L.C.C. Mario Jesús Gaspar Cobarruvias

En 1939, EEUU se planteaba participar en la Segunda Guerra Mundial en el escenario europeo y también enfrentarse a Japón. La mayor parte de la flota estaba obsoleta, porque databa de la Primera Guerra Mundial. Los nuevos buques de guerra y los portaaviones necesitaban destructores que alcanzaran velocidades de 35-38 nudos. El 27 de enero de 1940, se decidió diseñar un nuevo destructor con armamento de 127mm en 5 torretas. A finales de ese mismo año, se encargaron 100 barcos de los que se formaría la clase Fletcher. Cuando EEUU entró en la guerra en diciembre de 1941, se pidieron 75 embarcaciones más. Para poder cumplir el encargo rápidamente, 11 astilleros se pusieron a trabajar. Las quillas de las dos primeras unidades, DD-449 y DD-450, se pusieron en marzo de 1941. El DD-445 USS Fletcher, llamado así en honor al almirante Frank D. Fletcher, estuvo listo en marzo de 1942. El último destructor de este tipo, el DD-804 USS Rooks, entró en servicio el 2 de septiembre de 1944.
Un destructor es un buque de guerra rápido, maniobrable y diseñado para proporcionar escolta a buques mayores en flotas, convoyes o grupos de batalla, y defenderlos contra enemigos menores, pero de gran potencia de fuego (originalmente buques torpederos, posteriormente submarinos y aeronaves). Antes de la Segunda Guerra Mundial, los destructores eran buques ligeros, con escasa capacidad para operaciones oceánicas; era normal que un grupo de destructores y un buque nodriza trabajaran juntos. Durante y especialmente tras la guerra, se fueron construyendo de mayor tamaño y más potencia de fuego, hasta ser capaces de operar en solitario.
El casco del Fletcher se construyó para soportar cargas muy altas y tenía una cubierta principal continua. Con dos generadores independientes de vapor de alta presión y dos turbinas, estos barcos alcanzaban 37 nudos y podían navegar con un motor dañado. En condiciones de operación, la velocidad máxima era de 32-33 nudos. El equipo de radar permitía las operaciones de noche y con mala visibilidad.
Los cañones antiaéreos también se reforzaron. A partir de mediados de 1942, todos los barcos se equiparon con un CIC (centro de información de combate), para mejorar la evaluación y la coordinación de toda la información de combate.Gracias a su diseñado conservador, a los eficientes motores y al equipo con los mejores radares y sensores de la época, los Fletcher demostraron ser los mejores destructores de EEUU durante la Segunda Guerra Mundial.
En noviembre de 1942, el DD-445, el DD-449 y el D-450 se enfrentaron a los japoneses por primera vez. El 1 de febrero de 1943, después de muchos bombardeos, el USS De Haven se hundió cerca de las islas Salomón y se convirtió en la primera baja de estos buques.
Entre abril y julio de 1945, otros 11 destructores fueron víctimas de los pilotos suicidas kamikazes, sobre todo en la batalla de Okinawa. Como consecuencia, en el verano de 1945, 50 barcos se equiparon con cañones antiaéreos mejores, que contaban con radares. Por esa razón, la tripulación tuvo que aumentarse en 56 hombres. Aparte del USS Spencer, que se hundió en un tifón el 18 de diciembre de 1944, solo 18 de los 175 destructores Fletcher que se habían construido fueron víctimas de ataques enemigos. En total: 19 fueron hundidos, 6 fueron gravemente dañados que finalmente fueron desguazados, 19 fueron premiados con menciones de la Armada y 16 recibieron citas Presidenciales.
Poco después del fin de la guerra, los 145 Fletcher se retiraron. En 1948, 18 de ellos se convirtieron en antisubmarinos. Con la guerra de Corea, el ejército de EEUU puso en activo 60 destructores más. El USS Mullany fue el último en retirarse, el 6 de octubre de 1971. Muchos países aliados utilizaron este destructor, incluyendo Japón y Alemania. Entre 1958 y 1976, los buques Z1-Z6 operaron con la armada alemana. Algunos Fletcher prestaron servicio en Corea e incluso en Vietnam.
