EL BIENESTAR NO ES PARA TODOS

Recientemente escuché decir a la investigadora Marisol Vanegas sobre la construcción de obras que no llevan bienestar a quienes en realidad lo necesitan, y de inmediato pensé en la enorme mole pintada de rojo que el gobierno de Quintana Roo construye con una inversión superior a los 240 millones de pesos, a la que llamaron pomposamente Auditorio del Bienestar.
Acto seguido, vinieron a mi mente las imágenes de los niños y niñas que estudian en un tinglado a ras del piso, en una escuela del fraccionamiento Paseos del Mar, así como de decenas de ellos que toman clases en las mismas condiciones debido a que la construcción de nueve escuelas aún no lleva ni el 50 por ciento de avance.
De la imagen de la niña parada frente a un pedazo de pizarrón amarrado en una cerca de alambre, sin paredes ni techo, pasaron la de una treintena de enfermos que a diario ante la falta de espacios y camas, tienen que ser atendidos en camillas en los corredores del hospital General “Jesús Kumate Rodríguez” de Cancún, y de la cara de frustración de las personas que padecen diabetes cuando solo les dan dos en lugar de cuatro cajas de medicinas para su tratamiento.
El domingo pasado, mientras escuchaba las detonaciones al interior de la cárcel de Cancún por el segundo motín consecutivo que arrojó la muerte de un interno de un balazo en el abdomen, siete heridos graves y el florido lenguaje de madres, tías y hermanos, que a gritos reclamaban la presencia del alcaide para que les diera información sobre el estado de salud de sus familiares, volví a pensar en la impresionante mole roja.
En medio de las leperadas a todo pulmón que soltaba una mujer ebria en contra del director de la cárcel, alcancé a escuchar el diálogo entre dos mujeres que estaban cerca de mí. Parecía más una competencia de calamidades que sufrían por las vivencias de sus parejas en el penal cancunense.
La joven embarazada, oriunda de Campeche, contó que su pareja tiene más de cuatro años sin recibir sentencia por el robo de un celular, -ya pasó más tiempo en la cárcel por la condena que debía recibir por el delito que cometió-. Mientras que la otra, más entrada en años, relató que su pareja, detenida por lesiones, duerme en una celda improvisada con 119 internos, la mayoría detenidos por delitos contra la salud.
En el penal, que alberga a dos mil reos fue construido para 600, conviven a diario miembros de los Zetas, Cartel del Golfo, Pelones y Sureños, así como delincuentes del fuero común. En lo que va del año se han registrado al menos cuatro motines con un saldo de un muerto y unos 50 heridos, y se han cometido varios asesinatos de internos en las celdas y suicidios.
Al momento de escribir, ya no pienso en la mole roja con detalles verdes y blancos, los colores del priismo que gobierna Quintana Roo desde su nacimiento, sin contrapeso alguno; con una prensa aplaudidora y una oposición “maiciada” o solitaria ante un congreso en donde la lisonja es sinónimo de bienestar.
Me imagino la cara de felicidad y regocijo que tendrá el gobernante al inaugurar la obra, en el aplauso de sus permanentes aduladores y de los acarreados
Nicodemo
En la lucha que libran los “puros” de Morena y los “impíos” perredistas por adueñarse de los consejos de ese partido, un experimentado priista, aficionado a Las Chivas, esta cerca, muy cerca Alberto Batún.
A sus propios compañeros les sorprendió la paulatina apertura de los ciber´s del todavía líder de Morena en Benito Juárez, después de la cacería que emprendió Paul Carrillo en contra de los negocios de personajes de la oposición.
En una de las tres asambleas que fueron “reventadas”, Alberto Batún fue acusado de acarreo junto con otros ex perredistas. Sin embargo, “la mano que mece la cuna ” no es de un ex perredista, es de un priista de cepa


