Fotografía y textos de Mario Jesús Gaspar Cobarrubias
Fotografía de Mario Jesús Gaspar Cobarrubias, egresado de la Facultad de Ciencias y Técnicas de la Comunicación de la Universidad Veracruzana
Les comparto unas imágenes y la reseña de la jornada de trabajo ayer viernes 23 de septiembre de 2016. El equipo del Proyecto Exploración y Estudio del Camino Real Veracruz-México (EXESCR-VM) firmó convenio de colaboración con la Secretaría de Marina de la Armada de México y realizó, tras 36 días de trámites, el estudio in situ del último fragmento reconocible de la antigua muralla de Veracruz, por el lado de mar construida en la segunda mitad del siglo XVIII.
Firma del convenio de colaboración mutua entre la Secretaría de Marina de la Armada de México y yo, en calidad de director del Proyecto EXESCR-VM
El equipo formado por el ingeniero Luis Villanueva, el abogadoEnrique Espinosa y yo, el comunicólogo Mario Jesús Gaspar Cobarruvias, contamos con la cobertura fotográfica de Ana Andrade y procedimos a realizar levantamientos arquitectónicos, análisis de materiales, identificación de elementos de arquitectura militar, geoposicionamiento y otras actividades del orden científico, a fin de aproximarnos lo más posible a la veracidad.
Nuestro núcleo fue un estudio comparativo de la muralla existente dentro del antiguo edificio de la Aduana Marítima (hoy 1a. Región Naval) y el diseño de la misma en un plano trazado en enero de 1763 por el ingeniero militar Ricardo Aymler. La extrapolación con medidas del siglo XVIII a las del XX. Los resultados nos han permitido definir las diferencias entre las murallas de los lados de tierra y de mar, además de saber más de la gente que la construyó y se sirvió de ella como defensa y rompeolas.
Con la evidencia que poseemos y los datos obtenidos. podemos afirmar sin lugar a dudas que el edificio en el #333 del callejón Melcho Ocampo, NO ES PARTE DE LA MURALLA como aún sostienen muchas personas, igual que otras paredes atribuidas por desconocimiento de la arquitectura militar. Lo que mostramos en estas fotografías, es el auténtico aspecto casi completo que tenía la vieja defensa y que corresponde con las diversas fotografías que se tomaron de entre 1839 y 1900.
Visita al baluarte de Santiago y al primero de los dos únicos fragmentos de la muralla de Veracruz que aún sobreviven visibles e identificables. Este corresponde al inicio de la muralla por el lado de mar en el extremo sureste, desde aquí se extendía hasta el ya desaparecido baluarte de Nuestra Señora de la Concepción. Pasando por el cimiento hallado en 1997 en el patio del Museo Histórico Naval (sepultado en 2014) y el pequeño tramo dentro de la Aduana Marítima construida a finales del siglo XIX y principios del XX
El mismo día logramos hacer otros convenios con otras instituciones importantes, lo que permitirá que en el futuro, nuestro trabajo de investigación pueda ser conocido por el público en general y evaluado por su aportación científica a la historia de la ciudad, su apego a la veracidad y su imparcialidad. Sin estar viciado por el sensacionalismo, el afán de protagonismo o alineado de inicio para satisfacer intereses de alguna autoridad y grupos particulares.
Agradecemos al mando de la 1a. Región Naval por las facilidades que nos proporcionaron para poder realizar este estudio histórico dentro de sus instalaciones. También a mi amigo Gabriel Vazquez por su apoyo para establecer el contacto.
