
Analistas políticos coinciden en señalar que el presente gobierno federal técnicamente ha concluido su sexenio. Que la serie de errores cometidos, uno tras otro en una cadena interminable, ha terminado por calificarse en un gobierno que se extravió en su encomienda y que no logra por ninguna parte anotarse acciones que repercutan en beneficio del pueblo, al que en teoría se debe y que es razón de su existencia.
La desafortunada visita de Trump, el candidato presidencial de EU, sólo aceleró la mala imagen que tiene el presidente Enrique Peña Nieto y que a estas alturas será difícil revertir. De su equipo cercano no se observa a nadie con la suficiente capacidad y oficio político para sacarlo del atolladero, sino más bien cada día lo empujan hacia el irremediable abismo del descrédito y de la desconfianza ciudadana.
El 85 por ciento que fue el resultado de la encuesta aplicada en la reprobación de mexicanos en torno a la visita del gringo, se sumó en el preciso mal momento de la víspera de su cuarto Informe de Gobierno.
Y qué necesidad, como diría Juan Gabriel en una de sus inmortales letras, precisamente que se le creara un problema más al ya solitario Peña Nieto con remitente de Luis Videgaray, haciendo a un lado las funciones de la secretaria de Relaciones Exteriores, Claudia Ruiz Massieu.
HASTA INFONAVIT YA EN PROBLEMAS
Por muchos años a Infonavit se le ha considerado un organismo de gran importancia del gobierno federal en virtud que representa más del 85 por ciento de la oferta de la vivienda, principalmente hacia personas de bajos recursos económicos.
Sin embargo, la calidad de la cartera de crédito de Infonavit registró “cierto deterioro” en el primer semestre y tendría que ser motivo de atención, dijo el Banco de México en un Informe.
De acuerdo con el estado financiero del Infonavit, presentado y auditado al 30 de junio del presente, la cartera vencida representó un incremento del 12.08 por ciento anual, con respecto a junio del 2015, lo que registró un incremento anual de 9.8 millones de pesos, dice en un texto el periódico El Economista.
Es desafortunado que varias de las dependencias trascendentes del gobierno presenten cifras negativas e incluso el mismo Infonavit que ha sido un organismo garante de la dinámica de la actividad económica en virtud que en la construcción de viviendas participan más de 35 ramas del sector de la construcción.
Cuando se observa que este organismo, creado en 1972 por Luis Echeverría Alvarez y llevado hacia extremos importantes de buena funcionalidad en los sexenios de Fox y de Calderón, ahora se suma a una serie de organismos que presentan fallas derivadas de una mala conducción o falta de visión de quienes actualmente detentan las riendas del poder.
Es decir, el país se está cayendo a pedazos por la ausencia de pericia y por no atender consejos adecuados a la buena marcha del país y en cuyo río revuelto, también unos malos gobernadores han aprovechado las propicias oleadas para llevarse hacia sus alforjas los recursos económicos que no les pertenece y que son bienes del pueblo para su bienestar y desarrollo.
EL CINISMO Y LA FALTA DE PALABRA
En su Informe de parte de la rectora Sara Ladrón de Guevara pronunció un discurso que es digno de analizarse y de tomarse en cuenta. Hizo alusión a que han tenido la fortaleza para superar las adversidades y que se han encontrado ante la ausencia del valor de la palabra y del cinismo expresado en una palabra que no es cumplida.
No obstante refirió que han logrado obtener victorias trascendentes como el hecho que la federación envíe los recursos directamente hacia la Universidad, que se constituye en una referencia a nivel nacional. Mencionó también la palabra corrupción y de las batallas que deben darse para defender a la Universidad Veracruzana.
Y hasta la próxima.

