60 Segundos: HAY DE MONARQUÍAS A MONARQUÍAS


Por Raúl González RiveracontraJuan Carlos
Por Raul González Rivera, egresado de la Facultad de Ciencias y Técnicas de la Comunicación de la Universidad Veracruzana
Por Raul González Rivera, egresado de la Facultad de Ciencias y Técnicas de la Comunicación de la Universidad Veracruzana

En tanto los españoles salen a las calles de su país para pedir el referéndum y que éste decida si siguen siendo una monarquía parlamentaria o una única república, los mexicanos siguen suponiendo que el régimen democrático no lo es tanto y que, como quiera, a la usanza nuestra desde 1910 viven una monarquía, en la que los hombres del poder siguen siendo los mismos.

Y cuando se dice que son los mismos, para nada quiere decir que provengan de una sangre similar en sus orígenes, no, sino que el sistema gobernante obedece a la necedad de un unipartidismo absolutista, que cuando no gana arrebata y que está ligado al mundillo pestilente de las concesiones, los caciques regionales, los mismos ricos y las mayorías que forman el pueblo; allá en España la plebe.
Es decir, la monarquía les ha funcionado a los ibéricos, gracias a que el rey Juan Carlos mantuvo durante 39 años las relaciones más cordiales y comerciales con los amos de las finanzas del mundo.
Dependiente de los presupuestos que pagan los contribuyentes españoles, lo que le permite a la familia real vivir con comodísimas condiciones, sobre suelo azteca las cosas se manejan en forma semejante a una monarquía. Los apellidos influyentes son escasos, igual que allá en la Europa Occidental, y las mayorías son compuestas por las masas populares, que todo lo tienen que aceptar o son sometidos al rigor de la persecución, la tortura, el encarcelamiento.
Mientras España se zarandea porque las mayorías de sus habitantes reclaman la puesta en marcha del referéndum, y decidir de allí en adelante si siguen bajo un rey y un presidente o eliminan la monarquía, como ya ha sucedido en diversas partes del mundo occidental y oriental, en tierras veracruzanas, pero particularmente en Chumatlán, Las Choapas y Tepetzintla, se estaba afirmando precisamente una toma monárquicamente dirigida por el PRI de Elizabeth Morales, de sus ayuntamientos, con lo cual, dijo la propia lideresa, ya estamos confirmando lo que ocurrirá en los próximos comicios del año 2016.
Es decir, una declaración nada democrática, sí dictatorial, sí dictada a la manera de un rey, un monarca, que se sabe absoluto en su ejercicio del poder.
Desde tierras mexicanas se avista con agrado –al menos así ocurre en la calle y el café–, una exigente, pero justa reclamación de los españoles, que experimentan momentos de crisis económica, desempleo, ausencia de educación y salarios como antaño, con signos semejantes a los que se experimentan sobre tierras veracruzanas; pero particularmente, sin ser monarcas, los socios del viejo régimen, los caciques y los influyentes, toman como suyas las alcaldías de Chumatlán, Las Choapas y Tepetzintla, porque dicen pregoneros del ex partidazo que así ha sido siempre, ya habrá momentos para un ejercicio democrático, que por ahora seguirá siendo igual que en los últimos cien años, cuando menos.
Empero, de que los aztecas hemos sido tratados como si viviéramos una monarquía, ni duda. Hubo una vez en que alguien preguntaba al arribar Luis Echeverría como presidente a la calle de Pípila, para inaugurar el teléfono un millón en el país, si podía tocar su traje, porque parecía un rey, un ser no precisamente mortal. Esto en los años setentas del siglo XX, en la otrora Atenas veracruzana.

