* EL NEGOCIO DE LOS
VERIFICENTROS

Una insólita manifestación de protesta puso en boga la condena contra el señor Víctor Alvarado, titular de la Sedema, porque de la convocatoria que debió estar arropada por la ley, se pasó a la toma de decisión unipersonal y el resultado son los verificentros en 300 mil pesos para sus cuates, amigos, compinches y cómplices.
Los personajes que venían prestando el servicio de medir los humos y tóxicos a los automóviles, se lamentan que a ellos sólo les encomiendan 25 servicios diarios mientras a los cuates del señor Alvarado les proporciona la dependencia hasta 250 hologramas diarios.
Lo cual ha puesto los cabellos como erizo a los prestadores de estos servicios y que por largo tiempo se han prestado para solapar también a autobuseros, camioneros, piperos, cuyas chimeneas inundan de carburantes tóxicos a la ciudad, pero nadie, absolutamente, ha hecho algo para contener este vasallaje que enturbia sobre todo el medio ambiente.
La concesión de los despachos conocidos con el nombre de verificentros, se realiza de manera directa. Esto es lo que ha molestado a los señores encargados tradicionalmente de los medidores de la contaminación emitida por los humos y tóxicos de los automóviles, sus más fuertes clientelas, porque según se sabe, ninguna otra unidad automotriz pasa por el tamiz de los centros de verificación vehicular.
Xalapa, como se sabe bien, es una de las ciudades que enfrentan más los efectos de la contaminación de su aire y no es precisamente sede de ninguna industria, salvo los restaurantes, los expendios que se encargan de vender pollos rostizados, pero existe una cantidad que puede sumar a miles de autobuses urbanos, camiones de carga, tráileres y otros que sí emiten humos y tóxicos en cantidades preocupantes y, que se sepa, nunca son colocados en las minúsculas rampas de los llamados verificentros, para medir la cantidad industrial de tóxicos y humos que emiten.
Es decir, que contra las unidades automotrices que ensucian el aire que respira la ciudad, no hay ninguna obligación de someterse a las mediciones que promueve la Sedema y que ahora se encuentra metida en un verdadero lío, pues en la protesta que se dio ayer en el centro de la ciudad, los verificentros locales condenan las preferencias que brinda Víctor Alvarado, los cobros y sanciones que impone a los automovilistas, pero medularmente no coinciden con que venda por debajo de la mesa las concesiones exclusivamente a sus personales amigos y cómplices.
Claro está que en estos tiempos ninguna medida anticorrupción va a prosperar, sin embargo los encargados de esquilmar a los automovilistas quisieron mostrar su descontento con esta insólita manifestación con una marcha por las calles de la ciudad.
* LIBRAMIENTO DE
XALAPA, SIN USO
Una obra con que los veracruzanos recuerdan al gobernador caballero don Miguel Alemán Velasco, seguramente es el libramiento de esta capital, que efectivamente debiera funcionar y servir de vía de acceso a camioneros, particularmente, que van y vienen a la ciudad de México y el puerto de Veracruz.
Cuando se anunció la ruta corta entre la ciudad de México y el puerto de Veracruz, miles se entusiasmaron porque el tránsito vehicular, sobre todo el de pasajeros y los camioneros y traileros, ya no pasarían por la avenida Lázaro Cárdenas, antes Circunvalación, desfogándose así uno de los más complejos problemas urbanos que enfrenta la capital veracruzana.
El libramiento –pueden pasar horas y días– pero nadie lo utiliza. Sobre todo en el tramo que comprende los linderos de Puebla y Veracruz, con rumbo a Ciudad Cardel, luce desierto. Cuenta esa larga travesía con una extraordinaria vista, se aprecia que los cerros fueron partidos a la mitad para abrir esa rúa a la circulación vehicular, su vegetación en el fondo es verde-bellísima y sus puentes evidencian una joya en el campo de la construcción seguramente.
Pero vea usted que le faltan señalamientos viales a todo lo largo de la carretera, hay medio centenar de casetas telefónicas, pero qué cree, sin que les hayan instalado los aparatos del bejuco en cuestión, no hay vueltas a la izquierda ni retornos, lo que seguramente vuelve un manojo de nervios a cualquiera que requiera con alguna urgencia los servicios de Cruz Roja u otros.
