
Por Francisco Blanco Calderón
La educación superior es el mejor aliado para lograr el desarrollo de un país. Incrementando el capital humano, según T. Schults: es la opción más viable para lograr el crecimiento económico de un país.
“El capital humano constituye un conjunto intangible de habilidades y capacidades que contribuyen a elevar y conservar la productividad, la innovación y la empleabilidad de una persona o una comunidad; se entiende por empleabilidad la posibilidad de las personas para encontrar un empleo que retribuya sus capacidades laborales, por medio de diferentes influencias y fuentes, tales como las actividades de aprendizaje organizado por medio de la educación formal e informal, por medio del entrenamiento desarrollado en los diferentes puestos de trabajo de las organizaciones, de acuerdo con cada individuo y al contexto de uso”.
Invertir en educación es garantizar el desarrollo de una nación. Así lo han hecho países del primer mundo como Alemania, Francia e Inglaterra. Y ha sido interpretado con acierto en América Latina por Chile, Argentina, Venezuela, Colombia, Bolivia y Ecuador.
Este último asigna cerca del 2% del PIB a educación superior, el más alto de nuestro continente.
En México, se anuncia una reducción de más de dos mil seiscientos millones de pesos en el presupuesto presentado por la federación para el 2014. “Esta rebaja perjudicaría directamente a los programas relacionados con el incremento a la cobertura, la calidad educativa, los estímulos y actualización del profesorado, la movilidad estudiantil, infraestructura y equipamiento”, expresaron los rectores de las universidades públicas en la reunión de la ANUIES celebrada recientemente en San Luis Potosí.
Se dijo antes que el decrecimiento en Estados Unidos y los problemas ambientales sufridos en México afectarían directamente el criterio de asignación del presupuesto del año próximo. Pero Estados Unidos ha recuperado su crecimiento y México no ha padecido, después de Ingrid y Manuel, ninguna contingencia extraordinaria.
Se predijo que creceríamos a tasas mayores al 3.5%, posteriormente se culpó al país del norte por nuestras desgracias y al no verse reflejadas directamente se achacó a los ciclones y huracanes la reducción de cerca del 3.4%. México crecerá en este 2014 a tasas menores al 1% del PIB.
Para lograr el despunte del crecimiento y que se vea reflejado en el desarrollo de la nación, no se puede apoyar en políticas de privatización, ni en reformas que entregarán el recurso nacional, debe ser apoyada principalmente en la consolidación del sistema de educación superior.
Sin recursos humanos orientados a las áreas estratégicas del desarrollo no se logrará un crecimiento a corto plazo. El presupuesto debe y tiene que incrementarse para poder posibilitar la formación de profesionistas que egresen de las aulas universitarias con alta capacidad técnica, científica y tecnológica.
Profesionistas que se convertirán en profesionales para incorporarse en forma dinámica al mercado de trabajo que demanda una sociedad como la nuestra.
Hoy en día, nuestro egreso universitario se enfrenta al desempleo interno por el bajo crecimiento económico del país desde hace ya treinta años, y en contraparte se refugia en posibilidades de empleo fuera del país.
México ha invertido en capital humano mismo que debe ser absorbido de inmediato por las instancias gubernamentales, empresariales privadas y organismos trasnacionales cobijados en nuestro país.
En la reunión de ANUIES, se acordó incidir en la Cámara de Diputados la urgente necesidad de incrementar el presupuesto a educación superior. “La educación es una inversión no un gasto. No nos alcanza pero aún así quieren que sigamos creciendo en cantidad y en calidad”, expresó el rector de la Universidad Michoacana de San Nicolás Hidalgo.
Mientras que el rector de la Universidad Autónoma de Nuevo León sentenció “no pedimos un incremento muy sustancioso, solo que nos den lo justo para alcanzar nuestras metas”.
Sara Ladrón de Guevara, rectora de la Universidad Veracruzana, se pronunció desde el primer momento de su elección a que el presupuesto no está directamente relacionado con la calidad.
La calidad es un compromiso ineludible de todo centro de estudios superiores. Pero contar con presupuesto justo permitirá alcanzar las metas más rápido, y sobre todo, ampliar la cobertura social y diversificar las opciones educativas hacía modelos de educación abierta y virtual en forma dinámica.
No podemos permitir que el egreso universitario deambule en el desempleo o se vaya fuera del país en busca de mejores oportunidades. México ha invertido en Educación Superior y debe recuperarla. Primero que nada, creciendo económicamente como país.
Propiciando salvaguardar las organizaciones, instituciones y empresas que deben ser respaldadas por profesionales capaces, críticos y eficientes. Esos profesionales deben ser formados por nuestro sistema de educación superior.
Y México debe arropar a su egreso para consolidar subdesarrollo. No debemos seguir formando profesionistas que se refugien en otros países y que se evapore la inversión nacional por falta de visión y criterio.
México necesita “arropar” a nuestros recursos humanos celosamente. Que nadie lo utilice más que el propio país.
La Universidad Veracruzana es un ejemplo de este logro institucional y que repercute a nivel nacional. Formar cuadros que respalden el desarrollo nacional. Recibir apoyo para su logro y consolidación. Meta del Gobierno Federal y sobre todo del gobierno estatal.