Su diseño fue de buena realización, equilibrando la robustez y navegabilidad, armamento, velocidad y protección en un casco de cubierta corrida de 114m. Conocido el primero de la serie como el US Destroyer No. 445, según su número de casco, este diseño incorporados lanzatorpedos quintúples, los cinco cañones en montajes sencillos de cinco pulgadas y 38 calibres de longitud, armas antiaéreas y cargas de profundidad. Con 175 buques, fue la más numerosa de clase de destructores del mundo y en Estados Unidos los primeros en ser equipados con radar.
Los primeros 25 barcos fueron ordenados el 28 junio y el 1 de julio de 1940 (el primer día del año fiscal 1941), comienza la clase con el numeral de casco DD-445. Bautizado como USS Fletcher. Según la experiencia adquirida en los primeros combates del Pacífico, se modificó el diseño de los buques que todavía estaban en construcción: la sala de control semicircular no tenía mucha visibilidad panorámica y carecía de suficiente defensa antiaérea, por lo que se le dio una forma angular a partir del DD-518 USS Brownson. Por lo tanto hay dos grupos de Fletchers: los 58 primeros buques de puente redondo y los 117 últimos de puente cuadrado.
Iniciada ya la construcción, la Armada siguió mirando hacia el futuro. En septiembre de 1941 solicita el inicio de estudios para un destructor con una mayor capacidad antiaérea. En mayo de 1942, antes de que el primer Fletcher fuera alistado, se aprobó un buque de seis cañones. Los cinco montajes simples de 5 pulgadas se sustituyeron con tres montajes gemelos de 5 pulgadas en la nueva clase Allen M. Sumner de 2,200 ton., con un 20 por ciento más de potencia de fuego y una manga de 14 pulgadas más amplia que en el casco del Fletcher.
32 de los barcos fueron vendidos a otras armadas a mediados de los años 50 incluyendo a: Argentina (5), Brasil (7), Chile (2), Colombia (1), Grecia(6),Italia (3), Japón (2), México (2), Perú (2), Corea del Sur (3), España (5), Taiwán (4), Turquía (5),y Alemania Occidental (6). En 1971 todos los buques que quedan en la US Navy fueron dados de baja, pero no fue hasta el año 2001 cuando el mexicano ARM Cuitláhuac (ex John Rodgers), último Fletcher en activo, es jubilado.
A España le fueron transferidas 5 unidades de la clase Fletcher, llamados popularmente “Los 5 latinos” que pasaron a denominarse Clase Lepanto:
· D-21 Lepanto (ex DD-550 Capps) dado de baja en 1985.
· D-22 Almirante Ferrándíz (ex DD-468 Taylor) dado de baja en 1987.
· D-23 Almirante Valdés (ex DD-509 Converse) dado de baja en 1986.
· D-24 Alcalá Galiano (ex DD-799 Jarvis) dado de baja en 1988.
· D-25 Jorge Juan (ex DD-678 McGowan) dado de baja en 1988.
Los destructores vendidos, en distintas tandas, a la Armada Argentina, fueron destinados al sur del país en a fines de 1978 cuando, por reclamos cruzados sobre la posesión de tres islas en el Canal de Beagle, Argentina y Chile estuvieron a punto de enfrentarse en lo que se denominó «Conflicto del Beagle», la oportuna intervención del Papa Juan Pablo II evitó la inminente guerra entre ambas naciones.
Los buques en servicio para la Guerra de Malvinas, entre abril y junio de 1982 participaron en el desembarco para la reconquista de las Islas, dos unidades brindaban escolta al malogrado crucero ARA General Belgrano al momento del ataque que provocó su hundimiento. Fueron dados de baja tras la guerra, desmantelados y vendidos o utilizados como blancos para ejercicios con misiles y torpedos con munición de combate, donde resultaron hundidos. Los buques no cedidos a Armadas amigas fueron desmantelados en la década de 1970. Otros cuatro barcos se preservaron como barcos-museo:
· USS Cassin Young (DD-793), en Boston, Massachusetts
· USS The Sullivans (DD-537), en Buffalo, Nueva York
· USS Kidd (DD-661) (DD-661), en Baton Rouge, Louisiana
· AT Velos (D16) antiguamente USS Charrette (DD-581) en Faliron, Grecia.
Tipo: Destructor de escuadra.
Motores: 2 Turbinas de vapor General Electric; 4 Calderas Babcock & Wilcox.
Máxima velocidad: 36.5 nudos.
