2013: El Año de las expectativas políticas


gamboa y manlio
Emilio Gamboa Patrón y Manlio Fabio Beltrones, líderes de las cámaras de diputados y senadores, respectivamente, quienes al tiempo que cabildeaban la Reforma Energética se daban tiempo para llamarle al director de Pemex, Emilio Lozoya, para pedirle apoyos para familiares y amigos que abrigan la esperanza de ingresar a la paraestatal

Por Ricardo Ravelo Galo

 Ricardo Ravelo
Ricardo Ravelo, egresado de la Facultad de Ciencias y Técnicas de la Comunicación de la Universidad Veracruzana

El primer año del PRI en el poder no resultó ser del todo positivo para el país. La figura presidencial sufrió un desgaste en pocos meses, aboyada por el conflicto magisterial, la violencia del narcotráfico que no ceja en todo el país, lo que crea mayor inseguridad, y por si fuera poco, a todo esto se sumó el tema económico, el derrumbe de las expectativas que ofreció Enrique Peña Nieto y que no se cumplieron.

El subejercicio presupuestal fue el colmo. El año cerrará y muchas dependencias no alcanzaron a gastarse el dinero que les entregaron. Por ejemplo, el Fondo de Cultura Económica dejó guardados 5 millones de pesos que no ejerció porque no proyectaron bien el año. Y lo curioso de esto es que en pocos días pretendían gastarse ese dinero en  la contratación de proyectos que por lo menos llevan todo un año de planeación.

El Conaculta se la ha pasado contratando aviones de Interjet para transportar a músicos a diversas partes del país y para ello se inventan celebraciones a las que supuestamente asistirá Peña Nieto y finalmente termina por no asistir porque otros compromisos cobran prioridad en su agenda.

Al menos el Conaculta hace algo por gastarse el dinero y así impedir que le recorten su presupuesto, pero otras dependencias del Gobierno Federal no llegan ni a eso. Prefieren devolver los recursos que malgastarlo, dicen.

Lo grave de todo es que ese subejercicio, que equivale a miles de millones de pesos, fue en buena medida lo que más impactó a la economía mexicana, pues se dejó de gastar y en consecuencia escaseó el dinero por todas partes.

El 2013, sin duda, fue un mal año para el gobierno de Enrique Peña, si bien se votaron las reformas importantes, como la energética y la fiscal, con lo cual, dicen se incentivará la economía.

Ahora viene la reforma interna de Pemex. Habrá muchos cambios, según se anuncia, pues aún siguen enquistados decenas de panistas que no han sido relevados y que han permanecido en la paraestatal desde el sexenio de Vicente Fox.

Se anuncian cambios importantes en Pemex, aunque desde el Congreso llueven las listas de recomendados por parte de Manlio Fabio Beltrones, Emilio Gamboa, líderes de las cámaras de diputados y senadores, respectivamente, quienes al tiempo que cabildeaban la Reforma Energética se daban tiempo para llamarle al director de Pemex, Emilio Losoya, para pedirle apoyos para familiares y amigos que abrigan la esperanza de ingresar a la paraestatal porque aún se sigue pensando que Pemex es el lugar ideal para alcanzar estabilidad económica o bien para enriquecerse a costa de contratos multimillonarios.

La narcoviolencia

Lo que no ha bajado es la violencia. En el Distrito Federal se agudiza la situación por el aumento en los robos con violencia, el robo de vehículos y los secuestros, en muchos casos, perpetrados por policías capitalinos.

El panorama es desolador en muchas colonias donde los robos son con violencia extrema. Los delincuentes se acercan a los vehículos parados en un alto y, manopla en mano, les rompen los cristales y despojan a los ocupantes del vehículo de sus pertenencias al tiempo que los golpean brutalmente.

Nadie se mete a defender a nadie, aunque otras personas estén viendo, a escasos metros, el nefasto hecho.

La narcoviolencia, por su parte, sigue imparable. En Jalisco hallaron una veintena de cuerpos enterrados en unas fosas que por mucho tiempo estuvieron clandestinas. En Michoacán el gobierno del estado se desgarra. Rebasado por los grupos organizados legales e ilegales, nadie pone orden en esa entidad y hasta La Tuta se da el lujo de dar entrevistas para la televisión internacional y vociferar que él sí es un “delincuente pero de categoría”.

En medio de una descomposición mayor cierra el 2013 e inicia el 2014 con un panorama no muy halagüeño: hay 14 cárteles bien posicionados en todo el país, muchos de ellos con amplios controles en Centroamérica, los cuales mueven grandes toneladas de droga a través de aviones comerciales que aterrizan en la ciudad de México y disponen de toda la protección oficial.

De nada servirán las reformas estructurales si el país no se pacifica y muestra otro rostro a nivel internacional. Se afirma que la derrama económica que generarán dichas reformas derivará en mayores empleos y en consecuencia en mejores condiciones de vida para la gente.

Esto, sin duda, está por verse.

Los grandes beneficiarios de las reformas están en el poder, enquistados en el gobierno, quienes ya están asociados con los grandes consorcios para obtener contratos millonarios de obra. No se olvide que en toda la historia las políticas públicas siempre han servido para desarrollar negocios privados.

El viejo arte de hacer política y negocios.

Así es el sistema.

Publicado en: http://revistavariopinto.com/vblogger.php?id=168

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