LOS «DREAMERS» NO QUIEREN SALIR DE EU


Por Raúl González Rivera
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Por Raul González Rivera, egresado de la Facultad de Ciencias y Técnicas de la Comunicación de la Universidad Veracruzana

AVENIDA MIGUEL ALEMÁN, CON
MÁS CRÁTERES QUE LA LUNA

Suena a broma, pero para quienes transitan sobre la avenida Miguel Alemán, de la llamada colonia Federal, no escapa que la última labor de reasfaltado la ordenó el alcalde Armando Méndez de la Luz y quizá ésta sea la justificante para que propios y ajenos a dicho rumbo de la ciudad añoren aquellos días, porque hoy su rúa ofrece más cráteres que la luna.
La ausencia de los regidores en estos momentos en diferentes puntos de la ciudad, si no es que todos, se aprecia mucho más porque los hoyancos, baches o cráteres suman ya una importante cantidad, lo que tiene al borde del precipicio la pasividad de los xalapeños particularmente.
Cierto es que la constante de las lluvias hizo reaparecer la ineficacia de los materiales de construcción empleados allí en esa avenida y el 90 por ciento de las calles y avenidas de la ciudad. Los baches están por doquier y no hay el plazo para que la autoridad reinicie su reconstrucción. Se prefiere entretener a los automovilistas con el supuesto confort que la obra en el corazón de la ciudad traerá a los xalapeños ampliando las banquetas y haciendo más angostos los arroyos de circulación vehicular, que avistar los verdaderos problemas que afrontan los automovilistas con el casi total de sus calles en plena destrucción.
A esta mesa de trabajo igual llegó una misiva enviada por los habitantes de la colonia Federal, en la que medularmente recuerdan que el último alcalde que vio por el arreglo del total de la rúa fue el LAE Armando Méndez de la Luz y que, luego de éste, ninguno de los ediles dirige su vista hacia una avenida que tiene más baches que cráteres la luna.
Y en sus recuerdos, los vecinos del rumbo coinciden en que lamentablemente los ayuntamientos carecen de políticas públicas que les permitan el arreglo de sus arterias públicas, con lapsos mayores a los tres años que dura un gobierno municipal. Cuando Méndez de la Luz reasfaltó la avenida Miguel Alemán, de la colonia Federal, habían transcurrido ya 30 años que ni un clavo le habían metido a la calle.
Por supuesto que se trata de arterias bastante céntricas y que sirven para que fluya un tránsito vehicular de 30 ó 40 mil vehículos de motor diariamente. Esta avenida cruza una de las colonias más pobladas de la ciudad, que surgiera con el régimen de Miguel Alemán Valdés, siendo gobernador del estado, y que sería el punto de conexión entre el corazón de Xalapa y la estación nueva del Ferrocarril, es decir, cuando los trenes además de transportar mercancías, también habrían sido uno de los medios para transportar pasajeros a la ciudad de México y el puerto de Veracruz.
Inclusive en esos ayeres, la ciudadanía pidió que se hiciera un público reconocimiento a la obra magna del mandatario en cuestión, para el cual, sin que se considerara ningún culto a la personalidad, se mandó construir un enorme monumento con la efigie del presidente Miguel Alemán, precisamente de cara a la estación del Ferrocarril. Hoy el lugar se ubica entre matorrales y la yerba, el abandono es su signo y hasta allí arriban jovencitos de ambos sexos para calmar sus apetitos consistentes en fumar y beber licores, como lo hacen constar los envases de botellas y las colillas de los cigarrillos consumidos allí tirados.