Radio de acción: 8,850 Km.
Desplazamiento: 2.050 toneladas vacío y 2.500 cargado.
Dimensiones: 114.7 metros de eslora, 12 de manga y 3.80 de calado.
Tripulación: 329.
Armamento: 5 cañones de 5″ (127mm), 10 tubos lanzatorpedos en dos torres de 5 tubos cada una, dos racks de cargas de profundidad, 8 cañones de 20 mm, de 6 a 14 cañones de 40mm, varios morteros antisubmarinos.
LA HISTORIA DEL ARM CUITLÁHUAC
Fue construido por la Consolidated Steel Corp. en Orange Texas, iniciándose el 25 de julio de 1941, y botado el 7 de mayo de 1942 con el nombre de USS John Rodgers (DD-574) de la marina estadounidense. Fue bautizadopor la señorita Helen Perry Rodgers, hija, sobrina nieta grande y bisnieta dela familia Rodgers.
De ella proceden tres ilustres miembros del mismo nombre sirviendo en la US Navy desde el siglo XIX: un comodoro y presidente de la junta de comisarios navales de 1812 a 1837; su hijo, almirante y quien dirigió expediciones exploradoras a Chile y el estrecho de Bering en 1855; su biznieto y comandante, pionero de la aviación naval y jefe de escuadrilla de hidroaviones en 1926.
Su historia durante la Segunda Guerra Mundial inició con un convoy a través del canal de Panamá, con rumbo a Peral Harbor, en donde la tripulación realizó actividades de entrenamiento. Su primera misión ocurrió en agosto de 1943 con incursiones en la isla Marcus, Tarawa, obteniendo valiosa información para futuras incursiones.
En una acción conjunta para dar apoyo en los desembarcos de Bouganville el 1 de noviembre. Una semana después cuando realizaba actividades de transporte de tropas, en conjunto con el USS Santa fe, derribaron un avión lanzatorpedos japonés. Después de esta acción, fue comisionado a la fuerza de ataque e invasión en el sureste de las islas Gilberto. Otorgó apoyo al trasporte de tropas durante el desembarco a la isla Betio el 2 de noviembre del mismo año, y reenviado al apoyo de las tropas, hasta que el atolón de Tarawa quedó asegurado.
En enero de 1944, salió de Pearl Harbor para su siguiente misión: el ataque sobre el atolón de Kwajalein, proveyendo también, apoyo antiaéreo y antisubmarino. En abril escoltó los buques que llevaron hombres y armamento a las fuerzas que peleaban en Hollandia, el fuego naval ayudó a que las fuerzas en tierra,aseguraran los aeropuertos, otorgando a los EUA una real cercanía para futuros ataques a las islas que aun estaban bajo control japonés.
En mayo, participó en el teatro de operaciones de Guadalcanal, combatiendo y defendiendo los convoyes, y bombardeando las posiciones enemigas. A principios de junio partió hacia las islas Marshall, para prepararse para la campaña de las islas Marianas, no sin antes apoyar la invasión de Guam. Los primeros días de julio, disparó más de 3,600 disparos sobre blancos enemigos en Guam,ayudando de esta manera a la victoria sobre los enemigos apostados en esa región.
En agosto del mismo año, comenzó con los preparativos para la invasión de la isla Morotai. Después de esta batalla, se unió a los buques combatientes en Leyte. Después de la batalla, permaneció ahí realizando trabajos de patrullaje. Regreso a Hollandia, el 2 de octubre a prepararse para la tan esperada invasión a las Filipinas. Partió de Leyte el 13 de octubre y arribó para dar apoyo a las fuerzas de desembarco 7 días después.
Bajo las órdenes del comandante J.G. Franklin, escoltó el buque que transportaba al general Douglas McArthur con sus tropas hacia Filipinas. Mientras tanto, conociendo el riesgo de perder las Filipinas, Japón envió el resto de su flota de guerra hacia la batalla, Los EUA conocían la importancia de la esta ruta para los japoneses, así que se prepararon para la histórica y decisiva batalla del golfo de Leyte.
En 1945, y dando seguimiento a esta histórica acción, partió de Filipinas, el 30 de octubre hacia el astillero de Mare Island para dar mantenimiento a su maltrecho casco. Rejuvenecido, en los primeros días de enero partió hacia la ofensiva final contra el enemigo. Destruyendo junto con el resto de la flota americana varios portaaviones japoneses y la mayoría de los cazas enemigos.
