Histórica marcha del sindicato de maestros de la Universidad Veracruzana contra un gobierno estatal


Por Rodolfo Calderón Vivar

por Rodolfo Calderón Vivar, egresado de la Facultad de Ciencias de la Comunicación de la Universidad Veracruzana
por Rodolfo Calderón Vivar, egresado de la Facultad de Ciencias de la Comunicación de la Universidad Veracruzana

En lo que puede ser un referente histórico nunca antes visto en el historia de las relaciones entre la Universidad Veracruzana y un gobierno del Estado de Veracruz, este jueves 25 de febrero, miles de profesores universitarios, acompañados de personal administrativo de confianza y de organizaciones sindicales adherentes, salieron a las principales calles de la capital del estado de Veracruz, Xalapa, para protestar contra la iniciativa  enviada a la legislatura local, de parte del Gobernador Javier Duarte de Ochoa que  modificaría el artículo 98 de la Ley del IPE, en lo referente a que el gobierno pasaría la responsabilidad de pago de pensiones a la institución universitaria. Aunado a ello, exigieron al mandatario que pague los  más dos mil  millones de pesos que se niega a pagar su actual administración, ya que pone en crisis a la universidad, en tal grado, que no hay dinero para las solicitudes de aumento de sueldo que se gestionan para este año.

Por primera vez, los habitantes de la capital del estado, escucharon gritos de protestas de un extenso contingente esta vez no integrado ni por colonos, ni por campesinos, ni obreros, sino por profesores investigadores, docentes, técnicos académicos y ejecutantes artísticos de una de las universidades más importantes del sureste de la república mexicana.

Convocados por la Federación de Sindicatos y Agrupaciones del Personal Académico de  la Universidad Veracruzana, que tiene como líder al Ing. Ernesto Levet Gorozpe, al filo de las doce del día, delegaciones de varias facultades de todo el estado de Veracruz se concentraron en la avenida Avila Camacho, de donde partió un numeroso contingente integrado por poco más de 2 mil profesores universitarios, cerca de 500 miembros del personal administrativo de la Asociación de Funcionarios y Personal de Confianza (AFECUV), asi como un centenar de miembros de los sindicatos del IPE, DIF, COBAEV y del Instituto Tecnológico Regional. Asistió también un grupo reducido de egresados de varias facultades.

Poco antes del mediodía, los maestros comenzaron a llegar a un punto de reunión en la avenida Avila Camacho en la capital del estado de Veracruz

Poco a poco, la marcha comenzó a avanzar por esa avenida, teniendo como avanzada un carro de sonido donde un maestro, primero con cierta timidez pero después con mayor enjundia, arengaba a la población xalapeña a que escuchara las demandas del personal de la Universidad Veracruzana en contra de las decisiones del gobernador Javier Duarte, primero por recortar el presupuesto a la Universidad Veracruzana, después por enviar una iniciativa al Congreso del Estado para modificar el artículo 98 del Instituto de Pensiones del Estado, a fin de pasar a la universidad la responsabilidad de pagar las pensiones de sus jubilados y finalmente, por el adeudo de más de dos mil millones de pesos que, aunque estaban etiquetados ya para el presupuesto universitario, su administración no lo entregó y que afirma pagará en partes, sin haberlo hecho hasta el momento.

Profesores de diversas edades, portaban con dignidad mantas de protesta contra esas decisiones del gobernador y gritaban consignas diversas que iban desde exigir que Javier Duarte pagara el millonario adeudo a la Universidad Veracruzana, así como a la Legislatura del Estado para que no aprobara  una modificación a la Ley de Pensiones del Estado que afectaría a las profesores próximos a jubilarse, y incluso, gritos en contra del Partido Revolucionario Institucional, al que pertenece el gobernador veracruzano.

En los preparativos, antes de iniciar la marcha, los profesores comenzaron a extender las mantas de protesta

Considerada una de las universidades mexicanas de más tranquilidad en su funcionamiento y en su relación tanto con los gobiernos federales y federales, desde hace años, la marcha de hoy mostró un imagen completamente distinta, con contingentes gritando a todo pulmón en su desfile citadino hasta su plantón frente a Palacio de Gobierno. Con poco más de 62  mil estudiantes,  seis mil integrantes del personal académico y otro tanto conformado por autoridades, funcionarios,  personal administrativo de confianza, técnico, de intendencia y mantenimiento, la universidad padece una severa crisis debido a un adeudo que el gobierno del estado no quiere reconocer en su totalidad.

Enrique Levet, dirigente de la FESAPAUV, quien fue uno de los oradores en el mitin, dijo que la situación en que ha puesto el gobierno de Javier Duarte de Ochoa a la Universidad Veracruzana, es tal que las autoridades universitarias le dijeron que no están en posibilidad de negociar aumento salaria alguno, como lo pretende el sindicato, porque no tienen ya disponibilidad ni de un quinto más por la carencia de recursos económicos.

