
No habrá premio que llene tu esperanza
Ni copa que derrame tu amargura.
Reportero serás día tras día
Antes del cierre que antecede el alba
Y será tu palabra repetida
Verbo que esparce luz sobre la masa
A golpe de los dedos en la máquina
Replicante y efímero consuelo
Atenuador de toda desventura,
Pues es tu postrera carta de triunfo
Que enarbolarás ante la censura.
No han de poder aquellos que te acosan
Imponerte sus yugos de silencio
Para siempre ni por el mismo precio
Pues tu palabra brotará invaluable
A la hora decisiva de la historia…

