LA CIUDAD INVADIDA
POR PEDIGÜEÑOS

El espectáculo no puede ser menos que preocupante.
La toma de las principales calles de Xalapa por pordioseros nadie lo puede negar.
Obvio es que a éstos los sagaces inspectores municipales no les pueden echar el guante, sino todo lo contrario.
Pero conservadoramente, se insiste, en la suma de pedigüeños en las calles, avenidas, cruceros y colonias céntricas y apartadas, rebasa los varios miles y muchos son personas y familias completas que arriban de otras entidades del interior del país, como quienes proceden de países centroamericanos.
En los fraccionamientos residenciales aseguran que como una plaga los jóvenes, otros casi niños y sus progenitores, se apostan en los sitios estratégicos no sólo para solicitar la espontánea ayuda, sino que también ejercen cierta virulencia para amagar, exigir y demandar la moneda de a peso y hasta los cinco pesos. Como dicen los hombres de color que toman el circuito vial que colinda con la congregación de Las Trancas.
El corazón de la ciudad cuenta con pordioseros de todas las edades y quienes allí se apostan la hacen de cantantes, payasitos y hacen toda clases de suertes. Tratan de llamar la atención de un público que, honor a la verdad, se muestra huidizo, ajeno, hundido en sus propios problemas, como se aprecia a los centenares de transeúntes sobre las banquetas ampliadas y los arroyos de circulación vehicular angostos, de quienes muchos se preguntan adónde van, a qué se dedican, pues son ejércitos de ciudadanos sin poderse identificar a ciencia cierta hacia dónde encaminan sus pasos.
Empero, de entre todas estas legiones de ciudadanos con o sin rumbo, sobresale el común que se adueña de las esquinas y las calles para demandar la limosna. Inclusive, otros aparecen en calles y puntos estratégicos que nunca los habían tenido en sus registros. El joven que hace suertes con la pelotita en sus manos, sin ningún chiste. El tragafuegos, pintado todo su cuerpo de color gris brillante, y la mujer cargando sobre su regazo al pequeño que llora porque seguramente está incómodo, tiene hambre.
La ciudad carece de los recursos o los espacios adonde permitir el descanso de estos cientos de seres humanos, los cuales a todas luces comen cuando pueden y se lamentan que las limosnas no sean en muchos casos como les dijeron que serían en una ciudad repleta de burócratas, estudiantes, académicos y un puñado menor de jerarcas de la política en los tres niveles de gobierno.
Y lo más grave, quizá, no es que haya más pedigüeños, sino que, igual, conforme aumentan sus cuadros por los cuatro costados de la otrora Atenas veracruzana, igual aumenta circunstancial o necesariamente la cifra de ilícitos que se cometen en las 400 colonias y que van desde el robo a domicilios particulares, pasando por el asesinato, el secuestro y por supuesto el terror que infunden en el comercio establecido y otros giros, que a decir suyo, algo tiene que hacerse por aquellos seres que pululan entre la gestión de limosnas y la delincuencia, para lo cual sólo hay un puente muy corto, el que atraviesan con gran facilidad y que desestabiliza inclusive a toda una ciudad, convirtiéndola en un infierno, como suelen calificarlo numerosas familias auténticas xalapeñas.
* QUÉ SIGUE, SI A DIPUTADOS
LOS PROTEGE EL FUERO
La ingrata noticia de que a los diputados federales no les retirarán el fuero que les permite salvar de momento el escollo que implica para la justicia poderlos atrapar y consignar por la comisión delictuosa, consistente en haberse prestado junto con los capitanes del juego político del anterior sexenio a descarrilar las finanzas públicas, tantas veces repetidas de cuando menos 46 mil millones de pesos, pero en otros casos que rebasaron los doscientos mil millones de pesos.
Manejo de números que rindieron desde sus campañas de candidatos al gobierno del estado el actual mandatario y el senador Héctor Yunes Landa.
El dirigente nacional del PRI, Enrique Ochoa Reza, inclusive desgañitaba acusando de corruptos a gobernadores de su partido, cuando ni siquiera se habían presentado formalmente las denuncias que los colocaba como primeros lugares en el hándicap por el robo de las finanzas públicas. En esa forma se presentó el hombre que había salido de la CFE, donde cobró su director general por espacio de nueve meses.
Bueno, en el caso veracruzano hay cinco políticos notables del régimen anterior ocupando sendas celdas en el reclusorio de Pacho Viejo, pero es la hora de no saberse a ciencia cierta de cuánto es el saqueo realizado por aquellos, de cuánto han devuelto y si forma parte lo sustraído por éstos de lo que al ex mandatario se le imputa y que lo mantiene como huésped en un Cereso de la ciudad de México.
