
Gratísima fue la Cena de Campeones de la LMP donde se premió al Club Naranjeros por sus campeonatos de circuito y de Serie del Caribe, así como a los mejores jugadores, directivos y ampáyer de la temporada pasada.
Caray, ni por dónde empezar en torno a la excepcional Cena de Campeones de la Liga Mexicana del Pacífico (LMP) de anoche que nos envolvió en múltiples detalles plena armonía, emotividad y de reconocimiento a lo mejor de la temporada pasada y Serie del Caribe, además de la presencia de connotados héroes/leyendas de la pasión llamada béisbol e invitados especiales.
Sin duda, amigos, una velada inolvidable.
Mis respetos por el despliegue en la organización.
Por el valor que encierra –y su dimensión de frente al desarrollo y futuro de la pelota profesional en nuestra región– le destacaré los relevantes conceptos que ofreció el ingeniero Enrique Mazón Rubio, presidente del Club Naranjeros:
“Ratifico el compromiso de seguir impulsando decididamente el béisbol profesional que es del pueblo y para el pueblo, el que se ha constituido en factor importante de la educación y convertido en elemento indiscutible de nuestra cultura”.
Enseguida, pronunció con fuerza:
¡Por el valor que este deporte ha alcanzado en nuestra sociedad; por el efecto positivo que tiene en la formación de nuevas y mejores generaciones; por la intensa pasión que despierta en los aficionados… y porque queremos seguir viviendo con ellos momentos como el de hoy, de inmensa alegría y de gran felicidad, la que esta noche queremos compartir con todos ustedes!
Por supuesto que agradeció lo que calificó como un invaluable apoyo, sumado al gran esfuerzo, entrega total, profesionalismo y amor por la camiseta de sus jugadores, unido a la experiencia y capacidad del Cuerpo Técnico y la dirección estratégica del manager Matías Carrillo, que hicieron posible la celebración de un campeonato más en la la brillante historia del equipo y que ¡seguramente habrán de venir muchos más!
Omar Canizales Soto, presidente de la LMP, también expresó un mensaje muy alentador agradeciendo la presencia de Eduardo Ortega y Guillermo Célis, voces autorizadas de los Padres de San Diego y la cadena ESPN, así como Olga Segura, quienes fueron los maestros de una ceremonia inolvidable donde nos obsequiaron pelotas de béisbol y medallas conmemorativas, con el detalle de habernos distribuido en mesas distintas para compartir la noche con las diversas personalidades.
Son muchos los detalles que le tengo, pero el espacio no lo es tanto; en la mesa que me tocó al lado de Paco Salazar y tuve oportunidad de entrevistar a Juan Manuel Ley, presidente del Club Tomateros de Culiacán y a Yunesky Sánchez, el tercera base Naranjero, las que se las debo para la siguiente columna.
A refrendar el título: León Lerma
Más que defender el título, vamos a refrendar que el equipo sigue siendo competitivo y capaz de conquistar otro banderín, expresó con plena seguridad el doctor Arturo León Lerma, presidente ejecutivo del Club Naranjeros de Hermosillo.
Al término de la misa de acción de gracias de la franquicia naranja del pasado lunes en el Estadio Sonora, dijo que existen fortalezas que deberán ayudar a ese objetivo:
Citó que primero está el hecho de ser los campeones de la temporada pasada, incluyendo de la Serie del Caribe en Venezuela, así como el pitcheo, en especial el relevo, la armonía y la calidad-capacidad de sus jugadores.
Admitió que otros factores serán la armonía, y espíritu de lucha, el amor por la camiseta y la expectativa de que todos volverán a luchar por el objetivo de ser el mejor de los ocho equipos del circuito.
Advirtió que los títulos muchas veces se logran porque se conjuntan varios factores y que por supuesto una vez más tienen la confianza de que se vuelvan a repetir como la campaña anterior.
“Confiamos en que los abridores tengan salidas de calidad de al menos cinco-seis episodios; luego que sus relevistas mantengan toda diferencia de carreraje a favor; ser capaces de jugar sin error, y que la armonía prevalezca para que el equipo luche por el campeonato”, expresó.
