•Sólo queda encarcelar a un político
•Tres gobernadores, en la mira

PASAMANOS: El 1 de septiembre, el presidente de la república rendirá el cuarto informe de gobierno.
Y ni modo informe que aun cuando Estados Unidos solicitó la extradición de Rafael Caro Quintero, el Peñismo lo liberó y ahora anda prófugo.
Y/o que somos tan patriotas y generosos que “Don Neto” fue trasladado de la cárcel a su casa millonaria en el estado de México para terminar sus diez años de condena que le restan.
O que la mamá de Joaquín “El chapo” Guzmán fue obligada a salir de su pueblo ante el rafagueo enemigo.
O que “La gaviota” devolvió la Casita Blanca, aun cuando nunca levantó expectativas el perdón presidencial, que desde luego fue insuficiente, porque el daño moral ya estaba causado.
O que la reforma educativa sigue atorada por la lucha sistemática de la CNTE.
O que el fracaso del diálogo con la CNTE ha dejado un Nochixtlán con 9 muertos.
O que muchos meses, años después, los padres de Ayotzinapa se mantienen firmes en su desconfianza.
O del pleito entre el INEGI y el CONEVAL por el número de pobres.
O del gasolinazazo y la apertura a empresas norteamericanas para vender gas de baja calidad en el país.
O que el PAN y el PRD se han adueñado de la lucha contra la deshonestidad política englobada en el Sistema Nacional Anticorrupción.
O que el peñismo, que copiara el modelo de seguridad de Felipe Calderón, ha resultado incapaz ante los carteles y cartelitos.
BALAUSTRADAS: Por eso, el maestro en Ciencia Política y doctor en Sociología, Carlos Ronzón Verónica, dice que la única forma de levantar en el rating de la popularidad es validar su lucha contra la corrupción y encarcelar a uno que otro gobernador.
Y en la lista negra incluye a quienes, por ejemplo, están en la mira dado sus antecedentes, como por ejemplo, el priista Rodrigo Medina en Nuevo León.
Y el panista Guillermo Padrés, en Sonora.
Y de paso, tejer fino para que los priistas Eugenio Flores Hernández y Tomás Yarrington, denunciados por la DEA, agencia antinarcóticos de Estados Unidos, de ligas con los malandros, sean detenidos.
Y por supuesto, el juicio político a los de Veracruz, Javier Duarte; Chihuahua, César Duarte, y Quintana Roo, Roberto Borge Angulo, porque se pasaron de vivos intentando crear su Fiscalía y magistrados Anticorrupción a modo para escapar a la sentencia de los sucesores quienes los han advertido de la cárcel.
Y es que el recurso de inconstitucionalidad interpuesto por la Procuraduría General de Justicia en la Suprema Corte de Justicia de la Nación resulta insuficiente dice el profe.
Y más, porque el deterioro de la credibilidad ha llegado a niveles inverosímiles en que, por ejemplo, en el caso de Veracruz, la iniciativa privada se ha declarado en una huelga de pagos en el Impuesto del 3 por ciento a la Nómina que el góber tuitero ha destinado para cubrir la deuda pública que arrastra.
En la lógica de Ronzón, con un solo gobernador que antes del 1 de septiembre (los días ya están encima) sea relevado del cargo bastaría para reposicionarse en el ánimo social.
ESCALERAS: En contraparte, y no obstante, las señales parecen otras.
Por ejemplo, ha trascendido que Enrique Peña Nieto estaría en Veracruz el 11 de agosto, luego de nueve meses sin una girita de trabajo en la tierra jarocha que ha diferido desde principios del año 2015.
Incluso, cuando fue inaugurada la planta Etileno XXI en Nanchital, y que en su tiempo de construcción significara una fuente de empleo para unos 18 mil trabajadores, el presidente suspendió de última hora su viaje.
Este año, el presidente viajó al sur de Veracruz, a propósito de la explosión en el Complejo Pajaritos para estar, digamos, cerca de los familiares de los muertos.
Ya se conocerá, no obstante, la razón de su periplo, pues aun cuando desde el palacio de gobierno de Xalapa cacarean que hay obra pública, nadie la conoce ni en un municipio ni tampoco en una región.
Nada fácil sería que el presidente estuviera en Veracruz por alguna fecha histórica, que de por sí obliga, como por ejemplo, el día de la Armada y/o una graduación en la Escuela Naval.
Quizá y en compañía de sus hijos hasta visitar a los familiares de su primera esposa.
En fin, que de la misma forma que Adolfo López Mateos (¿Qué me toca hoy, viajes o viejas? cuentan que solía preguntar cada día el expresidente), Peña Nieto también podría informar de sus viajes en el extranjero.
Pero con todo y el crédito internacional del país, la paradoja es la miseria y la pobreza en que el grueso de la población está atrapada y sin salida.
Habría, por ejemplo, de recordar el dato oficial del CONEVAL de que en Veracruz seis de cada 10 habitantes están pobres y jodidos y de los 8 millones de habitantes un millón y medio sólo hacen dos comidas al día, y mal comidas, a partir del desempleo, el subempleo y los salarios de hambre.
Pero que además, las remesas enviadas por los paisanos migrantes han mudado en el sostén de la economía jarocha por encima de los ingresos de la caña de azúcar, el café y los cítricos, el trío de productos agrícolas básicos.
Y por tanto, estaríamos con un presidente que es “candil de la calle y oscuridad de su casa”.
Publicado en: http://www.blog.expediente.mx/nota/20665/portales-de-noticias-de-veracruz/pena-nieto-sin-nada-que-informar-

