Escenarios: Caso Gina Domínguez


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Por menos, mucho menos, el gobernador Miguel Alemán Velasco encarceló a su jefe de prensa, Sabás Huesca, en el penal de Pacho Viejo con cargo al erario.

Por Luis Velázquez Rivera

•Sus tres estaciones de radio

•Un empresario en contra

I

Por Luis Velázquez Rivera, egresado de la Facultad de Ciencias y Técnicas de la Comunicación de la Universidad Veracruzana
Por Luis Velázquez Rivera, egresado de la Facultad de Ciencias y Técnicas de la Comunicación de la Universidad Veracruzana (Desde el puerto de Veracruz)

El saldo de la señora María Georgina Domínguez como primera directora de Comunicación Social del gobierno de Veracruz fue el siguiente:

Uno. Diez reporteros y fotógrafos asesinados.

Dos. Tres reporteros desaparecidos.

Tres. Tres reporteros exiliados.

Cuatro. Un montón de reporteros despedidos y/o reubicados en sus fuentes informativas en los medios donde laboraban.

 

Cinco. Algunos magnates periodísticos sometidos a sus caprichos… en nombre de Javier Duarte, decía ella.

Seis. Veracruz declarado por ONG internacionales como “el peor rincón del mundo para el gremio reporteril”.

Ocho. 53 artículos publicados en la edición latinoamericana del periódico El País, de España evidenciando el duartismo.

Nueve. La peor imagen pública del gobernador de Veracruz en la tierra jarocha, en el país y en el extranjero.

Por ejemplo, el diario de The London, de Londres, abrió una exposición fotográfica en su vestíbulo sobre los reporteros asesinados en los cinco continentes y las fotos de algunos de los diez diaristas de Veracruz estaban ahí.

II

Ahora, y a partir de una noticia de la periodista Magda Zayas (Imagen, 10 de febrero, 2015) toma forma otra realidad que desde antes era conocida, pero que, bueno, faltaba el dato concreto y específico.

En su tiempo como vocera próspera, Gina Domínguez terminó tal cual. Es decir, próspera.

Por ejemplo, compró tres estaciones de radio (La Voz de las Huastecas, 90.7 FM, de Álamo; Viva la Cuenca Radio, 93.7 FM en Tlacotalpan, y Voz del Totonacapan, 90.3 de FM en Papantla) al empresario poblano, Roberto Altieri.

Entonces, le entregó un anticipo de diez millones de pesos… con un chequecito (oh respetado ORFIS, oh Comisión del Congreso, oh Contraloría, oh SEFIPLAN, oh auditores internos, oh auditores externos, oh secretario General de Gobierno) de la secretaría de Finanzas y Planeación, por donde han caminado los siguientes titulares: Tomás Ruiz González, Salvador Manzur Díaz, Carlos Gutiérrez Morales y Fernando Charleston junior.

Mauricio Audirac queda fuera, pues todavía estaba en la Contraloría.

Así, desde entonces, cuando despachaba como vocera, quedó a deber 5 millones de pesos a Roberto Altieri.

Hasta la fecha.

Hasta la fecha… en que el empresario ha tronado porque, dice la nota de Magda Zayas, se ha cansado de andar de cobrador y en caso de que la señora Domínguez incumpla el pago lo más pronto posible, primero, revocará las concesiones.

III

Tal cual, entonces cobra forma la compra de la otra estación de radio, Radio Capital, de Xalapa, donde la señora contrató al señor Efraín Acosta como director, con un sueldo de 150 mil pesos mensuales.

Además, del periódico El águila, donde los reporteros del diario también chambeaban para los noticieros de sus estaciones de radio, vaya usted a saber si

 

Más todavía: la noticia exclusiva de Magda Zayas también consigna sus restaurantes en Xalapa, entre ellos, El Dragón Rojo y Flor de la Vida.

Es decir, y de ser así, como todo lo indica, tres años bastaron para que Gina dejara atrás su calidad de obrera de la tecla para mudar en una magnate periodística y radiofónica y turística.

IV

Por menos, por mucho menos, el gobernador Miguel Alemán Velasco envió al penal de Pacho Viejo a su jefe de prensa, Sabás Huesca.

V

En aquel entonces, cuando algún columnista se ocupaba de tales menesteres, la señora Domínguez se incendiaba.

Por ejemplo, ordenaba a sus boletineros despotricar en contra del reportero incómodo que se atrevía a evidenciarla.

VI

En contraparte, la exvocera ha precisado lo siguiente en una carta aclaratoria:

Uno. “Jamás he utilizado recursos públicos para emprendimientos personales”.

Dos. “No soy propietaria de ninguna estación de radio”.

Tres. “No soy dueña de diversos restaurantes”.

La palabra de Magda Zayas queda frente a frente a la palabra de Gina Domínguez, ambas amigas, el par fidelista que fue y colegas tanto en el oficio reporteril como en la vocería.

VII

Ya veremos si el empresario poblano, Roberto Altieri, procede y actúa.

Ya veremos la respuesta del Contralor, Ricardo García Guzmán, cuyo discurso ha sido que los medios “linchan a los funcionarios públicos”, pero además, cada vez que hablan mal de un político “lastiman a Veracruz”.

Ya veremos si los texto/servidores de Gina en aquel entonces “tiran (ahora) su espada en prenda”, siempre y cuando, claro, diluciden los hechos, en vez, digamos, de rafaguear, desacreditar, enlodar, como ha sido habitual en la ex vocera, a Magda Zayas.

POSDATA: Y, bueno, tal cual las circunstancias, ningún fidelista y/o duartista desearía que Alberto Silva Ramos diera la sorpresa con un desaguisado tipo Gina en el transcurso de la campaña electoral para la curul federal… Ni tampoco que al ratito brinque por ahí alguna deuda millonaria de Gabriel Deantes Ramos, secretario de Trabajo y Previsión Social (compadre, por cierto, de Gina Domínguez) con los dueños, digamos, de las personas a quienes compró su par de residencias y/o los terrenos en el fraccionamiento Las ánimas de Xalapa…

 

Publicado en: http://blog.expediente.mx/nota.php?nId=10952

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