por Celia Rosado Romero

Las redes sociales se han convertido en los voceros de la población. En ese ciberespacio, la ciudadanía vierte su, hartazgo, día a día, por todo lo que nos acontece, que hoy se recrudece ante el horror que se vive.
Desde las informaciones de los delitos de enriquecimiento ilícito a través de empresas fantasmas, licitaciones directas a familiares y amigos, desvió de recursos a destinos desconocidos, inmensas mansiones, viajes de vacaciones, todo lo que el dinero público les permitió vivir en la opulencia, a los gobernadores y sus pandillas al apropiaron de los dineros públicos.
Hoy otros acontecimientos, los sismos del 7 y el 19 del mes, así como los fenómenos meteorológicos, que parecieran el reflejo de la tierra en su enojo porque no la hemos cuidado, nos muestra la cara de la desesperación de la población mexicana que exige a los partidos políticos a ser los primeros en ofrecer ayuda, así como, a las empresas trasnacionales que se han enriquecido con el dinero de los mexicanos, sin beneficiar a la colectividad.
Un egoísmo y avaricia, que es el espejo de la estructura política gobernante y de los empresarios extranjeros.
Los organismos partidistas que sólo aparecen en las fechas de elecciones prometiendo el paraíso en sus gobernanza y que resulta un fiasco al terminar de empoderarse en el poder, para nunca volver la vista a los que lo llevaron al trono. En las urnas verán la respuesta a sus posturas.
Se han convertido en mudos.
Además, de mudos, son sordos.
El sólo hecho de pedirles que destinen parte de lo que el gobierno, que ellos mismos han regulado bajo un esquema legal, en la entrega de millones de pesos, reconociendo que fueron recolectados por la población, ni por asomo se dicen dispuestos a desprenderse de un céntimo.
En ese espacio virtual señalan y piden que lo hagan viral:
“Tenemos que unirnos para exigir que los partidos políticos no reciban ningún dinero para campañas. No quereos espectaculares, ni volantes, ni promocionales de televisión ni radio. El dinero lo queremos que se utilice en México para reconstruir”. Otro: “Mi voto será para el primer partido que renuncie a la partida presupuestal para las elecciones del 2018”
Ningún líder de los llamados partidos de mayor preferencia PAN,PRD,PRI, PVEM, PT, MORENA( éste asume que no sería legal), han declarado al respecto, todos calladitos.
Realizan alianzas para buscar llegar a la presidencia o para otros cargos públicos pero nunca para solidarizarse con la población. Después se lamentan que los ciudadanos no acudan a las urnas, no aprenden que para ser respaldados deben responder a las necesidades de los votantes, hoy se les presenta esta oportunidad pero la respuesta es un NO.
Confirma lo que el pueblo en sus refranes, en forma irónica, repite “vivir fuera del presupuesto es vivir en el error”, hoy podemos agregar “vivir fuera de un partido político es vivir en la pobreza”.
El ejemplo dado a los jóvenes es que la mejor profesión es adherirse a un organismo partidista, no importa los estudios (algunos presidentes municipales) ni siquiera saben leer o conocer la legislación, basta que los apoyen los partidos políticos para llegar a esos cargos de elección, y vivir ellos y el resto de su descendencia, en la opulencia.
Basta preguntarse cómo viven los hijos de los líderes sindicales, diputados, senadores, gobernadores, alcaldes, secretarios de estados, etc. emergidos de los grupos partidistas.
Este es el México que vivimos.
¿A qué santo nos encomendamos para cambiar?
Hoy tuve catarsis.