* XALAPA, SIN URBANOS
NI TAXISTAS, UN IDEAL

Xalapa, capital del estado de Veracruz, sufre una de sus peores épocas en lo que hace a la circulación vehicular y el congestionamientos de sus arterias públicas, debido, nadie lo duda, al tráfico de autobuses enormes, pesados, conducidos una mayoría por potenciales criminales, como son los autobuseros del servicio urbano y una mayoría aplastante de taxistas; el pedrusco en el zapato para cualquiera que pretenda conducir con respeto a ordenamientos viales.
La fama de Xalapa hoy día, se debe a numerosas razones aquí y en el resto del país. Pero sobre todo, la nota discordante y que los urbanistas de otros lares sí ven, es que siendo una ciudad con calles angostas, banquetas minúsculas y trazos que obedecen a los años iniciales del siglo XX, se permita que todavía circulen autobuses urbanos y cientos de miles de taxis, cuyos conductores, o una mayoría de éstos, hacen que corran a velocidades que sólo se registran en las pistas de carreras.
Los extranjeros que están en Xalapa, porque nadie ha dicho que ya se fueron, estudian las actuales condiciones de la ciudad y aseguran que efectivamente hay muchas cosas que cambiar, pero dicho cambio se hace o se deja para siempre.
La salida de los autobuses de grandes dimensiones se antoja como una exigente necesidad, a no ser que los intereses entre los concesionarios y las autoridades estatales y de tránsito y vialidad, sean mucho más influyentes que la exigencia social.
Pero dichas unidades, además de hacerlas correr sus conductores con el riesgo de provocar accidentes viales descomunales, aunque a sus explotadores es lo que menos importa, tendrían que ser sustituidas por microbuses o las «peseras» que tienen ya años de transitar por nuestras arterias públicas haciendo las mismas funciones de transportar a pasajeros.
Una ciudad como es Xalapa, no puede menos que padecer de la impericia y excesos y abusos que suelen cometer los autobuseros todos los días y en todos los rincones de la capital. Los cuales quedan impunes, inclusive al derivar en siniestros y colisiones, algunas graves, porque las bendiciones desde la titularidad de tránsito, son suficientes para dejar en la orfandad absoluta a los usuarios y familias de quienes tienen que padecer esta clase de accidentes o incidentes, como usted quiera calificarlos.
Lo suyo ocurre con los taxistas, la otra calamidad, para cualquiera que se precie de ser un conductor respetuoso de los ordenamientos viales y de tránsito, porque a esos señores simplemente les importan un bledo las instrucciones institucionales, los semáforos, las agentes y los agentes de tránsito y la policía vial. En sus excesos, los taxistas en mayoría no dejan de ser aspirantes a ocupar cualquiera de los espacios que cuenta la delincuencia del orden que usted quiera.
Si el programa de movilidad urbana 360 va a ser una realidad, tendría que ver estos dos rubros del transporte humano y que, como en ninguna otra parte del país, simplemente es desordenado, arbitrario y ajeno a toda condición humana y tacto para con los demás. Al tiempo.

* A POLÍTICOS NO IMPORTAN
MALES DE LA SALUD PÚBLICA

Los hospitales y clínicas dependientes de las instancias oficiales padecen en forma grave de la falta de medicamentos de patente, médicos especialistas, pero el problema que es de vital trascendencia para preservar la salud de las personas, hace mucho que dejó de importar a los políticos.
O lo que es lo mismo, que cuando en la conducción de dependencias e instituciones de salud humana son dejadas en manos de políticos-políticos o aprendices de este rubro, generalmente les vale un soberano cacahuate si en los nosocomios no hay espacios, ni quirófanos, tampoco médicos especialistas, y en sus farmacias simplemente las existencias de medicamentos no las hay.
El fenómeno se agrava, porque los hospitales, sean del sector salud, el Issste y hasta en el Imss, comienzan a pedir a los pacientes que tocan en sus puertas, que deberán esperar a que llegue la remesa de medicamentos porque no los hay en sus estanterías y tampoco en sus bodegas y demás reservas.
Pero vea usted, que algunos médicos formados profesionalmente con vocación y deseos de servir a los demás, se topan con que les resulta un tanto imposible poder realizar la faena que se han fijado. Los titulares o mandos de los nosocomios no son médicos de profesión, y si a esto le añade usted que las enfermedades se han multiplicado con nuevos padecimientos y, por otro lado, hay desabasto de medicamentos, la salud pública se encuentra en un tris también de enfrentar un colapso.
Algunos de esos políticos metidos a salvaguardas de la salud de los mexicanos, se justifican diciendo o pretextando que los laboratorios fabricantes de los medicamentos de patente son los responsables, señalándolos de que en sus sedes y que se localizan en países de Europa Occidental y los Estados Unidos de Norteamérica, dejaron de producir y que el supuesto desabasto tiene que ver con los fabricantes y no con los hospitales y clínicas que operan bajo las siglas destinadas social y financieramente a atender la salud de los derechohabientes mexicanos, y ahora también, se dice por voceros oficiales, que de manera general la medicina universal debe tratar a todos cuantos como pacientes soliciten servicios médicos y hospitalización, si la requieren, en los nosocomios que sostiene el estado sobre territorio nacional.
Sin embargo, en cuanto al Issste aquí en Xalapa amplía su clínica, por cuanto a sus servicios en las consultas que se imparten en consultorios, más nada hay de los servicios médicos de especialistas, lo que obliga a que los pacientes que lo necesiten, tienen que ser canalizados a Veracruz puerto, Puebla de los Ángeles o la ciudad de México.
Razón suficiente para que dentro del sector salud del estado, igual síntoma se padece en sus nosocomios, tanto al señor Juan Antonio Nemi Dib le están pidiendo los diputados que acuda ante ellos y comparezca para explicarles por qué la crisis que ocurre en el sector salud. Esperemos.

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