Abriendo Brecha: La mentira


 

ruiz cortines
Adolfo Ruiz Cortines es, sin duda, un personaje de talla inconmensurable. Siendo presidente de la república practicó una política de austeridad y vivió en la medianía aconsejada por el patricio Benito Juárez García. Paseaba con tranquilidad en la avenida Independencia en el puerto de Veracruz y jugaba ajedrez con sus amigos, sin necesidad de guaruras y mucho menos cerraba varias calles a la redonda. No tenía miedo porque había construido una fortaleza de honradez

Por: Héctor M. Saldierna

Por Héctor Saldierna  Martínez, egresado de la Facultad de Ciencias y Técnicas de la  Comunicación de la Universidad Veracruzana
Por Héctor Saldierna Martínez, egresado de la Facultad de Ciencias y Técnicas de la Comunicación de la Universidad Veracruzana

Parece que la mentira, a diferencia de la verdad, se constituye en la principal herramienta que es utilizada por la generalidad a fin de obtener una serie de beneficios a corto plazo, sin importar que al paso del tiempo se conozca que tan sólo fue un engaño. Es una manera de ganar una voluntad  u obtener una decisión para un objetivo inmediato.

A propósito de lo anterior, las campañas políticas que están a todo lo que dan, tienen su bagaje principal  en extender hacia el electorado una serie de promesas muy positivas, pero que en realidad, se encuentran muy alejadas del bienestar del pueblo.

“Por lo que más quieres”, señala una propaganda que en su esencia no dice nada. Es tan sólo una expresión ambigua. Otro, advierte: no es justo el salario mínimo, quedando tan sólo como una expresión sin fondo ni forma.

Son tan sólo expresiones aisladas que no comunican absolutamente nada y que sólo tienen el objetivo de confundir al electorado, sin ofrecerles un comunicado claro y conciso.

Otros anuncios hablan de cualidades que, evidentemente, no coinciden con los autoelogios que se prodigan los propios candidatos. Y, así, puede extenderse este tipo de expresiones que se manifiestan a través de los espectaculares en la búsqueda del voto popular.

Sin embargo se observa también que las organizaciones políticas no se han percatado que viven la peor etapa de credibilidad y que no será fácil que un electorado que más bien está dispuesto a la abstención, vaya a creer en los comunicados que no tienen la sustancia suficiente.

Igual ocurre en los anuncios televisados y de radio, cuyos personajes son de una elevada ingenuidad. En uno de ellos, una mujer joven platica con otro compañero de las ventajas que ha recibido de parte del partido oficial y su interlocutor, con cara de sorprendido, cae automáticamente rendido a sus débiles argumentos.

No hay anuncio que técnicamente hable con la verdad. Son únicamente sofismas que pretenden infructuosamente convencer a un electorado que observa azorado cómo la economía se encuentra estancada y se convierte en un espectador ante una serie de tropelías que cometen los políticos, sin que haya siquiera la mínima intención de tocarlos.

Es decir, se realizan una serie de negativas acciones que únicamente producen impotencia y desconfianza a una sociedad que ya no encuentra un punto de reposo al observar que todos aquellos que cometen hechos delictivos y vergonzosos no son ni siquiera molestados con el pétalo de una perfumada rosa.

NECESARIO EJEMPLOS A SEGUIR

Ante esta calamidad de acontecimientos que ahora padecemos los mexicanos son los tiempos de hacer gala e historia de personajes que han contribuido y contribuyen a forjar un país con valores. Que existen ciudadanos que sí quieren al país y desean un cambio que permita un tránsito hacia una mejor nación.

Adolfo Ruiz Cortines es, sin duda, un personaje de talla inconmensurable. Siendo presidente de la república practicó una política de austeridad y vivió en la medianía aconsejada por el patricio Benito Juárez García. Paseaba con tranquilidad en la avenida Independencia en el puerto de Veracruz y jugaba ajedrez con sus amigos, sin necesidad de guaruras y mucho menos cerraba varias calles a la redonda. No tenía miedo porque había construido una fortaleza de honradez.

Otro ejemplo, sin importar el tiempo, es con Francisco García Salinas, un personaje cuyo nombre lleva la Universidad Autónoma de Zacatecas (UAZ), considerado el mejor gobernador del país en el año 1828. Trabajó en bien de su pueblo, promovió actividades agrarias para incrementar la productividad y desechó la invitación de Antonio López de Santa Anna para trabajar en su administración.

BANQUETAS EN BOCA DEL RIO

En este espacio mencionamos un ejemplo positivo, a diferencia de casos opuestos, relacionado con la mejora de la infraestructura en Boca del Río, donde se están construyendo banquetas en sitios aíslados del centro, con lo que se logra una mejor viabilidad. Es una tarea que ha sido bien vista por la ciudadanía y hacen falta más acciones de esta naturaleza.

Y hasta la próxima.

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