Después de esta batalla, regreso a la isla Bonin, para preparar el ataque definitivo ala isla de Iwo Jima, la isla fue tomada a un alto costo de vidas humanas de ambos bandos. Participó en la fuerza de desembarco de Okinawa, la última y más grande operación anfibia de la guerra del Pacifico. El buque dio protección a los portaaviones, y bombardeó en forma constante la isla, siendo dañado por dos kamikazes japoneses, aun así, se mantuvo en combate hasta que Okinawa fue asegurada el día 21 de junio.
Ya cerca del final de la guerra, fue comisionado a la 3a. Flota que permaneció cerca de Japón en las cercanías de Suruga, realizando acciones de patrullaje.
Después del ataque con bombas atómicas sobre Nakazaki e Hiroshima, y el rendimiento de Japón, realizó labores de transporte de las tropas de ocupación en la bahía de Tokio el 6 de Septiembre. La triunfante entrada a Tokio fue en parte a la incansable lucha de este bravo buque que participo en la guerra del Pacífico sin perder un solo hombre.
Después de la guerra, se fue a Boston Mass. Reasignado al puerto de Charleston y fue dado de baja el 25 de mayo de 1946, quedando en la reserva de la flota del Atlántico. Recibió 12 estrellas de batalla por su servicio en la Segunda Guerra Mundial.
Finalmente fue transferido a México el 1 de mayo de 1968 junto con su gemelo el ARM Cuauhtémoc (ex USS Harrison DD-573), donde sirvieron para labores de patrullaje, defensa de puertos y rescate de naves de pesca y mercantes. Uno estaba basado en Veracruz, el otro en Acapulco, cumpliendo con los acuerdos con los Estados Unidos, ambos carecían de equipo antisubmarino y no habían sido reequipados con nuevas armas. Eran del modelo Fletcher original: pertenecían a la variante construida con el puente redondo.
Inicialmente fueron nombrados y numerados IE-01 Cuauhtémoc y IE-02 Cuitláhuac (recibieron los nombres de los dos últimos emperadores aztecas que lucharon contra los españoles entre 1520 y 1521). Para la década de 1980, cuando arribó el buque escuela BE Cuauhtémoc fueron renombrados y rematriculados como E-01 Cuitláhuac y el destructor Cuauhtémoc fue dado de baja y desmantelado.
El historial del ARM Cuahutémoc señala que fue construido en 1941. Realizó sus entrenamientos primario, básico y avanzado en la base naval de Guantanamo, Cuba. Destacada contra los japoneses, recibió su bautismo de fuego el 31 de agosto de 1943 en las islas Marcos. Participó destacadamente en las batallas navales de Tarawa, Wake, Augusta, Majuro, Guam y Nasei Shato. También en la gran batalla de Okinawa, siendo su función la escolta de portaaviones, grandes navíos o convoyes en el océano.
DÍA DE GLORIA
El 23 de marzo de 1978, escoltó al presidente José López Portillo, en su viaje a la isla Socorro (archipiélago Revillagigedo). El mandatario viajaba a bordo del ARM Cuauhtémoc acompañado además de los transportes Tehuantepec y Usumacinta. El día anterior, la flota había zarpado desde Cabo San Lucas en Baja California.
Desembarcó acompañado del secretario de marina, almirante Ricardo Chazaro Lara; el secretario de defensa, general de división Félix Galván López y otros importantes funcionarios. Su propósito era reconocer las obras de la base aeronaval construida en el paraje llamado Los Helechos. El día 24 hubo una revista naval con las embarcaciones y un emotivo mensaje radiofónico a todo el personal naval, por parte del presidente.
Durante esa travesía, todos los barcos realizaron prácticas de tiro con sus cañones de superficie, tiro antiaéreo con sus montajes de ametralladoras, más las armas de 40 y 20mm, sobre objetivos luminosos suspendidos por paracaídas. El viaje fue publicado por la Dirección General de Información y Relaciones Públicas de la Secretaría de Marina en 1978, siendo el artículo escrito por Alonso Sordo Noriega y las fotografías son obra de Mauro Arroyo.
