Posdata: Mal fario persigue a tricolor


Por Luis Velázquez Riveraraul-diaz

Una vez más, Raúl Díaz, delegado de Motita, podría quedarse vestidito y alborotado con la presidencia del PRI jarocho

Por Luis Velázquez Rivera, egresado de la Facultad de Ciencias y Técnicas de la Comunicación de la Universidad Veracruzana
Por Luis Velázquez Rivera, egresado de la Facultad de Ciencias y Técnicas de la Comunicación de la Universidad Veracruzana (Desde el puerto de Veracruz)

El delegado de la secretaría de Educación, Raúl Díaz Diez, necesita una pócima de Los Tuxtlas, porque todo indica que el mal fario, el mal karma, lo persigue.
Por ejemplo, su examigo Salvador Manzur Díaz le ofreció una y otra y otra vez la diputación local por el distrito de Boca del Río y a la hora estelar lo estafó.
Luego, cuando Manzur se fuera a la Secretaría de Finanzas y Planeación, también le salió con la misma cantaleta de un cargo y lo plantó.
Y ahora, alguien le habló al oído diciéndole que el PRI de Elizabeth Morales, la tía de las barbies y kens, lo necesita en el puerto jarocho, y ni hablar, su ascensión ha sido frenada, al parecer, por el líder ferrocarrilero desde hace 20 años, Víctor Morales, y el diputado local, El rey de la basura, Nino Baxin.

El primero, impulsado por el deseo de imponer a uno de los suyos, entre ellos, Marisela Cienfuegos, y el segundo, al llamado “Basurita”, su sobrino oaxaqueño.

También, claro, se le pudo atravesar el senador Héctor Yunes Landa con sus operarios Fernando Arteaga Aponte (que a todo le tira para negociar a favor de sus hijitos) y “El tribilín”, Álvaro Sosa.

Y ni modo, una vez más, ha quedado en la lista de espera.

Es más, unas versiones hablan de que su maestro del Kamasutra, Gabriel Pérez, “El chopo”, a quien admira desde cuando fuera su secretario particular en la regiduría, entrará de interino porque, ni hablar, Raúl Díaz seguirá como el Motita jarocho, alfabetizando a la población que en los 21 municipios de su área no saben leer ni escribir.

MANZUR, SU OPERADOR EN CONTRA

Quizá el mal fario de Díaz Diez tendrá otro nombre, además de Salvador Manzur, y sería Jorge Alejandro Carvallo Delfín, secretario de Desarrollo Social.

Y es que cuando ambos se empalmaron en el CDE del PRI chocaron, quizá porque Carvallo es morenito y Díaz blanco, y/o acaso por otras razones, digamos, biológicas, es decir, uno a otro se cayeron mal y ni modo.

También, claro, la aburridora pudiera tratarse de una venganza lenta y persistente de Manzur, porque luego de una amistad entrañable a partir de la gran estafa, el gran engaño, Raúl Díaz agarró camino solito, le marcó una raya y se distanció de su trabajo en el Ayuntamiento de Boca del Río.

Incluso, hasta despotricaba contra Manzur cada vez que la pasión le avasallaba.

El caso es que aun cuando el delegado priista, el cacique de la sierra de Zongolica, el señor de horca y cuchillo, Mario Zepahua Zepahua, aquel que se inventara un secuestro como diputado federal, ya le había dicho que alistara maletas, ahora, hay marcha atrás.

Con una limpiadita en Catemaco, y/o hasta en Cuba con las santeras, Raúl Díaz pudiera revertir el cortocircuito.

En todo caso, si es un político agnóstico y desconfía de las fuerzas brujeriles, bastaría quizá con ponerse de rodillas y solicitar perdón a Manzur.

Y es que más allá del Ranulgate que descarrilara el Pacto México del presidente Enrique Peña Nieto, Manzur es el compadrito del gobernador, quien todavía lo escucha y valora.

Y por eso mismo, hasta una intriga, un complot, puede olfatearse de Manzur a Díaz Diez.

Al final del día, asegura el politólogo Carlos Ronzón Verónica, Raúl Díaz será impuesto como presidente del CDE del PRI por el gobierno de Veracruz.

VESTIDITO Y ALBOROTADO

Con todo, ¡pobrecito del Motita jarocho!

Y pobrecito porque ya tenía hasta su gabinete integrado, con una estrategia definida para reposicionar al tricolor de cara a la elección de diputado federal en el año 2015 y de gobernador en el 2016.

Es más, había jurado y perjurado al jefe máximo que por ningún motivo soñaría con la candidatura priista a la alcaldía jarocha, en que suele convertirse la tentación del presidente del CDE del PRI en turno.

Ni hablar.

Quizá en las horas que corren, Mario Zepahua estaría pactando, si se pudiera, con los enemigos y adversarios de Raúl Díaz.

Y/o en todo caso, el interinato de Gabriel Pérez sea irreversible y el Motita jarocho quede una vez más vestidito y alborotado.

En fin, eso suele ocurrir cuando por la vida se camina apostando a la esperanza, pues como afirmaba Albert Camus, vivir con la esperanza por delante significa resignarse, y resignarse en ningún momento significa vivir a plenitud, que sólo se entiende cuando se está en pie de lucha cotidiana.

Pero, además, en lucha cotidiana y sin confiar en nadie, más que en el trabajo con el acelerador a todo lo que da…

Publicado en: http://www.blog.expediente.mx/nota.php?nId=6514

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