PosData: Atracón de obispo de Córdoba y Solalinde


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Por Luis Velázquez Rivera

Aun cuando está claro que Veracruz está mexicanizado, Eduardo Patiño Leal, obispo de Córdoba, se desdijo haberle comentado a Solalinde sobre fosas clandestinas en el estado…quizá, acaso, para quedar bien con el gobierno de Veracruz

 

Por Luis Velázquez Rivera, egresado de la Facultad de Ciencias y Técnicas de la Comunicación de la Universidad Veracruzana
Por Luis Velázquez Rivera, egresado de la Facultad de Ciencias y Técnicas de la Comunicación de la Universidad Veracruzana (Desde el puerto de Veracruz)

Tremendo agarrón se han dado el obispo de Córdoba, Eduardo Patiño Leal, y el sacerdote José Alejandro Solalinde Guerra, director del albergue de migrantes, “Hermanos del camino”, con sede en Ixtepec, Oaxaca.

El primero, de la iglesia conservadora. El segundo, de la iglesia liberadora, digamos, de izquierda.

El primero, del lado de la iglesia de los Sumos Pontífices, Benedicto XVI y Juan Pablo Segundo, y el segundo del lado del Papa Francisco, el primer latinoamericano como jefe de la iglesia católica.

El primero, del lado de la iglesia que, digamos, alterna con la elite política, y el segundo, un crítico de los políticos.

El fuego amigo ha partido de la existencia de fosas clandestinas en Veracruz.

Solalinde, por ejemplo, dijo que Veracruz “es un yacimiento de fosas clandestinas” que según le contó en corto el obispo.

Y el obispo, en contraparte, reviró negando la confidencia a Solalinde, de igual manera como “antes de que el gallo cantara tres veces” San Pedro negó a Jesús de Nazareth ante el soldado romano.

Así, cada quien ha tomado partido según sus ideales y principios.

Pero queda manifiesto que estamos ante dos iglesias, pues en las repetidas ocasiones cuando Solalinde ha caminado al frente de los migrantes en el territorio jarocho, a excepción del obispo de Coatzacoalcos, y en una sola ocasión, el resto de los obispos y el arzobispo de Xalapa, Hipólito Reyes Larios, han preferido seguir rezando en su recámara antes que extender la mano solidaria a una causa social.

SEPARADOS POR MIGRANTES Y FOSAS CLANDESTINAS

En las últimas semanas han aparecido fosas clandestinas en Veracruz que según el Sistema de Seguridad Nacional han ubicado a la tierra jarocha en el segundo lugar nacional de fosas en el país, aun cuando también el segundo lugar nacional en secuestros.

En la Cuenca del Papaloapan y el sur de Veracruz es donde más han proliferado con un número incalculable de cadáveres; pero más aún de familias que apenas escuchan en el noticiero un nuevo hallazgo salen corriendo para allá con la esperanza d&##101; que entre los cuerpos esté el de su pariente.

En Coatzacoalcos, el reportero policiaco, Gregorio Jiménez, fue secuestrado, mutilado, asesinado y sepultado en una fosa clandestina por denunciar en el periódico El liberal que en su pueblo existía una cantina de mala muerte con mujeres migrantes como trabajadoras sexuales.

En el periódico El Universal, la semana anterior publicaron un reportaje sobre mujeres migrantes cooptadas por los malandros para trabajar en antros y prostíbulos, enmarcando a Veracruz como uno de los destinos en los límites de México con América Central.

Por eso, todo indica que a Solalinde asiste la razón cuando habla de narcofosas en el territorio jarocho que, bueno, ha asustado por completo al obispo de Córdoba.

VERACRUZ ESTA MEXICANIZADO

Además, el agarrón se ha dado cuando trascendió la cartita que el Sumo Pontífice Francisco envió a su amigo diputado argentino, donde habla de que su patria corre el riesgo de mexicanizarse, refiriéndose a que los carteles y cartelitos se han adueñado del país.

Y, bueno, mexicanizarse significa el recrudecimiento de la delincuencia organizada, el fuego cruzado, los tiroteos, los muertos, los secuestros, los desaparecidos, las extorsiones, el cobro del derecho de piso, la trata de blancas y el control de los negocios sórdidos.

Pero más aún, la exportación de los carteles al resto de América Latina.

Tal cual, si el Papa habla de México, en el territorio nacional se ubica Veracruz, y por tanto, el fuego amigo estaría llegando a la entidad federativa gobernada por Javier Duarte.

Por eso, quizá, acaso, el obispo de Córdoba ha sido tan cuidadoso en el atracón con Solalinde, pues de seguro ambos lo platicaron, pero cuando Solalinde develó, digamos, la confidencia, entonces Eduardo Patiño Leal brincó y se desdijo, antes, mucho antes, de un regañón del gobierno de Veracruz y de su cabildero número uno, el arzobispo Hipólito Reyes Larios.

Y más cuando el duartismo ha destinado millonarias cantidades en los últimos cuatro años con casi tres meses del sexenio para remodelar iglesias y capillas, además de privilegios de otra naturaleza, entre ellos, cargos públicos como el caso del presidente de la Comisión Estatal de Derechos Humanos, Fernando Perera Escamilla, quien llegó ahí luego de su defensa apasionada del curita conocido en la red pornográfica electrónica como “El lobo estepario” y que fue perdonado por la Procuraduría de Justicia de Veracruz, mientras el entonces procurador del DF, Miguel Ángel Mancera, le tiene abierto el expediente.

POSDATA: Ante los ojos del país y del mundo, Veracruz está mexicanizado con el caso de los migrantes, para quienes la tierra jarocha es la peor entidad federativa en su paso de América Central a Estados Unidos… Y, sin embargo, el obispo Eduardo Patiño Leal y Solalinde se dieron un atracón sobre la realidad innegable… En todo caso, está de moda desmentir, desmentirse y mantenerse en la raya, como el caso de José Mujica, Alejandro González Iñárritu y el Sumo Pontífice Francisco…

Publicado en: http://www.blog.expediente.mx/nota.php?nId=11164

 

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