
En un contexto de crisis económica e inseguridad que sufren los ciudadanos obliga a buscar la estabilidad emocional a través de las vacaciones. Según especialistas en el ramo turístico a pesar del incremento hasta en un 40 por ciento en los servicios, sobre todo la clase “media”, no desea desaprovechar la oportunidad de salir a disfrutar del verano, considerado como un rasgo de identidad a perder su “estilo de vida”.
Razonan. Los trabajadores desean olvidarse del trabajo, los estudiantes de la escuela, las amas de casa piden un descanso en el trajín de todos los días, es la oportunidad de deshacerse de la tensión acumulada en la rutina diaria(desestresarse vocablo en boga). Suponen, es un tiempo privilegiado de retiro espiritual y pretendido acercamiento familiar.
Sin embargo, las expectativas evocando el remanso de una playa se queda en eso, las cifras reales de padres de familias de los más de 26 millones de estudiantes a ingresar a primaria, secundaria, y otros tantos progenitores cuyos retoños aspiran estudiar en el nivel medio superior y superior, al hacer sus cuentas no les dieron para aspirar a vacacionar este verano.
Considerando los incrementos a la gasolina, la luz, canasta básica, etc., la población de niveles medios, a pesar de todo no se resigna. Se aferrar a no dejarse vencer por los resultados de las prometidas “reformas estructurales” como un mejoramiento a la calidad de vida, que no se han dado, buscaron alternativas económicas para no perder el privilegio vacacional.
En cambio para el sector poblacional de escasos recursos, que vive del salario mínimo, pensar en vacacionar, es como darles el tiro de gracia en su desesperanza. Lo primero para ellos es pagar lo indispensable: vivienda, luz, gas, alimentación y todo lo que les ayudará a sobrevivir.
En Veracruz el secretario de Turismo del estado de Veracruz, Harry Grappa, asegura que existe una ocupación del 75 por ciento, en que a pesar de ser la entidad un foco de advertencia por todo lo acontecido en inseguridad y conflictos políticos, divulgado en los medios locales, nacionales e internacionales, no afectó.
Sin embargo, las cifras del Sistema Nacional de Información Estadística del Sector Turismo en México (DATATUR) reportó para el estado de Veracruz, en los últimos años (2011 al 2014) la actividad hotelera ha ido a la baja. Esto es, la densidad ocupacional de extranjeros paso de ser 3.28 por ciento a 1.12 porciento. En relación a los visitantes nacionales la baja fue menor, pasa de 1.4 por ciento a 1.39 por ciento.
Y más reciente escenifica que en todo el país los centros de playa demandados por el turismo en el 2015 fueron del 71.1 por ciento y para el 2016 ya se dio un 69.4 por ciento, lo que significó una baja del 1.7 por ciento.
Un factor complementario de la disminución en la afluencia turística en el estado que sólo oferta playa y sol, con señales de agotamiento señala el Diario Oficial de la Federación en su publicación, advirtiendo la necesidad de diversificar la ofertación y su competitividad.
Por ello, el presidente de la Asociación de Hoteles y Moteles de Veracruz, Fernando Ortiz González, difiere en sus declaraciones a los medios de comunicación al referirse a las cifras arrojadas por DATATUR como acertadas, interpretándolas como un “estancamiento turístico”, dado el poco crecimiento en la última década.
Pero retornemos a las familias que tienen hijos en edad escolar. Si hemos de considerar que inicia, a fin de mes, el periodo escolar con todo lo que ello arroja: libros, libretas, lápices, colores, goma, juegos de geometría, etc., etc., vacacionar en familia fue y es una quimera.
Recordar las palabras del Secretario de Educación, Aurelio Nuño Mayer, en sus discursos oficiales por una “educación gratuita” es una ilusión, porque las cuotas de recuperación “no obligatorias” es una utopía.
Bajo este panorama a todos afecta los incrementos en mayor o menor medida desatados desde inicio de año, dado que la baja en el turismo en entidades, como Veracruz, que espera con ansias los periodos vacaciones para recuperar con ello sus bajas de temporadas, no fue el mejor año.
Muy a pesar de las alegres cifras oficiales que emanan de la secretaria de Turismos del Estado de Veracruz.

