
Los temas que abordan los refranes son muy variados: generales, costumbristas, históricos, meteorológicos y sobre todo del quehacer humano y sus pasiones. “Barriga llena, corazón contento”, frase que hoy describe parte de la idiosincrasia del mexicano y que nos coloca en una situación planetaria, la punta del iceberg, sale a flote. México tiene un porcentaje estimado de 32.8% de adultos obesos, arriba de Estados Unidos que reporta 31.8 por ciento (FAO).
Desde hace 24 años hemos modificando nuestra dieta alimenticia, los refrescos de cola, frituras, harinas y los antojitos mexicanos, solo por mencionar algunos. También, por esos años arribaron las comidas rápidas: hamburguesas, hot dog, pollos fritos, pizas, etc. Gracias a esta dieta, enfermos de: hipertensión y padecimientos cardiovasculares, insuficiencia renal, diabetes y enfermedades hepáticas. Además, ligados a males como cáncer, asma, derrames cerebrales y problemas digestivos.
Dentro de los países con mayor población, tanto México como Estados Unidos tienen un porcentaje menor que algunos pequeños como Samoa, donde la tasa de sobrepeso en los individuos ya alcanzó 95 por ciento. Según la Organización Mundial de la Salud, el archipiélago es oficialmente el lugar más gordo del mundo. En esta isla, inician con modificaciones en su entorno. Samoa Air, convertida en la primera aerolínea en cobrar según el peso de los pasajeros.
En Estados Unidos los últimos años, la industria del vestido presta suma atención al tamaño de niños, preadolescentes y adolescentes. Minoristas como Gap, Forever 21, Old Navy y Target tienen líneas de ropa extra grande para niños y adolescentes. El diseño y fabricación de mobiliario escolar y de hospitales también modificados para que funcionen en el mercado norteamericano.
Adaptar nuestro ambiente, persistir con la dieta y asumir los costos o reeducar nuestros hábitos alimentarios. Por cuál de estas opciones nos inclinamos. ¿Comer para vivir? o ¿vivir para comer?