Arturo León Lerma recordó que la historia y tradición nos dice que Hermosillo siempre ha sido una plaza de equipos competitivos capaces de ganar campeonatos.
Lo ha demostrado, citó, desde la vieja Liga de la Costa del Pacífico donde obtuvo tres banderines, más los 16 en la actual Mexicana del Pacífico, lo cual nos habla de 19 banderines, lo máximo en la pelota profesional de México.
Max León
El ex lanzador de los Bravos de Atlanta en la década de los años 70 (1973-1978), al lado de Hank Aaron, quien en 1974 pegó su histórico jonrón 715, así como luego de Barry Bonds cuando fue coach de pitcheo con los Gigantes de San Francisco, coincide con la afirmación de que los Naranjeros tendrán esta vez mejor fortaleza en los relevos intermedios, “el talón de Aquiles” de la anterior temporada.
Max, uno de los mejores lanzadores en la historia de los Naranjeros por su dedicación, entrega, espíritu de lucha por conseguir el triunfo y quien dominaba a la perfección el lanzamiento del slider, tiene ya cuatro décadas con la franquicia multicampeona, ahora en funciones de coach de pitcheo.
El orgullo de Poza Honda, Veracruz, se mostró muy contento de iniciar de nuevo una campaña con jóvenes talentosos de quienes dijo darán más del cien por ciento de rendimiento/desempeño para buscar otro banderín invernal.
“Se está conformando un equipo con mayor profundidad en el pitcheo, especialmente hablando del relevo corto e intermedio, con el arribo de Rafael Martín y de Leo Rosales, así como el regreso de Jason Urquídez y José Cobos, entre otros, lo cual nos augura que tendremos una gran campaña.
Max León recordó que su debut en la temporada 1969-1970 ocurrió con los Tomateros de Culiacán, siendo Novato del Año, para luego en la siguiente campaña llegar a los Naranjeros de Hermosillo, donde lanzó hasta su retiro en 1989, luego de 18 años de actividad, siempre como todo un estelar.
Por su notable trayectoria, su número 25 fue retirado de los Naranjeros y en 1997 ingresó al Salón de La Fama en Monterrey tras dejar, tan sólo en la pelota invernal el mejor registro en porcentaje de ganados y perdidos de todos los tiempos (.620), con 124-76.
En relación a los play offs de MLB, expresó que con todo y que los Reales de Kansas están sorprendiendo por su juego, camino a la Serie Mundial, ahí se encontrarán con unos Gigantes de San Francisco a quienes por supuesto les va para ser los campeones otoñales de este año.
Padre Pepe Silva
De inicio me llamó poderosamente la atención cuando el padre Pepe Silva, quien ofició y bendijo al Club Naranjeros, dijo que los jugadores deben esforzarse por formar parte del “Salón de la Fama de la Fe”.
A los peloteros les pidió su mayor esfuerzo para que sus nombres ingresen al Salón de la Fama de la Fe “al cual todos estamos invitados y nadie los podrán borrar si ponemos nuestro empeño y dedicación para que permanezcan ahí”.
Expresó que la forma en que el jugador cada vez más hace expresiones de elevando su mirada al cielo cada vez que hace algo sobresaliente en el juego, es una manifestación clara de su confianza y agradecimiento a Dios.
“Muestra esa relación que, independientemente de cómo le llamemos a Dios, Padre, Señor o Ser Absoluto, la verdad es que necesitamos estar en comunicación con un ser trascendente en quien depositamos nuestra confianza y en el cual nos animamos y nos fortalecernos”.
Por ello, reiteró, la importancia de esforzarnos por estas en el recinto de la fe.
“El ser humano es religioso y está de alguna manera en relación con un ser superior; todos en el fondo tienen esa fe en Dios y se abandonan en él. Le ofrecen o le piden de distintas formas su ayuda y lo cual les da confianza, seguridad y fe en ellos mismos y en lo que pueden lograr. Es una Manera de agradecer de a quien les ha dado esas cualidades que han sabido multiplicar y desarrollar”, concluyó.