Hacia las 5:20 PM arribamos a la sala enrejada con que la Armada de México custodia el acceso al tramo de muralla adosado a la contrafachada de la antigua Aduana MarítimaIniciamos con mediciones de la banqueta de fusileros, extrapolando que la actual puede no ser la original o bien está muy rebajadaElaboramos croquis y planos de todos los componentes del viejo muro, teniendo ya listas sus secciones con medidas utilizadas en el siglo XVIII y sus equivalencias en el XX. Obtener esto conllevó también a horas de investigación, Nuestra unidad básica de trabajo se compone de 4 personas: 2 realizan las mediciones, 1 dirige/recibe e interpreta los datos y 1 documenta las operaciones.Como suele pasar, no solo trabajamos sino también dialogamos e intercambiamos impresiones, como esta referente a las posibles estaturas de los fusileros y la banqueta en el siglo XVIII, dadas las proporciones que muestran el diseño de 1763 y las de la obra construida. Es un saludable ejercicio mental y ético, el ser cuestionado, cuestionar, expresar lo que la experiencia individual detecta y no dejarnos llevar por la comodidad de repetir lo ya leído o escuchadoParte importante es la medición y análisis de las grandes troneras para disparo de fusil, que son más complejas que otras examinadas en otras fortificacionesApoyados en planos y fotografías del siglo XIX, determinamos que a esta sección le despojaron de su contramuro para apoyo del brazo de los fusileros. Para determinar esto y el ángulo de tiro, a falta de originales o replicas, se prepararon dos varas de bambú cortadas exactamente a la medida de un fusil inglés Brown Bess, arma utilizada por el ejército mexicano en las intervenciones de 1838 y 1847También se examinó el muro adyacente, que correspondería a una sección sobreviviente del antiguo edificio de la Aduana reconstruida en 1844. En ella se pueden apreciar dos aberturas que podrían corresponder a unos mechinales de desagüeEn el mismo muro se halla un pórtico con arco de medio punto y dovelas de grandes ladrillos, que sería el acceso a un sotano de almacenamiento, cuyo nivel estaría muy por debajo del nivel actual de la calle y que ha sido a veces atribuido a un túnel por debajo de la ciudadLuego nos trasladamos a la parte exterior, donde se aprecian las aberturas de las 4 troneras, ahora selladas con vidrios para facilitar la conservación del viejo muro de más de 220 años de existencia. Evitando así la entrada de agua de lluvia, arena arrastrada por los vientos y el escape del aire frío que circula por dentro de todo el inmenso edificioSe hicieron mediciones para determinar su ubicación exacta en el conjunto arquitectónico, respecto al extremo del ala sur. Saber la posición exacta del muro militar ayuda bastante a determinar la forma del conjunto extrapolando sobre planos antiguos, lo que constituye una forma de «viajar en el tiempo» utilizando la geometría, las matemáticas y la arquitecturaSe trabajó buscando reducir el margen de error para lograr medidas lo más exactas posibles, cuyas cifras ayudarán a formular multitud de hipótesis y conclusiones interesantes. Con la ventaja de ser un equipo disciplinado y ya probado en muchas exploraciones y trabajos anteriores, proseguimos rápidamenteUtilizando un distanciómetro de rueda se logró medir el espacio de separación del tramo de la muralla respecto al gran pórtico conocido como la Puerta de Mar. Trabajamos sobre un plan diseñado para lograr el máximo de información aprovechando el tiempo disponible, de esta forma, se concluye una operación y se continúa con otra, sin espacio para actividades innecesarias o que alteren la rutina de esta instalación federal de acceso restringidoFoto del equipo antes de regresar a seguir trabajando en el interior del edificio. En lo personal, es un orgullo trabajar con personas de auténtico talento -no de fama creada por la publicidad-, con actitud positiva y disciplinada, y que tienen un verdadero compromiso con la historia de su ciudad. Por ella hacemos lo que hacemos y desafiamos las múltiples dificultades que el clima, la geografía, las instituciones y a veces los mismos ciudadanos con sus pugnas y protagonismos entre síUna foto de cortesía bajo el legendario pórtico de la Puerta de Mar reconstruido en 1844 tras ser volados los dos arcos originales durante el asalto francés a Veracruz en noviembre de 1838. El acceso original a la ciudad por el lado de mar, constaba de dos pasillos con bóveda de cañón corrido y fueron construidos entre 1771 y 1772, durante los trabajos de la ciudad bajo la dirección del ingeniero militar Sigismundo FondRepresentación de un tiro múltiple de defensa disparando a través de las troneras y sobre la banqueta para fusileros. Es preciso estar junto a la muralla y estar familiarizado con la arquitectura militar para detectar los detalles de su funcionamiento y sus particularidades, que difieren de los que tenia la muralla del lado de tierraVista del exterior desde la tronera de central. Se detectó que un solo fusilero podía defender a través de dos troneras con derrames laterales pronunciados, los extremos izquierdo y derecho, además del centro. Eso reducía la probabilidad de puntos muertos en la vigilancia y se podía asignar un soldado por cada 3 troneras, reduciendo así el número de la guarnición necesaria y por consiguiente los gastos en pertrechos y alimentosEstudio del material utilizando un microscopio digital. La composición del muro corresponde a una masa de mampostería de piedra múcara, cal y canto. Se estudiará que especies de corales se emplearon para levantar este muroProseguimos trabajando reloj en mano para cumplir los términos del convenio y terminamos hacia las 7:00 PM. Los miembros que hicimos las mediciones nos tomamos las fotos de recuerdo con los «fusiles» de experimento y la replica ornamental de una pistola del siglo XVIII, para ilustrar el disparo de armas cortas a través de las troneras. Aprovechamos además para saludar a un oficial amigo y explicar un poco de su historia al personal, que nos tratan con mucha simpatíaFotografía final del equipo del proyecto EXESCR-VM antes de retirarse a cenar y procesar los cientos de imágenes, datos y medidas que se lograron. Mismos que ayudaran a escribir una historia lo más verídica posible de la ciudad de Veracruz y no basada en leyendas, mitos y charlataneríasRatificación del convenio de colaboración y autorización para realizar el estudio in situ, previa revisión por parte del abogado Enrique Espinosa, con la Jefatura Jurídica de la 1a. Región Naval