo que los funcionarios públicos salgan a la calle, escuchen y conozcan la problemática social y material que de cara a la realidad enfrentan, sobre todo, millones de niños-jóvenes, que siguen sin ver la suya, debido a la falta de oportunidades.
Activistas, líderes sociales, no precisamente la señora Miranda de Wallace, el poeta Javier Sicilia, siguen clamando porque a los mexicanos les sea devuelta la paz, la tranquilidad y el orden que vivieron en un pasado no lejano, abatiendo los índices criminales, que vienen ensombreciendo aun más las escasas expectativas que tiene el país de resolver las crisis, porque sin expectativas el destino nacional se aprecia mucho más lejano de lo que pudiera prometer cualquiera de los discursantes de la vida política azteca.
El recogimiento que tuvieron millones de mexicanos la última semana santa, es coincidente con este estado de sicosis donde la gente, a cualquier costo, trata de evadir la gravedad de los conflictos que afectan a la nación, pero que evidentemente no tienen que ver con la vida buena que alguna vez gozaron los habitantes de este país
