
Antes el campo crecía poco, Ahora está destruido. Antes se pagaba altas tarifas telefónicas, ahora son impagables. Antes había pocos apoyos a la economía formal, ahora están ahogados por los informales. Antes el problema educativo era que no se enfrentaba de manera decidida, ahora la decisión es reducir la inversión en infraestructura, abultar la nómina de comisionados, retrasos de pagos y prestaciones, desaparición de fondos pensionarios. Mover a México…hacia la entrega de sus recursos y estancamiento del crecimiento económico y la anulación de la justicia social.
En contraste, dos naciones hermanas con una distancia descomunal. El caso de Uruguay “Al cabo de los dos gobiernos del Frente Amplio, Tabaré Vázquez; José Mujica y a punto de iniciar un tercer mandato, nuevamente con Tabaré Vázquez como Presidente, los avances económicos, políticos y sociales en Uruguay son notables, además de evidentes” (La Jornada).
Basta señalar que la deuda pública, uruguaya, pasó del 70 al 23 por ciento del PIB; Aquí en México la deuda pública rebasa los 6 billones y medio de millones de pesos, de los cuales con Peña Nieto la deuda se acumuló, en solo dos años, en más de 2 billones de pesos, 2000 millones diarios.
En Uruguay las reservas del Banco Central alcanzan el 40 por ciento del PIB, los niveles más altos de la región (el próximo gobierno dispondrá así de 4 mil millones de dólares para destinar a obras de infraestructura); Aquí Según ha informado Banco de México, las reservas internacionales de México experimentaron una caída. Esta vez, las reservas internacionales bajaron 174 millones de dólares.
Allá el desempleo bajó del 20 al 6 por ciento; la pobreza, del 40 al 10 por ciento y la indigencia absoluta del 5 al 0.5 por ciento. Nosotros el desempleo se incrementa diariamente, la pobreza sube constantemente, ya alcanza más del 60% del total de la población. La Comisión Económica para América Latina (CEPAL) informó que de 2002 a 2010 el índice de indigencia en México aumentó en casi un punto porcentual al pasar de 12.6 a 13.3%, lo que colocó al país por debajo de Panamá, Ecuador, Bolivia, Uruguay, Venezuela, Colombia y Perú.
Uruguay es el país de América Latina con más alto nivel de alfabetización, según la ONU. El segundo de la región, después de Chile, con menor índice de percepción de la corrupción; el tercero, después de Argentina y Chile, con mayor índice de desarrollo humano. Latinobarómetro, en un estudio realizado en 2008, lo sitúa como el país más pacífico de América Latina. También es uno de los 10 más verdes del mundo (Reader’s Digest); uno de los 20 más democráticos (The Economist) y de los más seguros y mejores para vivir (International Living). Por algo desde principios del siglo pasado lo llamaban la Suiza de América.
La situación de analfabetismo en México es dramática. Tenemos casi seis millones de mexicanos, mayores de 15 años, en esa condición; de ellos, poco más de tres millones y medio son mujeres, y dos millones 300 mil, hombres. Incluso hoy, en números absolutos, hay más analfabetas en el país que hace poco más de 10 años.
Aquí, de acuerdo con el Índice de Percepción de la Corrupción 2014, elaborado por Transparencia Internacional, se ubicó en el lugar número 103 de un listado de 175 países, al obtener una puntuación de 35 sobre 100. Asimismo, México se coloca en este tema en la última posición (34 de 34) de entre los países miembros de la OCDE. Hay “una amplia brecha entre México y las principales economías con las que comercia y compite caracteriza a México, que sigue siendo el país con la puntuación más baja entre todos los países de la OCDE -que agrupa a las economías más desarrolladas del mundo”.
La Cámara de Diputados aprobó en lo general y en lo particular diversas modificaciones constitucionales a fin de crear el Sistema Nacional Anticorrupción. En China, pena de muerte al corrupto, aquí departamentos de lujo en Miami, residencias financiadas por empresas beneficiadas, cuentas desorbitantes en bancos de Suiza, orgías privadas, nepotismo y absoluta impunidad.
El clima de inseguridad que vive México es algo impresionante: jueces que ceden al poder, agentes y ex agentes policiacos que encubren o encabezan bandas criminales; secuestradores, luego de chantajear a las familias de sus víctimas con tácticas horrorosas. ¿Es una película de terror? Desgraciadamente es la historia diaria de millones de mexicanos que han perdido sus bienes y muchos la vida por culpa de la inseguridad y violencia.
Ante todo, está también detrás un sentimiento que ha llegado a ser uno de los más costosos para la sociedad: el miedo. El costo que la sociedad mexicana está pagando no es meramente el precio de la inseguridad, sino el de la impunidad. Hay que recordar y subrayar que según cálculos, el clima de violencia que sacude a México arroja un costo de $50,000 millones de pesos anuales. En otras palabras, ese monto representa la mitad del presupuesto total de educación en ese mismo año. El costo ya lo estamos pagando, y con creces.
En el caso de Uruguay todos los datos, y muchos más, están documentados en un ensayo de Federico Mertens: “Una de dos: neoliberalismo o democracia” (Brecha, Montevideo), en el caso de México los datos fueron tomados del INEGI, Banco de México y CEPAL.
“Mamamía”, la nueva titular de la PGR, Arely Gómez, es hermana de Leopoldo Gómez, vicepresidente de Televisa. Su nombramiento fue anunciado primero por López Doriga, antes del Gobierno y del PRI.
Allá José Mujica con un Volkswagen sedán, modelo 86, Aquí Peña Nieto con un avión presidencial de 370 millones de dólares.
El “pinchísimo” neoliberalismo a la mexicana, como lo define Paco Ignacio Taibo II, ha llegado a los niveles de suma gravedad: permisos para explotar el fracking sin piedad, hidroeléctricas para las trasnacionales, gasoductos para surtir a Nextle, depredación de la roca basáltica y desaparición de arrecifes para favorecer los instintos insaciables del capital extranjero, la privatización del agua para entregarla a la empresa expulsada en Suramérica, permisos para siembra del maíz transgénico, la depredación de bosques, la destrucción del agro nacional, la entrega del subsuelo a mineras canadienses, la fuga de capitales, y todos los “etcéteras inagotables”, coño hasta mandar al senado la iniciativa para permitir personal armado de Estados Unidos en aduanas, puertos, aeropuertos y hasta donde se les antoje.
No cabe duda los dichos: el hoy, hoy, hoy de Fox, Para vivir mejor de Calderón, Mover a México de Peña Nieto solo demuestran la enajenación y embrutecimiento a la población en pleno siglo XXI. Hecho coludido invariablemente con la televisión mexicana, el silencio y sumisión de la iglesia, con el deterioro constante de la educación en México.
Slogans que solo beneficiaron a la impunidad, la simulación y la corrupción., para conducir a la nación al precipicio de un producto interno bruto que no rebasa el 2% en los últimos treinta años. El colmo, el titular de la Secretaria de Economía de Peña Nieto, Idelfonso Guajardo Villarreal, atribuye la situación actual del país a un problema vocacional y no al que ellos son los responsables del desastre económico nacional. Total bien lo dijo Alejandro González Iñárritu, en la entrega del Oscar: “Ruego que podamos construir el gobierno que merecemos” como en el caso de Uruguay, esto es posible con la voluntad popular consiente, madura y responsable. ¿Y aquí para cuándo?

