* MONÓLOGO DE FUNCIONARIOS,
CAUSA TEDIO EN LA POBLACIÓN

El hartazgo se encuentra también en la imagen de la caja idiota, porque son rostros y declaraciones que por ser unipersonales provocan el hastío en el televidente.
Esto que no ocurría, ahora sí.
Todos los días son los mismos personajes quienes aparecen en los noticiarios ya sean de los horarios estelares, como matutinos y vespertinos. Para el caso es lo mismo, pero también de esta forma se nutre el desinterés de quienes escuchan y ven.
En la semana, Aurelio Nuño aparece siete días hablando el mismo tema. Que los maestros deben acudir a su cita con las evaluaciones y que por falta de tiempo es que se crea la secretaría de cultura. Siendo que educación sin cultura, no es educación. Diría el extinto pedagogo Teodoro Lavoignet Naveda.
Pero volviendo al tema, la televisión seguramente no tiene el rating que alguna vez contó en demasía.
No es fácil para el espectador que se sienta frente a un aparato televisor engullirse todo el rollo que suelen soltar los funcionarios públicos, sin que haya una contraparte, una réplica a sus apuntamientos. Sus puntos de vista son ley y nos recuerda el dicho aquel en la escuela primaria, de que la letra con la sangre entra. Y el maestro asestaba tremendos cintarazos a los alumnos que no lo miraban a la cara. Entonces no había sindicatos, ni plantones ni el rollo diario del servidor público, que definitivamente no convence a nadie.
Obviamente, esta monotonía discrepa radicalmente de lo que ocurre en la realidad, allá fuera en la calle, la villa, la aldea.
La inseguridad, la discriminación y la trata de personas, los ilícitos tremendistas que hacen sentir que México está metido igualmente en el hoyo del terrorismo, no atraen la atención que los ciudadanos quisieran saber que se asumen con la puntualidad que merecen. Es decir, que el México que difunden a través de la imagen bonita y a colores, no es definitivamente el que afuera está. Pero sobre todo, en el que los apuntadores de estos temas, lo hacen solitos, sin nadie que los contraríe o responda a sus mentiras.
Este monólogo tiene hartos a los grandes conglomerados de mexicanos, quienes no avistan tampoco un porvenir menos incierto y desigual y criminal, que el que se tiene cuando está acabando el año número 15 de este moderno siglo XXI.
Hay 43 estudiantes normalistas que siguen sin aparecer vivos, menospreciados por la imagen bonita, en tanto burdamente oferta grandes despliegues informativos a la matanza de Estados Unidos y el atentado terrorista de París, Francia. Tal vez lo que ocurre en este país se trate de zombies y muertos vivientes, que no vale la pena tomar en cuenta por las cadenas noticiosas del medio electrónico más socorrido en este sufrido país.
* SIN EDUCACIÓN VIAL, DGTE
TENDRAÁMUCHAS MULTAS
Se dice que hay ya la edición hecha pública del reglamento que rige las relaciones de tránsito del estado con los automovilistas, peatones, ciclistas y motociclistas, que nadie conoce.
Este ordenamiento pretende cobrar el mayor número de infracciones a los conductores, lo cual se asegura que ya está haciendo, enviando a los domicilios particulares de los infraccionados sus correspondientes boletas, las cuales entre lo que las entrega el correo y los tiempos para mostrar alguna inconformidad con sus montos, corrió ya un tiempo precioso que también la autoridad aprovecha en favor de sus arcas y bolsillos.
Empero, no hay alguien que a la fecha diga o aclare qué tipo de orientación se dio a los conductores de vehículos automotrices, siendo que Xalapa es una ciudad con calles angostas, avenidas cortas, un congestionamiento vial de los mil diablos, hay escasos semáforos y donde no operan supuestamente hay el señalamiento del Uno por Uno, que nadie respeta.
