por Luis Velázquez
•“Deja hacer y dejar pasar” los días sangrientos y revueltos donde tres carteles (Zetas, Jalisco Nueva Generación y Del Golfo) operan como en su casa
•La población sueña con un día luminoso, un día en paz, un día donde nadie tenga miedo de salir a la calle
•Castigo de Los Pinos porque aquí perdió la elección presidencial

Desde el año 2011, la población de Veracruz sueña con un bello día. Un día luminoso.
Un día en paz. Un día en reposo. Un día donde nadie tenga temor de salir a la calle por miedo a un levantón, a una bala perdida, al robo del automóvil, a un asalto en la plaza comercial, a un secuestro, a un desaparecido.
Desde entonces, los días han sido una larga y extensa noche que de constante es peor que “La noche de los cuchillos largos y La noche de san Bartolomé”, porque aquí, en la tierra jarocha, la zozobra y la incertidumbre en el diario vivir ha sido constante, sin un respiro.
Sueña, pues, el ciudadano, el contribuyente, el elector que decidirá en las urnas la sucesión de gobernador en un día bello, como por ejemplo, lo fueran el primero de diciembre de 1986 y el primero de diciembre de 1998.
Entonces, la transición de Agustín Acosta Lagunes a Fernando Gutiérrez Barrios y de Patricio Chirinos Calero a Miguel Alemán Velasco.
Fue aquel tiempo cuando al primer minuto del nuevo sexenio se sintió que cada habitante respiraba un aire diferente, pero era el mismo. Que era un día sobrenatural aunque fuera un día más.
Y es que cuando Acosta y Chirinos dejaran la gubernatura en automático se fermentó la esperanza perdida.
Con Acosta Lagunes y Chirinos se iban seis años de terror y miedo y de represión social y política.
Tal cual ahora se respiraba el mismo aire de aquellos años. Veracruz, el mundo de las fosas clandestinas. Veracruz, el mundo de los desaparecidos y asesinados. Veracruz, donde los carteles y cartelitos son los dueños del día y de la noche.
El cronista de al lado dice que ha descubierto una de las razones por las cuales estamos así:
Primera hipótesis: Jesús de Nazareth, el dios de los evangélicos, cuida a Javier Duarte.
Segunda hipótesis: Pero lo cuida tan bien que le ha otorgado toda su confianza a Duarte para que Duarte cuide a los 8 millones de habitantes de la tierra jarocha.
Tercera hipótesis: Y es ahí donde está el meollo del asuntito: en vez de cuidar a los pobres, Duarte ha blindado a los ricos, y los pobres jodidos son y jodidos seguirán como dijera el ideólogo social, Marcelo Montiel Montiel, a la sazón delegado federal de la SEDESOL y cuya fortuna calculan en dos mil millones de pesos.
Y ante la desidia y la indolencia del gobernador, entonces, el caos en la seguridad.
Y, por tanto, la esperanza aniquilada para una mañana despertar con el pie izquierdo y disfrutar un bello día, el día de la mujer, el día del hombre, el día de la humanidad jarocha.
¡Ay, Jesús de Nazareth, tanto tiempo se ha caminado así en Veracruz que la esperanza se ha perdido!
“HOY FUE MI HIJA KARIME. MAÑANA SERÁ LA TUYA”
Un día, día negro y sórdido, el duartismo tuvo la ocurrencia en su política de comunicación social de ocultar, minimizar y tergiversar los hechos policiacos, donde la sangra escurría.
Entonces, decidieron que los medios enviaran al cesto de la basura tecnológica las notas sobre el fuego cruzado, secuestros, desaparecidos, muertos y fosas clandestinas.
Pero a los medios salió “más caro el caldo que las albóndigas”, y por añadidura, perdieron credibilidad, pues en las redes sociales, en el Facebook, en el Twitter, los hechos caminaron con más intensidad, frescos, fresquecitos, avasallantes con fotografías.
Y es que, bueno, nadie puede taparse del aguacero con una sombrilla como dice José Mujica, el ex presidente de Uruguay más austero y honesto de América Latina.
¿Cómo, de qué manera hacerse tonto con el padre de una chica de 16 años que secuestraron en una colonia de Coatzacoalcos y que fuera asesinado cuando la defendiera?
¿Y/o con el caso del secuestro, asesinato y sepultura en una fosa clandestina de Coatzacoalcos de la niña de 5 años, Alejandra Karime?
¿Y/o de aquel abogado de Minatitlán que perdiera la vida cuando evitó el secuestro de uno de sus hijos?
Nadie olvida la cartulina que los padres de Karime Alejandra sostenían con las manos en una caminata pacífica:
“Hoy fue Karime, mi hija. Mañana puede ser la tuya”.
El mañana es hoy en Veracruz. Los largos y extensos días borrascosos, turbulentos y revueltos que padecemos, sin que Enrique Peña Nieto tenga misericordia de los 8 millones de habitantes.
Quizá actúe así porque aquí, en Veracruz, perdió la elección presidencial y ahora se estaría vengando…
Publicado en: http://www.blog.expediente.mx/nota/17162/portales-de-noticias-de-veracruz/pena-nieto-se-venga-de-veracruz
