Paradigmas: Turismo sustentable al servicio del planeta


Por María Guadalupe Rico Martínez, egresada de la Facultad de Ciencias y Técnicas de la Comunicación de la Universidad Veracruzana (Desde Tampico, Tamaulipas)
Por María Guadalupe Rico Martínez, egresada de la Facultad de Ciencias y Técnicas de la Comunicación de la Universidad Veracruzana (Desde Tampico, Tamaulipas)
El Vaticano fomentará el uso racional del vital líquido con motivo de la Jornada Mundial del Turismo que se celebrará el próximo septiembre, bajo el lema “Turismo y agua: proteger nuestro futuro común”. Su preocupación: necesario promover un turismo ecológico, respetuoso y sostenible, favorecedor de la creación de puestos de trabajo, apoyo a la economía local y moderador de la pobreza.
El hotel más verde del planeta el Crowne Plaza Copenhaguen Towers localizado en Copenhague, la capital de Dinamarca, no lejos del centro de la ciudad, ha ganado el reconocimiento de ser el más respetuoso con el medio ambiente por una serie de razones: sus electrodomésticos y aparatos eléctricos son de bajo consumo, de su fachada cuelgan placas solares por los cuatro costados. Los clientes que van al gimnasio generan energía pedaleando en las bicicletas estáticas.
Otras de las importantes innovaciones tecnológicas implementadas es un sistema de aguas subterráneas que mantienen frío o caliente el edificio según la temporada y que ayudan a reducir el gasto energético en casi un 90%. Para estimular la generación de combustible por parte de sus clientes la dirección del hotel ideó una recompensa a quienes produzcan 10 vatios por hora con sus pedaleos. Estas personas son premiadas con una comida valorada en 26 euros. La distinción del alojamiento más verde del mundo concedió el Pacto Mundial de las Naciones Unidas.
El elemento común del sistema solar se volvió un motivo de atención mundial en todos los sentidos además del sustentable, inclusive para las aerolíneas. En el vuelo inaugural Roma-Lourdes de una compañía charter contratada por el Vaticano los pasajeros vivieron una dura frustración cuando los aduaneros franceses les confiscaron las botellas de agua bendita que traían del santuario, según las normas de seguridad antiterrorista de 100 mililitros para el transporte en la cabina. Tendrá ahora la Santa Sede, exhortar a los turistas por lo pronto a los que congregarán a partir de mañana lunes en Brasil sobre el uso racional del traslado del líquido para bendecir sus hogares y demás menesteres.
lupitarico@hotmail.com
http://www.verde-claro.org

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