Contrariamente al grupo de especialistas contratados para resolver el problema del tránsito en la ciudad, este fenómeno encuentra una severa complicación en todas sus arterias públicas, las del centro histórico y las periféricas. Xalapa fue diseñada para ser una ciudad circulada por carretas tiradas por caballos y mulas, y en ésas se quedó. Al momento no hay la comuna ni el alcalde que haya tenido siquiera sobre las rodillas la visión de que un día habría de tener un crecimiento anárquico y desordenado.
Empero, volver los ojos atrás sería un error. Hay que ver hacia adelante, pero con la precisión que entraña y exige una ciudad con miles de automóviles corriéndola todos los días y conductores ajenos a todo orden y disciplina, pues no hay que olvidar que la capital, igual, goza de una fama terrible por el elevado número de influyentes que en ella viven y transitan con sus bólidos las constreñidas arterias públicas.
Donde operan semáforos, un día están encendidos y al otro están fallando. Al Uno por Uno desgraciadamente son contaditos quienes lo respetan. Taxistas y los camioneros del servicio urbano suelen pasárselo por el arco del triunfo…. y el ejército de agentes de tránsito y policías viales, honor a la verdad, suelen ser en la más de las veces piezas de ornato o decoración. Sus camuflajes son impresionantes, corriendo sus patrullas y motocicletas son peores, pero siempre llegan tarde al lugar donde se produce un siniestro o el menor accidente, provocado también en una mayoría de ocasiones por inconscientes automovilistas.
* SE QUEDÓ SIN AGUA
JALCOMULCO
Entre las calamidades que tienen que soportar los varios centenares de habitantes de Jalcomulco está que su río se secó prácticamente y la otrora zona para realizar diversas prácticas de canotaje y que atrajeron a visitantes de otras latitudes del mundo va pasando al ostracismo y el turismo que sostenía la vida social y económica de sus pobladores, va quedando como fotografía en gris y negro.
Desde hace cuando menos seis años los habitantes de Jalcomulco no ven la suya. Los rápidos se están acabando, cuando era su principal fuente y atractivo para los visitantes. Inclusive, entre los asiduos a la práctica de los deportes acuáticos en ese poblado figura el ex presidente Ernesto Zedillo Ponce de León.
Eran tiempos de extraordinario auge económico y turístico en la región. La carretera que va del entronque con Coatepec a esa municipalidad hoy está deshecha y desde que apareció Odebrecht, la firma empresarial brasileña cuyo propietario paga culpas y comisiones delictivas en una de sus cárceles, ha neceado en quitarle a Jalcomulco las aguas de su río, para concentrarlas en una presa con la cual los cariocas producirán energía eléctrica. Eso se dice.
De esta forma se está aniquilando la pesca sobre todo y que es el principal medio para el sostenimiento de sus pobladores.
Y por otro lado, una firma empresarial cementera, establecida en terrenos de Apazapan, la cual está destruyendo cerros y montañas para abrir una carretera que lleve sus tráileres y carro-tanques repletos de cemento con rumbo a la zona centro del estado y seguramente al sureste del país y la ciudad de México y que tendrían que circular precisamente por tierras de Jalcomulco, sin respetar ninguna norma que rija el impacto ambiental, que un hecho semejante va a generar en detrimento de la misma zona en cuestión.
Es decir, que no sólo Jalcomulco habrá de servir como vía de paso para los camiones del emporio cementero, sino que además, en el curso del tiempo habrán de sacar también el agua que es muy escasa del río que alguna vez mantuvo verdaderos caudales del líquido que baja de la montaña y hacía felices a los lugareños y a sus visitantes.
Los vecinos de Jalcomulco, a ciencia cierta no saben qué hacer, porque la industria gastronómica que era muy rica, igual se ha ido cayendo. La gente llega con dificultades al centro del poblado y sus atractivos naturales del pasado, ahora comienzan a faltar.
El temor entre pescadores y productores de productos agropecuarios flaquean en serio, porque saben que poderosos intereses están acabando con la existencia propia de un poblado y sus habitantes, que se resisten a abandonar sus tierras tan sólo en espera de un milagro que les permita conservar su agua, su río, sus rápidos y su comida. Una verdadera lástima.