* LO QUE LE FALTABA A
AMLO, YA ESTÁ DE VIAJE

Los fieros críticos de Andrés Manuel López Obrador que lo acusaban de ser un político exclusivamente aldeano, porque no viajaba al resto del mundo, ahora han tenido que callar radicalmente.
El dirigente nacional de MORENA está realizando un amplio recorrido por países de Europa Occidental, que en efecto no había llevado a cabo, pero que ahora entra en contacto con mandatarios y líderes de partidos políticos, como corresponde precisamente a uno de sus iguales, pero de un país tercermundista, como está clasificado México de frente al resto del orbe.
Ya estuvo en los Estados Unidos de Norteamérica y ahora hace un recorrido por naciones europeas. Es decir, está haciendo lo que hacen jefes de gobierno, diputados y senadores y otros líderes sociales.
El propósito es muy claro, en el sentido de armonizar conexiones con el resto del planeta y llevar el mensaje y el discurso, en su caso, de un partido de izquierda, el único con el ascendiente de contar con poco más de 25 millones de simpatizantes, sin tener ninguna militancia en el membrete partidario de estreno.
Por supuesto que Andrés Manuel López Obrador ha recibido una gran acogida por parte de líderes sociales del resto del planeta, que saben de la lucha que por espacio de l8 años lleva a cabo el dirigente partidista, rezan versiones rendidas aquí por naturales voceros de MORENA, sobre todo cuando queda claro que es el único líder natural capaz de convencer a la muchedumbre y reunirla en la más grande plaza pública del país y llevar a cabo un mitin que va a durar 30 minutos con la expectación entre el público de querer saber qué va a decirles el líder de masas.
El roce con políticos que radican en el primer mundo, tal como lo observaran en su oportunidad dos connotados escritores mexicanos, representativos del Opus Dei mexicano, le estaría completando la visión que debe contar todo aspirante a ocupar la silla de un jefe de estado.
AMLO fue severamente cuestionado por gobernantes y dirigentes sociales, porque no dejaba prácticamente la aldea. Cuando despachó como jefe de gobierno no salía de la ciudad de México y ya en funciones de dirigente partidista, su visión no incluía la entrevista que debe contar todo ente político con sus iguales del resto del planeta. Más si éstos pertenecen a las naciones catalogadas por los filósofos de la política en un mundo desarrollado.
De siempre, los críticos de AMLO que jamás han podido confirmar en su trayectoria pública actos de corrupción y ladronerías que lo oferten como un político rico, enderezaron misiles verbales acusándolo de neófito acerca de lo que ocurre más allá del Océano Atlántico, lo cual ahora, a los casi veinte años de ofertar su ideología política, se ha puesto en contacto con líderes sociales de todas las filiaciones partidarias en los países más representativos de Europa Occidental, de cuya experiencia obtenida seguramente con su retorno a este país, habrá de llevar a sus cuadros de simpatizantes y militantes y otros que siguen confiando en que su proyecto por la transformación del México pueda llegar a puerto seguro. Esperemos.

* LOS «DREAMERS» NO
QUIEREN SALIR DE EU

El canciller mexicano Luis Videgaray se muestra jovial y atento para recibir –según les dijo– de retorno a un millón 200 mil jóvenes registrados en la Unión Americana, porque son estudiantes que a la vez tienen un empleo bien remunerado, lo que les permite sobrevivir en condiciones de decoro y con metas fijas en un porvenir.
Con respaldo de una legislación decretada por el presidente Barack Obama, los «dreamers» son muchachos mexicanos originalmente, que sus progenitores llevaron con ellos cuando una mayoría apenas frisaban en los años de ir al kínder y la escuela primaria.
Así que con el paso de los años se convirtieron en estudiantes universitarios, para los cuales además el Tío Sam les abrió las expectativas de combinar el estudio con un empleo, mucho mejor pagado que cualquiera de los trabajadores aztecas de este lado del río Bravo.
De igual forma hay jóvenes que ya concluyeron su formación profesional, que gozan de un trabajo sobre tierras estadounidenses, lo que les permite la oportunidad de mantener a sus demás familiares y en algunos casos hasta a sus propios padres. Así que ni en sueños ni en la imaginación figura siquiera volver a tierras mexicanas. Pretextan que lo más grave es que no podrían adaptarse a las condiciones infinitamente inferiores a las que ostentan en un país demócrata como es Estados Unidos de Norteamérica.
Todo esto, porque el presidente Trump acaba de anunciarles que cancelará el programa del DACA, bajo el cual poco más de un millón de jóvenes indocumentados lograron la protección de cara a una eventual deportación, amén de haber obtenido permisos de trabajo renovables cada dos años.
Ahora incluso, funcionarios del régimen de Trump acusan que el presidente Barack Obama libró inconstitucionalmente la orden para imponer un programa en 2012, lo que en voz de la Casa Blanca provocó que miles de gringos quedaran sin ocupación laboral, porque aquellos jóvenes indocumentados asumirían puestos de trabajo que combinarían con la realización de sus estudios profesionales.
Por supuesto que la especie ha causado una gran alarma entre los muchachos, que están más adaptados al ritmo de vida norteamericano, que tener que regresar a su país de origen, el cual prácticamente desconocen, pues su tránsito hacia la Unión Americana se dio en sus primeros años de sus respectivas vidas. Y por otro lado, los «dreamers» está claro que no desean retornar a México, sino continuar estudiando y trabajando en los Estados Unidos.
Imagine usted que sea devuelta semejante cantidad de jóvenes a un país que padece de ocho millones de «ninis», de entrada, es decir, de aquellos jóvenes que ni estudian ni trabajan y están en edad de hacer ambas cosas, amén de que otros cien mil mexicanos quedaron sin poder ingresar este año a las aulas universitarias, nomás porque supuestamente no aprobaron el examen de admisión en nuestras diferentes casas de estudios universitarios.
Por supuesto que a los compatriotas no se les pueden cerrar las puertas de un país metido en la pobreza, el desempleo y la enfermedad, así que los secretarios de la SEP y de SER, Aurelio Nuño Mayer y Luis Videgaray, les parece muy bien que vuelvan estos chicos, que aquí aquellos funcionarios les buscarían las oportunidades de empleo y escuela que por ahora cuentan en la tierra del Tío Sam con excelentes condiciones. ¿Usted qué opina? ¿Será posible que para los «dreamers» sí haya las condiciones que se niegan a millones en este país? Hay que verlo.

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