Es de interés, al mencionar al destructor Cuahutémoc-convertido en ese momento en buque insignia de la Armada de México al transportar al presidente de la república- que está “actualmente operativo en todos sus componentes –máquinas propulsoras,máquinas auxiliares, equipo electrónico, artillería, dispositivos antisubmarinos-, ostentó el nombre de Harrison D.D. 573”. Confirmando con ello, que en 1978 se le puede considerar un buque de tipo destructor en todo el sentido de la palabra, lo que no fue posible una década antes, durante sus primeros años al servicio de México.
Respecto a la forma de adquisición de una nave de la década de los 40 en los años 60, se explica lo siguiente:
“El otrora Harrison y ahora Cuahutémoc, sólo estuvo en servicio cuatro años a partir de ser botado, ya que la armada estadounidense lo desactivó el 4 de noviembre de 1945.
La técnica de desactivar consiste en poner fuera de servicio todo su equipo de a bordo, engrasar todas sus partes, recubrir con una escafandra plástica todo su cuerpo y hacerlo reposaren aguas dulces.
De esta forma, al encontrarse sellado al alto vacío puede resistir sin perjuicio alguno los años que sean necesarios. Esta técnica es como si se congelara el barco sin sufrir daño alguno al paso del tiempo.
Así cuando fue adquirido por la Armada de México, el buque estaba perfectamente conservado”.
EL FINAL DEL VIEJO GUERRERO
El ARM Cuitláhuac la mayoría del tiempo,estuvo atracado en los puertos de la armada. El último de ellos en la VI Zona Naval, en el puerto de Lázaro Cárdenas, Michoacán. Fue el último de los destructores clase Fletcher que se mantuvo en servicio activo en el mundo.
El 16 de julio del 2001, fue dado de baja y puesto en venta junto con otros 18 buques de la Armada de México, terminando así su brillante carrera de vigilancia marítima. Fue “donado” a la organización estadounidense Beaucham Tower Corporation, con la finalidad de darle un uso de ayuda humanitaria tal como: almacenamiento de alimentos, suministro de combustible, y albergue para victimas de huracanes.
Un buque de guerra serviría para todos estos fines, esa fue la razón que argumentó la asociación norteamericana, y se realizó un pago a valor de inventario del buque, de $62,374.50.
El 30 de Diciembre de 2006, fue llevado por dos remolcadores hacia Alabama, donde sería convertido en un museo flotante. Sin embargo, estos planes no se realizaron. El 14 de septiembre de 2009, el periódico EL INDICADOR DEL PUERTO publicaba lo siguiente:
“El John Rodgers DD574, un viejo destructor tipo Fletcher de la Marina norteamericana y rebautizado por la Armada de México como el ARM Cuitláhuac, está a punto de encontrar su destino final como arrecife natural o como museo para la comunidad local, confirmaron autoridades portuarias.
La Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT) se encuentra elaborando un estudio para encontrar a través de qué mecanismo legal se puede recuperar la embarcación a favor de la Nación sin descuidar las formas diplomáticas con los Estados Unidos de Norteamérica, ya que esta embarcación fue donada por el gobierno mexicano a la Beauchamp Tower Corporation (BTC), una organización estadounidense que buscó afanosamente recuperarlo para la tripulación de veteranos de guerra que sirvió en esa embarcación durante la Segunda Guerra Mundial.
Rescatarlo nuevamente para México es un procedimiento sumamente complejo y delicado diplomáticamente, por lo que ahora se busca sacarlo de la actual figura jurídica que tiene (de donación a favor de BTC) para que encuentre su destino final, dijeron las autoridades portuarias consultadas, mismas que pronosticaron que posiblemente para finales de este año se encuentre la solución.
El viejo destructor John Rodgers sigue atracado en un reducto del muelle de la Terminal Granelera, a donde ha permanecido en espera de que su original tripulación, todos veteranos de guerra ahora, reúnan los recursos económicos suficientes para regresarlo a casa, lo cual ya se considera poco menos que imposible. La capitanía del puerto de Lázaro Cárdenas dijo hace unos meses que seguía solicitando a la BeauchampTower Corporation (BTC) el retiro del deteriorado navío de guerra, luego de que éste ya no pertenece a la Armada de México desde que el gobierno mexicano lo donó a esa organización no lucrativa a finales del 2006.Pero la BTC, que concentra los esfuerzos de los veteranos para financiar el costoso remolque del John Rodgers hasta Mobil Bay, Alabama, Estados Unidos, simplemente no ha reunido la cantidad requerida, mientras que los costos de la permanencia del navío en ese muelle comercial siguen aumentando considerablemente.
