60 Segundos: Embalse, vaquilladas, corridas de toros y circo


Por Raul González Rivera, egresado de la Facultad de Ciencias y Técnicas de la Comunicación de la Universidad Veracruzana
Por Raul González Rivera, egresado de la Facultad de Ciencias y Técnicas de la Comunicación de la Universidad Veracruzana
Por Raúl Gonzalez Rivera
Los panistas se constituyeron en una oposición seria, formal y contundente cuando Vicente Fox se ungió en candidato y los jóvenes, en mayoría aplastante, le vieron condiciones de estadista, así que su triunfo electoral en el año 2006 confirmaría la presencia de un instituto congruente con la filosofía que le dio prestancia, sobre todo en los años previos a su realización como tal.

El hartazgo hacía trizas el ánimo de los mexicanos.
Había razones de peso para presumir que la hora del cambio había llegado y qué mejor que los hombres pensantes que también enlistaba en sus filas el partido albiazul. Los apellidos de Gómez Morín y otros eran más que suficientes para inspirar a la lucha política y ver por las grandes transformaciones que urgía el país.
El viejo régimen había conseguido su absoluta prestancia como régimen dictatorial, bajo las banderas de una democratización y pluralidad inciertas.
El escritor peruano Mario Vargas Llosa habría de dar el toque magistral al sistema, en una de sus visitas al país, para sentenciar que México era una dictadura perfecta.
Empero, cuando los panistas se volvieron gobierno, no sólo cometieron los yerros y vicios que al priismo hundieron después de 71 años de ostentar el poder de manera ininterrumpida, sino que además habrían de rebasarlo, cuando desde los congresos, el federal y los estatales, sus asociados incurrieron en las prácticas de corrupción, chupando los presupuestos con tal voracidad y que a la postre provocarían el divisionismo espantoso entre los viejos y consumados albiazules y los modernos sátrapas, que resultarían peores que numerosos de los socios del priismo que traicionarían los ideales de la revolución mexicana, sobre todo.
Vicente Fox desaprovechó la oportunidad de ser el estadista que los iluminados de ese partido creyeron que había llegado a Los Pinos.
Y en el caso concreto de su sucesor Felipe Calderón Hinojosa, su desconfianza lo llevaría a no apoyar las aspiraciones partidarias de continuar montados sobre el caballo de hacienda con la señora Josefina Vázquez Mota, dejando a un partido, el conservador de Acción Nacional, sentado sobre el desierto, con el riesgo inminente de perder su rumbo en forma definitiva.

* PRELUDIO DE UNA
NUEVA REVOLUCIÓN

Bajo las banderas de que se inicia lo que será una nueva revolución en este convulso país, hace dos días las autodefensas asumieron el control de un pequeño poblado que se denomina Periván, enclavado a poco más de una hora y media de distancia de la capital michoacana, Morelia.
El arribo de las autodefensas era esperado desde hace semanas, pero no se consumaba.
Su entrada fue triunfal.
La gente salió de sus casas, prácticamente todo el poblado, el cual suma alrededor de 50 mil habitantes, y de la misma forma se sumaron al ejército de hombres y mujeres armados que llegaron para brindar su «protección» y garantizar la seguridad de Periván.
Mujeres, hombres, jóvenes y algunos todavía adolescentes, buscaban armamento entre los jefes de la invasión.
El éxito de una enconada semejante se debe a que el pueblo se amotina en torno a sus guardias de autodefensa. Todos se conocen, nos dicen, quienes vivieron las horas últimas en ciudades y municipios pequeños de la entidad michoacana.
No hay mayor miedo entre sus habitantes, porque todos se identifican por sus nombres, apelativos y apodos e identifican plenamente a los chicos malos, echando abajo la idea difundida en el sentido de que las policías uniformadas y federales desconozcan o ignoren que el alzamiento de la sociedad michoacana goza de la simpatía del total de sus gentes que radican en la ciudad, los ranchos y las zonas más apartadas de la región rural.
Así está ocurriendo en el resto del estado de Michoacán, lo que hace presumir a los jefes, comandantes y titulares de las autodefensas, que así va a ocurrir en el total del país, porque a ciencia cierta los acontecimientos de violencia que experimentan los paisanos de Cuauhtémoc Cárdenas, son los mismos que en gran parte del país vienen padeciendo los millones de familias buenas que todavía quedan en el México bronco que comienza nuevamente a despertar.
Una situación es la que pintan sobre todo los medios nacionales, pero otra bien distinta es la que viven y difunden las familias de Michoacán, en esta hora crucial en la tierra del tata Lázaro Cárdenas, y un pueblo completo decidido a ver por su personal destino y futuro, que bien puede ampliarse al resto del México violento, que está registrándose a los cuatro costados de esta sufrida pero maravillosa tierra mexicana.

* EMBALSE, VAQUILLADAS,
CORRIDAS DE TOROS Y CIRCO

Local y nacionalmente hay una legislación, o como en el DF, que se prepara ya la iniciativa de ley que detenga las funciones del circo, porque a decir de sus promotores, un grupo de diputados panistas, el maltrato a los animales no encuentra paralelo, es criminal el encierro en que tienen a los leones, tigres y elefantes.
Inclusive ya en los 500 circos que operan sobre territorio mexicano, la prohibición aplica en detrimento de un ejército de trabajadores que viven de la diversión circense. Payasitos, malabaristas, trapecistas, domadores de leones y tigres y los actores que trabajan con las suertes que hacen de su actuación a los elefantes, una delicia para los menores de edad sobre todo. Aunque el circo, sin dejar lugar a dudas, es posible que guste a chicos y a los adultos mayores.
El propietario del circo Atayde, seguramente uno de los más famosos en el mundo de las diversiones y en todas partes del planeta, asegura que la ley en cuestión afecta sobre todo a esta empresa, cuando en la suya el cuidado, atención y todo cuanto hace a la vigilancia y alimentación de los animales, es la más apropiada, además estrechamente vigilada por médicos veterinarios y zootecnistas.
Empero, las grandes dudas surgen cundo pareciera que la legislación tiene un destino y que son los circos, que como ya lo han podido apreciar sus aficionados y clientelas aquí en Xalapa, la firma que levantó sus carpas a un costado de la plaza comercial, sobre la avenida Lázaro Cárdenas, hizo su promoción recorriendo sus unidades automotrices las calles de la ciudad con un elefante de cartón y una jaula, teniendo en su interior un tigre igual de papel.
El espectáculo dejó de tener su atractivo, confiesan sobre todo menores que jamás han podido presenciar suertes con animales salvajes inclusive, pero que en el circo Atayde, como lo dijo su propietario, un león, un elefante o un tigre viven en cautiverio, cierto, pero en condiciones y control sanitario, alimenticio y laboral, que afuera, en la selva, difícilmente pueden tener en días como éstos.
Pero algo más, el ordenamiento legal que aplica para la protección de los animales, sólo ha tenido un cliente para su aplicación, que es el circo, sin embargo, el maltrato a los animales está en los safaris, el parque zoológico, el embalse de toros con que se celebran las fiestas de la Virgen de la Candelaria en Tlacotalpan, la vaquillada que se realiza anualmente en la ciudad de Teocelo, pero contra todos estos eventos, en donde se maltrata y puede hasta matarse a los animales, la ley no aplica.
Valdría la pena que los señores legisladores vean un tramo más allá de lo que pasa sólo en el circo y vayan con todo contra quienes matan toros y corretean toros jalándoles la cola hasta caer de cansancio. O todos rabones o todos orejones. ¿No le parece?

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