Por eso los gritos frente al Palacio de Gobierno fueron un coro monumental pidiendo a Javier Duarte que pagara lo que le debía a la universidad. Otros más, también estentóreos, fueron de mueras a la reforma al artículo 98 de Pensiones del Estado, enviada recientemente por el gobernador, para que el gobierno estatal, en caso de que alegue no tener recursos, pase la cuenta del pago de pensiones a responsabilidad de las arcas de la Universidad Veracruzana, lo cual le daría carácter legal a lo que funcionarios duartistas han manifestado  para no pagar el adeudo de más de dos mil millones de pesos, que se viene arrastrando desde hace años para con la universidad, argumentando que ya está pagado con lo que el gobierno está aportando para los pensionados universitarios.

La Asociación de Funcionarios y Personal de Confianza de la Universidad Veracruzana se adhirió a la marcha

Al usar el micrófono varios maestros universitarios, no solo criticaron el afán del gobierno duartista por amagar en castigar más a la universidad en su peculio finaciero sino también que todo parecía indicar que iba más allá del criterio del gobernador, pues podría ser todo un embate de la política neoliberal del gobierno federal actual, para privatizar la educación y los servicios de salud en nuestro país.

Recientemente la Legislatura del Estado hizo un recorte en el nuevo presupuesto para este año de la Universidad Veracruzana, por más de 200 millones de pesos, hecho inusitado en la historia de los presupuestos de dicha universidad que, hasta este año, aumentaba en lugar de disminuir. Ante la posibilidad de que se apruebe el artículo 98 de la Ley del Pensiones del Estado,  esto significaría otra reducción de su presupuesto de gran cuantía, ya que tendría que incluir en el mismo el pago de sus jubilados, situación que va en contra de la existencia del Instituto de Pensiones del Estado, creado en la época del gobernador Marco Antonio Muñoz, en la que siempre se mantuvo vigente que sería el gobierno del estado el deudor solidario para afrontar los pagos de todos los pensionados al servicio del estado, incluida la universidad. Sin embargo, hay opiniones emandas de funcionarios del gobierno de Javier Duarte en el sentido de al ser una universidad autónoma, el gobierno no tiene porque hacerse cargo del pago de dichas pensiones.

Enrique Levet Gorozpe, de chamarra gris, rodeado de miembros del comité del FESAPAUV y del AFECUV, encabezó el plantón enfrente del Palacio de Gobierno

Maestros expertos en finanzas. que pasaron a hablar ante los congregados del plantón, expresaron que al gobierno de Javier Duarte le hace falta expertos en actuarías para hacer una reforma integral del IPE que beneficie a todos sus afiliados, y no perjudique en especial a un sector de ellos, como es el caso de los miembros de la Universidad Veracruzana. “Tenemos expertos que nos podemos sentar a analizar como resolver el problema financiero del IPE de manera adecuada y no al vapor como ahora lo está haciendo el gobierno estatal. Solo es cuestión de nos inviten a participar en como llegar un proyecto de solución bien sustentado.”

Los líderes de la FESAPAUV exigieron solución a sus demandas. Incluso, Enrique Levet dijo que traía un oficio dirigido al gobernador del estado para que las conociera y resolviera a favor de una universidad que cumple una función muy importante al servicio de la población veracruzana, porque ofrece carreras al alcance de la población más necesitada del estado. “Traigo este oficio para que alguien me lo reciba y si no hay nadie que lo haga, es igual, se lo tiraremos por la puerta para que después lo lean”,  sentenció el líder sindical. Además dijo que eésta no sería la última vez que los maestros de la universidad saldrían a la calle, en defensa de sus derechos.

Sin embargo, no hubo necesidad de tirarlo por la puerta, ya que el licenciado Julio Cerecedo, funcionario de gobierno, salió de Palacio de Gobierno para invitar a que se formara un comisión de los manifestantes para que entregaran personalmente, en palacio, el oficio a que se refirió Levet.

Mientras la comisión entre a palacio, los miembros del Coro de la Universidad, parte del contingente del Área de Artes, entonó a capella, el magnífico Coro de los Esclavos, parte de la Ópera de Nabbuco de Giuseppi Verdi, cuya interpretación hizo emocionar a todos los presentes. Un canto que en una de sus estrofas dice: “¡Ay, mi patria, tan bella y abandonada! ¡Ay, recuerdo, tan grato y fatal!”

No quedó el canto en solo la interpretación de la pieza de Verdi. Se inició un coro que poco a poco se generalizó entre todos los presentes. El himno nacional, cantado por miles de voces universitarias, frente al Palacio de Gobierno, donde despacha el gobernador, Javier Duarte de Ochoa. Eran cerca de las dos de la tarde. Fue un día histórico, sin duda alguna. Uno de los asistentes, egresado de la Facultad de Derecho, le comentó a un  amigo, muy cerca del reportero:

“El gobernador logró unir a la Universidad Veracruzana, pero  en su contra. La hizo salir a protestar en las calles”