
Cuando un procedimiento en cualquier faceta de la vida no es el adecuado, evidentemente se cambia. Los malos resultados siempre serán tema de análisis y lo más prudente y recomendable es modificar el sistema para buscar la mejor solución. Bien decía Albert Einstein, que sí sigues obteniendo los mismos resultados es el momento para cambiar el método.
Estas reflexiones no tienen nada que ver con la política en México. Desde el sexenio de Miguel de la Madrid se impuso una moda gubernamental caracterizada por la doctrina del neoliberalismo que no ha traído, hasta ahora, beneficios tangibles hacia la población mexicana.
Y, lo que es peor, esos malos resultados de la economía, de la educación y de la escasa competitividad no han sido argumentos suficientes para que haya una modificación sustancial. Es decir, que los dejen de operar. Al contrario, siguen siendo usados como sí fuesen la panacea.
Hemos observado a lo largo de más de 40 años que países que anteriormente se encontraban por debajo del nuestro, ahora son naciones desarrolladas y que le han apostado a sistemas que les ha permitido emerger del atraso y de la pobreza.
En la década de los 60 México tenía un importante lugar en el ámbito estelar de las naciones y el futuro se veía promisorio. Naciones como Corea del Norte, Corea del Sur, China, Singapur, por decir algunas, tenían rezagos ancestrales y nuestro país descollaba económicamente.
Al paso de los años y sobre todo cuando nuestro país se sometió a doctrinas exóticas, el progreso empezó a negarse, se redujeron las fuentes de empleo y los niveles de crecimiento económico se fueron minimizando. En varios sexenios, ni siquiera se ha llegado al 4 por ciento del Producto Interno Bruto.
¿Cuáles son los secretos para que una nación se desarrolle?. Esas fueron las preguntas que se hicieron algunos países y lograron encontrar la clave.
Esos países apostaron por la tecnología, prepararon a sus jóvenes, formaron ingenieros y ahora son capaces de fabricar software, aparatos electrónicos y se encuentran a la vanguardia en materia de exportaciones y han propiciado bienestar hacia sus pobladores.
RECTORIA DE ESTADO
DESPLAZADA
Una de las estrategias básicas que ha inyectado la exótica doctrina neoliberal es que el Estado se desprenda de sus empresas al considerar que éstas deben ser operadas principalmente por los privados. Ese concepto, lógicamente, está totalmente divorciado del esencial aspecto social y que debe ser obligación del Estado preservarlo.
El Estado se erige como una especie de rectorado que vigila, preserva y atiende sus diversas funciones en donde se entremezcla lo público con lo privado, pero siempre atendiendo a los diversos sectores de la sociedad. Habrá a quienes hay que atender de manera más acuciosa y a quienes tiene que regular para evitar abusos o desmanes que pongan en peligro la salud de la nación.
En ningún momento es conveniente que haya un total desplazamiento de la figura del Estado porque entonces podría sobrevenir el caos. De cierta manera vivimos ahora una situación caótica porque en varias entidades del país se ha disparado la violencia y la inseguridad, a niveles jamás sospechados.
En esta columna hemos referido algunas reflexiones de muchos meses atrás en donde se remarca que la espiral de violencia fue acentuada como nunca con la fallida estrategia que implementó Felipe Calderón en su sexenio. Hizo una labor de desatar a los demonios, criminalizó a toda la sociedad, inoculó la desconfianza y todavía no se puede evaluar en toda su dimensión el daño que provocó con su supuesta guerra al narcotráfico, con lo que favoreció la política comercial de los mercaderes de las armas.
En este renglón son los intelectuales y los escritores que suelen interpretar muy bien estos fenómenos sociales, por darles un término. Eduardo Galeano, el escritor uruguayo, advirtió que “los gringos ponen las narices y nosotros los muertos”, al referirse a esa supuesta guerra.
Por eso es que, en este contexto, es necesario que nuestros gobernantes analicen la problemática y adopten una actitud más coherente para determinar el rumbo verdadero del país porque la realidad, es que nadie vendrá de fuera para beneficiarnos económicamente. Los foráneos vendrán a llenarse las alforjas de dinero, pero jamás para ofrecer beneficios económicos para la población mexicana.
PRUEBAS
Francisco Bautista Ponce es el dirigente de la CTM en la ciudad de Tuxpan. En una declaración afirma que trabajadores chinos y japoneses están desplazando la mano de obra local. Teme que no haya fuentes de sustento para los trabajadores tuxpeños. Jorge Nicolás Callejos Arroyo, el dirigente magisterial en el Estado, es ahora repudiado por sus propios agremiados por no apoyarlos en sus justas luchas sindicales.
JUICIOS ORALES
El Lic. Carlos Mateos Carrasco, presidente de la Barra de Licenciados en Derecho del Estado de Veracruz, afirmó que los juicios orales que están en proceso de implementación y que deberán operar en 2016, tienen por ahora la problemática económica para su inserción, aunque desde el punto de vista jurídico vendrá a fortalecer la correcta impartición de la justicia en la entidad.
CLUB DE LEONES MADERO
Aunque suene curioso, pero son miembros del Club de Leones Madero que están realizando una importante labor social en el municipio de Boca del Río. Invitados por el director del DIF municipal Manuel Zamora de Diego, por indicaciones de Paty Lobeira, presidenta del DIF municipal.
Este grupo de Leones han traído a donación aparatos auditivos a un gran número de boqueños de la tercera edad. Francisco Mendiola es el director de Campaña de Aparatos Auditivos y el presidente del Club de Leones Madero es el Lic. Alfonso Rodríguez Velázquez. Enhorabuena.
Y hasta la próxima.