Lo confiscado o devuelto por el doctor Javier Duarte, y que a decir de la Fiscalía General del Estado alcanza los mil doscientos millones de pesos, entre bienes inmuebles, objetos aparente personales y dinero en efectivo, seguramente apenas es la punta del iceberg, porque las denuncias interpuestas por cuanto al daño a desviaciones y otras irregularidades cometidas con el presupuesto de gobierno estatal y las participaciones federales, se dijo que eran de 46 mil millones de pesos.
Y que para saberlo, era necesario cortar con el fuero que protege a cuando menos cuatro o cinco padres conscriptos federales, los cuales continúan asistiendo al recinto legislativo, arrellanarse en sus curules, cobrar excelentes tajadas monetarias, comisiones, dietas y canonjías, sin tener que molestarse en hacer visitas a sus distritos electorales, en donde ahora sus avecindados ni siquiera pueden identificar quién es su diputado.
Si todo esto ocurre, para el grueso de la ciudadanía veracruzana el apremio consiste en saber qué sigue, porque los rezagos material, social, económico y moral de todo un pueblo saqueado, además de descomunales, exhiben a su entidad como una de las más empobrecidas de este país. Lo cual les avergüenza y les llama a una constante demanda de justicia, a la que pareciera menos que imposible acceder, por aquello de las barreras de protección que aun en la desgracia aparente disfrutan los personajes de toda una página de tragedia, robo, asalto y millonarios nuevos. Al tiempo.
* SALVO EXCEPCIONES,
INDEPENDIENTES, NO SON
74 ilustres mexicanos se enlistaron en el INE con vistas a hacerla de candidatos independientes a la presidencia de la república.
Con seguridad que ninguno de ellos obtendrá la posición anhelada, tan sólo porque el electorado no se traga del todo, han echado el guante para que vayan mexicanos y mexicanas a buscar realmente la presidencia, sino que aprovechando la influencia que ejercen sus nombres en alguna parte de los sectores sociales aztecas, al final de la jornada electoral de rigor, aquéllos seguramente harán pronunciamientos en favor de la causa tricolor.
Es decir, que no a todos se les aprecian condiciones de independientes, sino que llevan impreso el sello de constituirse en alguna de las células del poder que manda, pero ante el terror que les impone siquiera verse expuestos a una potencial derrota ante la única oposición verdadera que representa en esta contienda Morena, es preferible afianzar las amarras con la pandilla de los tres colores.
Es cierto que Armando Ríos Piter puede ser un excelente administrador público, con colores del PRD logró escaño de senador de la república y por su estado natal Guerrero sus habitantes cuentan numerosas las intervenciones que el legislador hizo en terrenos de la gestión social y la generación de acuerdos.
El periodista Pedro Ferriz de Con de siempre ha mostrado fobia por el viejo régimen desde su tribuna de analista político a través de la radio. A los gobiernos estatales hizo talco con sus mortales misiles verbales y ésta será la segunda ocasión en que vaya a cubrir una jornada electoral por la presidencia de México. Inclusive asegura que podría vencer en las urnas al líder de Morena, Andrés Manuel López Obrador.
Lo que nadie cree es que la señora Margarita Zavala esté convencida de poder conquistar como independiente supuestamente la presidencia de México. Pues no hay que olvidar que Vicente Fox, siendo ex presidente emitió su voto por Enrique Peña Nieto y no por Josefina Vázquez Mota, y en su comparecencia ante los diputados federales, José Antonio Meade, que fue secretario de Hacienda y Crédito Público del gobierno de Felipe Calderón, también dijo que votó por Enrique Peña Nieto.
De allí que propios y ajenos a las cuestiones partidarias y de la campaña que viene, consideran que cuando menos 70 supuestos candidatos independientes, además de no serlo, deberán su actuación ofrecerla a la maquinaria en el poder, pues como quiera, canonjías, privilegios y muy probablemente chamba política podrán asegurar por los próximos seis años.
¿Usted cree que Jaime Rodríguez (a) «El Bronco», sabedor de que su presencia es exclusiva del estado de Nuevo León, esté pensando en serio que puede ganar la presidencia del país, con la serie de conflictos, la delincuencia metida hasta el cuello en su entidad y la constante de pleitos, ataques a mano armada y matanzas en los reclusorios de su estado, le permitirían obtener los apoyos nacionalmente, cuando en su entidad se ve bastante limitado para contender la ola de la violencia e inseguridad que jamás en aquellas tierras habían experimentado?
Definitivamente la ciudadanía deberá avistar muy bien realmente quiénes son candidatos independientes, porque seguramente una mayoría aplastante no lo es. Esperemos.