Después de recorrer una buena parte del libramiento, algo así como 30 kilómetros, aparece la caseta de cobro, cuyos precios son los más caros seguramente en el país, y quizá lo que encuentra una explicación para que las mayorías de automovilistas opten por evitar su paso por el libramiento y entonces tengan que hacerlo por la antigua y congestionada rúa antigua, la cual está repleta de chipotes, es angosta y los señalamientos están colocados en forma bastante distante uno de otro, sin auxiliar en mucho al conductor que prefiere transitar por esa vía.
El ramal de arterias públicas en que desemboca una parte del libramiento en la vecina ciudad de Banderilla, enfrenta un verdadero dilema para cualquiera de los automovilistas locales, más para los foráneos. La ausencia de señalamientos, avisos y alguna otra información para el común de los conductores automovilísticos, los hace derivar en la constante de violaciones al reglamento de tránsito, que muy bien saben aprovechar los agentes uniformados, patrulleros y policías viales, pero en su provecho personal, atracando a los despistados conductores que cruzan en dicha zona para ingresar finalmente a la ciudad capital.
Empero, queda claro a cualquiera que el costo millonario aplicado en la construcción del libramiento de Xalapa nunca se ha podido recuperar, por su uso a regañadientes y a que los traileros, piperos y camioneros prefieren circular por la única vía de corte nacional que cuenta la capital del estado y que no les cuesta, porque sus reparaciones las paga el común de contribuyentes xalapeños. Además, los riesgos viales son superiores y las consecuencias pueden en un momento dado arrojar consecuencias fatales.
* ESPERAN, AHORA SÍ,
COBRAR LOS MAESTROS
La espera se ha alargado ya casi por tres años.
La secretaría de educación de Veracruz ha incumplido compromisos y promesas. No de ahora sino desde que representaran su dirección política y administrativa los ex cardenales Adolfo Mota y un selecto grupo de ex funcionarios que hoy cobran bien, están blindados contra las inspecciones y pesquisas de autoridades de contraloría, el Orfis y ahora hasta de la Auditoría Superior de la Federación.
Hay varios cientos de miles de docentes que no cobran sus percepciones salariales desde los años de 2014 y 2015 y que ahora están recibiendo la promesa en el sentido de que antes del día 15 de mayo podrán cobrar religiosamente sus emolumentos salariales.
Mientras, funcionarios de la SEV siguen cobrando jugosas prebendas y regalías. Ya no hay vendedores de plazas, como ocurriera en las administraciones anteriores, pero quienes siguen obteniendo plazas de docente de manera directa por decisión de malos servidores públicos, deberán más tarde pasar por el tamiz del examen de evaluación que viene aplicando la SEP que encabeza Aurelio Nuño Mayer.
Distintos proveedores vienen señalando que la SEV es mala paga. Y aunque su secretaria, la maestra Xóchitl Osorio Martínez, es ajena en la mayor parte de estos atracos y que hundieron a la educación de Veracruz en un affaire que suma carretadas de dinero, como adeudo a ajenos de la institución, claro está, sin dejar de incluir a los docentes que, igual, llevan ya casi tres años sin poder cobrar justamente las percepciones que devengaron ya impartiendo la docencia en escuelas del mencionado sistema educativo escolar.
Empero, como ya han sido exonerados los ex funcionarios que enriquecieron con singular escándalo utilizando las dependencias del sector educativo en Veracruz, los servidores públicos del presente aseguran que han sido blindados contra las protestas, manifestaciones y reclamaciones que vienen haciendo proveedores a las instancias del sector en cuestión.
Otros rubros de la administración educativa, como es el IVEA –Instituto de Educación para los Adultos– enfrenta ya denuncias y demandas ante tribunales, de las cuales se está a la espera de sus fallos, pues, igual, arrastran adeudos convenidos con prestadores de servicios de las áreas de trabajo en el fantasmal instituto y que se niegan a cubrir sus burocratizados servidores públicos.
Inclusive, como en otras tantas trincheras de la burocracia institucional y educativa, empleados y funcionarios confirman que lo menos que harán en fecha de elecciones gubernamentales es sufragar a favor de los candidatos abanderados por el partido tricolor. Pues en mucho ellos también son víctimas del engaño y la falsa promesa de sus jefes inmediatos superiores. Como nunca en la historia político-administrativa del régimen estatal, se habían cometido tantas fallas con el incumplimiento de programas, planes y pagos, como ahora. Al tiempo.