Por objetivo contener embarcaciones fuera de uso. Dos, que finalmente la BTC decidiera venderlo, con la enorme dificultad de encontrar un comprador debido a que la venta no alcanzaría para pagar los gastos que ya ha generado, según estimaciones. Y tres, decidir por el abandono del buque a favor de la nación, un proceso jurídico tan complejo como prolongado. A este respecto, las autoridades portuarias señalan que de alguna forma el John Rodgers podría ser liberado de adeudos, siempre y cuando nadie reclame derechos de cobro, porque ya urge retirarlo de la zona comercial portuaria debido a los riesgos que presenta su permanencia dentro del puerto.
Hasta hace un año se veían tres escenarios posibles para el John Rodgers: uno, que fuese retirado lo más pronto posible para evitar riesgos en un muelle comercial que no tiene.
Se contempló también una cuarta posibilidad, más lejana aún: que el gobierno norteamericano decidiera financiar el regreso a casa del héroe de guerra. Alternativa que de haber sido posible ya la habría conseguido la indoblegable voluntad de la BTC, sobre todo cuando esta organización ha tenido como propósito central convertirlo en un museo y en una especie de centro de apoyo técnico para eventuales desastres naturales.
Pero actualmente, como se señala, es la SCT quien busca la vía jurídica y diplomática para abreviar todo el complejo proceso que representa recuperar la embarcación.
El célebre destructor, reconocido por su actuación en la Segunda Guerra Mundial, pasó a manos de la Armada de México en una fecha posterior a 1946, quien después de comprarlo lo rebautizó con el nombre de ARM Cuitláhuac y lo puso en servicio nuevamente para vigilancia del mar patrimonial mexicano hasta el 2001.
No es claro que pasó con el ARM-Cuitláhuac del 2002 a finales del 2005, cuando la Beauchamp Tower Corporation logró, mediante un acuerdo, que el gobierno mexicano se lo donara para el propósito antes señalado. Lo cierto es que el acuerdo de donación fue confirmado por México en noviembre del 2006, aún cuando ya desde septiembre de este último año el John Rodgers estaba programado para ser remolcado hasta Mobile Bay, Alabama, en los Estados Unidos, pero la corporación no tuvo fondos para pagar la operación”.
Al obtenerse la donación inicial del gobierno mexicano, Beauchamp Tower Corporation lo desplazó de los muelles de la Armada de México hasta un muelle en la Terminal Granelera dentro del puerto local, para esperar el regreso a casa, lo cual no ocurrió. Las fuentes consultadas se inclinan a pensar que el John Rodgers, una pieza histórica para los veteranos de la Marina de los Estados Unidos, finalmente acabará convertido posiblemente en arrecife natural o museo local.
Las autoridades portuarias dijeron que el gobierno municipal había solicitado anteriormente que si este viejo destructor finalmente es rescatado por México,iniciaría los trámites necesarios para intentar convertirlo en museo con el apoyo de las autorices navales, pero que luego el propio gobierno local ya no le dio seguimiento a esta iniciativa. Lo más posible, entonces, era que el John Rodgers o ARM Cuitláhuac terminaría como arrecife natural y se liberaría del triste final de convertirse en chatarra”.
Finalmente,el 28 de agosto de 2010, el periódico LA JORNADA MICHOACAN anunciaba el final de la cuestión:
“El buque de guerra Cuitláhuac, inactivo desde este año, ya está siendo desguazado,desde el mes pasado se trasladó a la desmanteladora de barcos, culminando con ello las aspiraciones de su antigua tripulación estadounidense de llevárselo para museo, mismas aspiraciones que mostró este año la Universidad Michoacana para habilitarlo como aula de estudios, la Secretaria de Comunicación y Transportes(SCT) decidió que el barco sería convertido en chatarra ante el alto grado de deterioro de su casco.
