Por Marco Antonio Aguirre Rodríguez

La política es una actividad que siempre despierta pasiones, que ha llevado al parricidio, al fratricidio, que padres maten a hijos, a los crímenes entre esposos, o lo menos grave, a que entre familiares se enfrenten por un puesto de elección popular.
Para no ir muy lejos, un caso que para mi gusto es penoso, la confrontación que tienen los hermanos Pola en el Congreso de Veracruz, donde Cuauhtémoc llegó a la curul por el Movimiento Ciudadano, de Dante Delgado, y Tonatiuh por una elección muy bien operada en uno de los distritos de Veracruz.
En puerta está una confrontación más llamativa:
Jorge Carvallo quiere buscar que el partido en formación, el Morena (o Movimiento de Regeneración Nacional, como es su nombre largo), lo postule para la candidatura a la diputación federal por Los Tuxtlas para el próximo año.
Pero ¿Jorge Carvallo no es Secretario de Desarrollo Social del gobierno del estado, hombre cercano a Fidel Herrera y aspirante a la candidatura por el PRI?.
Pues bien, éste es otro caso de confrontación de familiares en la lucha por el poder.
Jorge Carvallo Hernández es el padre de Jorge Carvallo Delfín, el secretario de Desarrollo Social.
Carvallo Hernández (el padre), es Presidente de la Asociación Nacional de Profesores de Educación Tecnológica y por tanto está en contra de la reforma educativa implementada y por lo mismo acusa a Adolfo Mota y Juan Nicolás Callejas “y todos esos caciques” de querer confundir para desarticular el verdadero movimiento magisterial contra estos retrocesos.
Carvallo Hernández es también simpatizante de Andrés Manuel López Obrador y por tanto de Morena. O sea, la corriente política más enfrentada a Fidel Herrera y –por supuesto- a Javier Duarte.
Y con esa tendencia política y la militancia que le da el ser dirigente magisterial, anuncia sus aspiraciones de ser candidato a la diputación federal por el distrito 19.
Y en ese camino puede confrontarse con su hijo Carvallo Delfín, quien busca ser candidato a diputado postulado por el PRI, y quien ya realiza una campaña intensa en la zona, lo que incluye el ser presidente del equipo de beisbol de Los Brujos, de Los Tuxtlas.
En una conferencia de prensa ofrecida el 20 de octubre del 2013, cuando le preguntaron a Jorge Carvallo padre si tendría dificultades para enfrentarse a su hijo respondió con tres puntos incontrovertibles:
1) “Yo sí soy realmente oriundo de lerdo”, lo que significa que Carvallo Delfín puede no serlo y que la versión tantas veces manejada de que es nativo del Estado de México, puede ser real. Pero además, por ser nativo de la zona, “me apena la situación que vive el estado y la región”
2) Carvallo Hernández y Carvallo Delfín son de ideologías diferentes: “mi relación con Jorge es muy buena es mi hijo mayor, lo quiero mucho, lo respeto, pero estamos en caminos diferentes”.
3) En la democracia “siempre hay que pagar un precio”: “y si en otros estados se ha dado que esposa y marido se confrontan por partidos diferentes y entre hermanos, no veo cual es el problema”.
De hecho menciona que así como lo suyo son aspiraciones, las de su hijo Jorge Carvallo, también lo son, porque el PRI tampoco ha mencionado que el secretario de despacho de la administración duartista sea el “candidato natural, pues hasta hoy es solamente un ‘empleado del gobernador Duarte”, según apunte de la nota de esa conferencia de prensa.
Jorge Carvallo Delfín, fue el presidente del PRI durante la elección presidencial del 2012, donde Enrique Peña Nieto perdió en el estado frente a Josefina Vázquez Mota, con 1 millón 204 mil 712, mientras que al PRI le correspondieron 1 millón 203 mil 114. Fueron mil 598 votos menos. El puesto se lo dieron porque supuestamente era hombre de las confianzas del entonces candidato presidencial priista, precisamente por haber vivido en el Estado de México (si es nativo de allá o no, a lo mejor finalmente su padre desvela el secreto). Después de la elección, cuando ya era evidente que Enrique Peña Nieto había perdido la elección en Veracruz, Carvallo Delfín mandó a colocar grandes anuncios por todo el estado que decían “Ganó Veracruz” y abajo el logotipo del PRI.
A Enrique Peña Nieto le habían prometido dos millones de votos, no el segundo lugar en el estado. Pero no los consiguieron.
De hecho, el gobierno de Javier Duarte ni siquiera fue capaz de acarrear (en el buen sentido, pues, dicho como capacidad de atraer) el millón 392 mil 386 votos con los que terminó la contienda electoral en el 2010, en la que la administración de Fidel Herrera si pudo jalar ese sufragio para el hoy gobernador.
Jorge Carvallo no tuvo empacho en ese entonces en acusar a Gabriel Deantes y el circulo en que se mueve (porque sus relaciones con el poder se mantiene a todo vapor) de haberse quedado con el dinero para la operación electoral, entre ellos 50 millones de pesos que le dieron para instalar un centro de seguimiento de la jornada electoral.
Esos resultados son parte del encono que Enrique Peña Nieto tiene contra Javier Duarte
Ahora Jorge Carvallo tiene múltiples recursos que le permiten realizar diversas maniobras en la zona, a donde llega por lo regular los fines de semana.
Y resulta que el único contrincante auténtico que le puede surgir es su padre, pues el PRI azul (léase el PAN) difícilmente pondrá a un candidato real y el PRI amarillo (el PRD) menos.
¿Cómo evolucionará esto?.
BERNAL VS. RODRIGUEZ. El comal le dijo a la olla. Ante aliados, hoy enfrentados. Manuel Bernal, el mismo que hizo alianza con Sergio Rodríguez para romper la alianza electoral que se gestaba entre el PAN y el PRD en el 2010 ahora acusa a Sergio Rodríguez, el fidelista presidente del PRD estatal, de haber pactado con funcionarios del gobierno del estado los resultados de las elecciones extraordinarias que habrá.
Y muy probablemente si lo hizo, y con Erick Lagos, el funcionario de gobierno con mejor trato tiene Sergio Rodríguez.
A Bernal lo que le duele es que no lo hayan incluido en los “acuerdos” que ya se tomaron.
Ni para decir “pobre Bernal”, porque como dijera el anterior “no tiene llenadera”.

