Feminicidios


por Celia Rosado Romero

Por Celia Rosado Romero, egresada de la Facultad de Ciencias y Técnicas de la Comunicación de la Universidad Veracruzana

Tema recurrente es la violencia contra las mujeres, acciones que desde siempre, por la cultura misógina, machista y desprecio de la sociedad para ellas, que ha inculcado valores erróneos con respecto a las féminas. Decir y hacer creer a los varones que las mujeres son “cosa” para ser utilizada, ha permeado desde siempre.
La respuesta de los hombres: “son las mujeres las que crían a los hijos y los convierten en machos”. Nada tan lejos de ello. Se debe reconocer, porque es un hecho, que los descendientes son producto de dos personas (hombre y mujeres). Nadie se refiere al padre ausente.
En un ambiente familiar, el ejemplo del padre marca a los hijos. Su forma de conducirse será para el infante, lo asumido durante todo el resto de su existencia. Pero, no sólo la educación es para el género masculino, sino que va más allá la directriz el padre, con respecto a la hija.
Le inculca deberes con frases: “dale de comer a tu hermano”, “sírvele a tu hermano”, “tu lava los trastes él, porque es hombre”, “tráele a tu hermano sus cosas”, “limpia su cuarto”, etc., desde esos momentos, el escarnio a la fémina, es el padre, no sólo la madre contribuye a decir a las hijas, desde subliminales mensajes, que ella dependerá emocional y físicamente a los deseos del género masculino.
Desafortunadamente, es la historia de México. La interrogante es ¿a qué extremo, tal cotidiano acontecer, nos ha llevado? Al feminicidio
La anterior narración fue el preámbulo para instituir organizaciones para atender con urgencia lo aberrante de las muertes de miles de mujeres en condiciones denigrantes, brutales y sobre todo victimizadas, con la mirada de culpabilidad, por ser ellas mismas las causantes de su defunción.
Un grupo de académicas y profesionales visitaron la Facultad de Ciencias de la Comunicación de la Universidad Veracruzana para plantear, como una reflexión, obligación y responsabilidad, el manejo de la información de las víctimas, acusando que la sociedad ya observa como “normal la violencia”, que aqueja día a día, y se hace patente con los feminicidios.
Ellas presentaron su IV Informe de actividades con un seguimiento de homicidios de mujeres: feminicidio, desapariciones forzadas y agresiones contra las mujeres que van desde lo: físico, psicológico, laboral, etc. Forman parte del grupo “Observatorio Universitario de Violencia Contra las Mujeres”.
Yadira Hidalgo González, Esmeralda Lecxiur Ferreira, acompañadas de la Dra. Estela Casados González, desde el 2014 iniciaron el monitoreo, en los medios de comunicación sobre los feminicidios, hasta el primer semestre del 2017.
Las cifras son en verdad aterradoras: del 2015 al 2016 se reportaron 15 casos mensuales de homicidios de mujeres, en Enero del 2017 a Febrero fueron 24 y para reafirmar, aún más lo que es una línea ascendente, en junio se dieron 31 casos, en tan sólo un mes.
Aclaran que son los medios de comunicación: electrónicos, impresos, radiofónicos, redes sociales, sus fuentes de información, pues las autoridades con su ignorancia, se niegan a dar cifras, acompañada de nulo conocimiento para abordar, desde el marco legal que incida en el hecho.
Su interés es “visibilizar el hecho”.
La licenciada Esmeralda Lecxiur Ferreira, detalló la necesidad de que los profesionales del periodismo, sepan Sistema Penal Acusatorio, y sobre todo, las siete causantes para determinar el feminicidio. Puntualizado en el estado de Veracruz el art.367 Bis, que clarifica cuando se comete delito de feminicidio, quién por razones de género es privada de la vida sólo por ser una mujer.
Refiere que sólo existen dos peritos, no se da el protocolo de un estudio psicológico, antropológico y legal, para que la Fiscalía tenga las pruebas fehacientes de la muerte de la fémina y sentenciar al agresor como culpable de feminicidio.
Lo detalla
El estudio antológico que no cumple la autoridad, es referente al contexto social y familiar de la víctima. Desde, la psicología, no se investiga el perfil de la mujer, por otra parte, no se realiza el perfil criminológico del victimario.
Sin embargo, reconocen que la Universidad Veracruzana es una de las cinco instituciones de educación superior a nivel nacional, que asumen la responsabilidad de seguimiento de caso de violencia contra las mujeres, pero la legislación es muy débil.
Urge una revisión de las sanciones, con el objeto que responsa al nivel de agresión. Informando que han existido dos casos en la Universidad Veracruzana reprobados en su acción.
Su óptica nos muestra como los medios de comunicación tienen una responsabilidad social de dar a conocer a la ciudanía los hechos como son realmente. Para los periodistas, garantes de redactar los hechos, es una obligatoriedad el trato humano en la información, no de “cosa” cuando se reporta a las redacciones.
Quién invitó a las ponentes fue una egresada de la Facultad de Ciencias y Técnicas de la Comunicación, de la Universidad Veracruzana, Sheila Fuerte Lara, lo cual se agradece porque se abrió la perspectiva de género a estudiante y académicos presentes del puerto de Veracruz, para no centralizar en la capital tal conocimiento.
Gracias.

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