El cañonero fue llevado el 31 de diciembre de 2006 al muelle de la terminal granelera. “Nos habían pedido que dispusiéramos el muelle por unos 15 días, en lo que se cumplan los trámites para ser remolcado el barco a Estados Unidos”; sin embargo, el buque nunca fue retirado hasta tres años y medio después cumplido el mes pasado, señaló Samuel Fonseca gerente de la terminal de graneles vegetales, donde se mantuvo el navío. El buque tenía más de 70 años y data desde la Segunda Guerra Mundial; su antecedente como destructor de la Marina estadounidense es el John Rodgers DD574. Luego fue vendido a la Armada de México que lo identificó como el ARM-Cuitláhuac, donde se mantuvo en servicio 30 años, hasta su baja definitiva en el 2001.
Sin duda, es un barco con mucha historia, pero su rehabilitación para museo implicaría un gasto enorme, casi hacer un nuevo casco, que es lo esencial en cualquier navío” señaló el capitán de altura José Ramón Mendoza, ante el interés de la UMSNH por aprovechar el navío como museo y taller de investigación para la Facultad de Biología”.
Antes que la UMSNH, el barco fue solicitado por su antigua tripulación estadounidense, sus veteranos de guerra lo solicitaron en donación a México para llevarlo a Mobil Bay, Alabama, Estados Unidos, otra petición de un grupo de ex marines denominado La última Patrulla, quienes buscaron fondos económicos durante 12 años con la intención de llevar el navío al noroeste de Ohio.
“Planeamos traer al John Rodgers al extremo occidental del lago Erie como museo. Estamos buscando toda la ayuda que podemos encontrar en este punto. Especialmente patrocinadores y donativos para conseguir la casa de buques.” Señala Juan Nowakowski,ex oficial al mando del buque, que ya no pudo salir del país tanto porque se cumplió el plazo para llevárselo, como el hecho de que el deterioro del barco dificulta su traslado.
Precisamente, el avanzado daño en su casco obligó a que el barco fuera llevado a la deslizadora que se ubica a unos 200 metros de donde el ARM Cuitláhuac permaneció por más de tres años en espera de un destino público como museo, pero acabó siendo desguazado para aprovechar sus más de 2.000 toneladas de acero.
Este fue el fin de los primeros destructores que ha poseído la Armada de México y que prestaron un servicio invaluable tanto en acciones de combate y de vigilancia, a las naciones a las que sirvieron.
NUEVA PERO EFIMERA GENERACIÓN
Hoy en día, naves de edad similar (60 años o más) han tomado su lugar. La política naval mexicana no es poseer una marina de guerra y ataque como las europeas o estadounidense, sino de vigilancia y seguridad en sus extensas costas. La flota mexicana nunca irá más allá de sus aguas territoriales a provocar una guerra o intimidar a sus vecinos con una exhibición de armamentos. Es un arma para preservar la paz.
Los sucesores son:
· D-102 Nezahualcóyotl, comprado en 1982. Era el ex DD-863 USS Steinaker, un destructor dela clase Gearing (rebautizada Clase Quezalcóatl).
· E-10 Quetzalcóatl, comprado en 1982. Era el ex DD-862 USS Vogelgsesang, también de la clase Gearing. Fue hundido el 24 de noviembre de 2006, en aguas de Caleta de Campos, estado de Michoacán, para formar un arrecife artificial.
· D-111 Manuel Azueta, ex DE-250 USS Hurst de la clase Edsall (rebautizada Manuel Azueta) y 1,400 toneladas. Asignado a México el 1 de octubre de 1973, desde 2000 se desempeña como buque de entrenamiento.
Con la llegada del siglo XXI, los destructores se convirtieron en los mayores buques de combate de superficie. Los modernos destructores, también conocidos como de lanzamisiles guiados, son equivalentes en tonelaje y bastante superiores a los cruceros de la época de la Segunda Guerra Mundial, y capaces de portar misiles nucleares. Los acorazados y cruceros, que eran más grandes pero lentos, cayeron en desuso por el cambio de dinámica de la guerra convencional y la superioridad del misil sobre las piezas de artillería.
Si bien es cierto que la escuadra de guerra de la Armada Mexicana requiere de una renovación, aquello no es una urgente prioridad debido a la falta de amenaza naval convencional hacia el país. De hecho, en la actualidad, las fragatas y destructores mexicanos más bien sirven esencialmente para preservar la vigencia de los conocimientos del personal naval en cuanto a guerra naval convencional y operación de buques de guerra mayores.
El D-102 fue retirado en 2014 debido a su antigüedad de 70 años, pues fue construido a partir del 1 de septiembre de 1944 y botado el 13 de febrero de 1945, además delos altos costes de su mantenimiento. Una vez que sea de comisionado el D-111 entre 2015 y 2016, habrá finalizado la flota mexicana basada en viejos destructores norteamericanos de la Segunda Guerra Mundial.
Sin embargo, la Comisión de Estudios Especiales de la Armada entregó al presidente Enrique Peña Nieto un proyecto a largo plazo para la adquisición de al menos dos nuevos destructores, aunque sin aprobar algún presupuesto. Se trataría de buques construidos con superestructuras de aluminio que, aunque ofrecen menor protección que el acero, son más maniobrables y rápidos. La justificación para adquirir estas naves, según los mandos consultados, es que se requiere de naves con capacidad disuasiva de envergadura para la protección territorial. Sin los destructores, la rama de barcos de guerra de la Secretaría de Marina sólo contará con cinco fragatas y tres buques de guerra anfibia.
De no aprobarse la adquisición de nuevos destructores, es posible adquirir fragatas lanzamisiles como las de la clase Oliver Hazard Perry cuyo diseño remonta a inicios de los años 1970.
En 2013, Estados Unidos transfirió a la Armada de México 2 de sus 51 fragatas clase Oliver Hazard Perry construidas entre 1975 y 1989: las FFG-38 Curts y FFg-41 McClusky. El Congreso estadounidense aprobó la entrega, con la expectativa de que los navíos fueran entregados de forma gratuita, pero el gobierno mexicano debería pagar por la reparación de los buques a las empresas estadounidenses. En el combate al narcotráfico y al crimen organizado, estos navíos no tienen utilidad pues tanto sus sensores, armamentos y tamaño no les permiten operar con gran eficiencia en misiones de interceptación. La SEMAR aún necesita reforzar su flota de patrullas oceánicas y costeras así como el número de sus buques de apoyo logístico y de guerra anfibia, los cuales pueden emplearse con eficiencia en misiones de apoyo a la población civil y transformarse de ser necesario en bases flotantes para operaciones de alto impacto.
BIBLIOGRAFÍA:
Surdo Noriega, Alonso,ISLAS REVILLAGIGEDO, PRESENCIA MEXICANA EN EL PACÍFICO, Dirección General de Información y Relaciones Públicas, Secretaría de Marina, México, 1978
FUENTES ELECTRÓNICAS:
DESTRUCTOR
Wikipedia
https://es.wikipedia.org/wiki/Destructor
CLASE FLETCHER
Wikipedia
https://es.wikipedia.org/wiki/Clase_Fletcher
USS JOHN RODGERS (DD-574)
Wikipedia
https://en.wikipedia.org/wiki/USS_John_Rodgers_(DD-574)
JOHN RODGERS (1772-1838)
Wikipedia
https://en.wikipedia.org/wiki/John_Rodgers_(1772–1838)
DESTRUCTORES DE LA ARMADA DE MÉXICO?
Blog Todo porMéxico.org
http://www.todopormexico.org/t1122-destructores-de-la-armada-de-mexico
DESAPARICIÓN DEL DESTRUCTOR USS JOHN RODGERS EN MÉXICO
Blog de Exordio
La Segunda GuerraMundial 1939-1945
EL BUQUE MÁS PODEROSO DE MÉXICO SE JUBILARÁ
24 horas, el diario sinlimites
http://www.24-horas.mx/el-buque-mas-poderoso-de-mexico-se-jubilara/
ARM NETZAHUALCÓYOTL (D-102)
Wikipedia
https://es.wikipedia.org/wiki/ARM_Netzahualc%C3%B3yotl_(D-102)
LISTA DE BUQUE DE GUERRA DE LA ARMADA DE MÉXICO
Secretaría de Marina
http://wayback.archive.org/web/20080617140232/http://www.semar.gob.mx/newclass/guerra.htm
ARM MANUEL AZUETA (D-111)
Wikipedia
https://es.wikipedia.org/wiki/ARM_Manuel_Azueta_(D-111)
FRAGATAS CLASE OLIVER HAZARD PERRY PARA LA MARINA DE MÉXICO
Foros Zona Militar
Noticias de la Armada de México
http://www.zona-militar.com/foros/threads/noticias-de-la-armada-de-m%C3%A9xico.24233/page-2

