H2O y la Simbología Cinematográfica


Por Adolfo Roberto Pérez Valdés

Por Adolfo Roberto Pérez Valdés, egresado de la Facultad de Ciencias y Técnicas de la Comunicación de la Universidad Veracruzana

En el algún momento de su corta existencia, Bruce Lee (Lee Jun Fan 1940-1973) declaró que dentro de las artes marciales no había fuerza equiparable a la contenida en el agua.

Y es que el vital líquido al fluir todo lo erosiona o lo aplasta, nada se salva de ese elemento natural.

Suya es la siguiente reflexión producto de su conocimiento del Taoísmo:

Vacía tu mente, se amorfo, moldeable, como el agua. Si pones agua en una taza, se convierte en la taza, si pones agua en una botella se convierte en la botella, si la pones en una tetera se convierte en la tetera. El agua puede fluir o puede aplastar. Se como el agua. Amigo mío, el agua que corre nunca se estanca, así es que hay que seguir fluyendo”.

Este dato biográfico del fundador del Jeet Kune Do o Jun Fan Gung-Fu (el camino del puño interceptor), emergió de la memoria al presenciar la nueva obra cinematográfica de Guillermo del Toro que se llama La Forma del Agua/The shape of water.

En el discurrir de este producto ya premiado con dos Globos de Oro, hay una restauración simbólica del pasado oprobioso de la sociedad norteamericana. Y eso al parecer tocó la sensibilidad autoritaria de Hollywood, que de manera entusiasta le otorgó esos galardones dorados a un producto sobrevalorado.

EL SIMBOLISMO RESTAURADOR

El rol protagónico de la cinta corresponde a una fémina solitaria, la muda es una empleada de limpieza con una existencia aislada. Su rutina matinal incluye, bañarse en una tina y allí manipular con frenesí sus genitales para satisfacer su libido.

A esta afanadora, el orgasmo mañanero le es indispensable para afrontar sus labores de higiene con su compañera afro. La masturbación femenina es exhibida como una rutina tan indispensable como el baño, el desayuno o elegir el calzado para ir al trabajo.

No se entiende porque la masturbación no fue incluida también por la noche o en el área de trabajo, tal como ocurre y se exhibe en la estupenda cinta Deseos culpables/Shame, cuyo protagonista principal es un oficinista igualmente solitario.

Guillermo del Toro con este producto, restaura cinematográficamente (es decir en la ficción) la vida opresiva de la sexualidad femenina norteamericana.

Recrea el horror y miedo de la marginación homosexual masculina.

Ensalza la condición también marginal de los afroamericanos durante la vigencia del segregacionismo. La escena de la expulsión de una pareja afro en el café es una muestra.

Incluye el surgimiento avasallante del reinado de los televisores. Y el abandono o alejamiento de los espectadores de las salas cinematográficas, en el cine de la parte baja donde vive la muda las butacas lucen vacías.

El encanto por definirse como americano poseyendo un Cadillac turquesa.

Total: aquí el agua y la vida marina, incluyendo al Anfibio Sanador sudamericano, se pierden en la exhibición del pasado norteamericano y la presencia real de los servicios de espionaje rusos.

Y así como ese oprobioso tiempo histórico de la sociedad norteamericana se fue, la cinta en cuestión La Forma del Agua también ya se fue.

La Forma del Agua/The shape of wáter (2017)

http://www.imdb.com/title/tt5580390/?ref_=nm_knf_t2

Deseos culpables/Shame (2011)

http://www.imdb.com/title/tt1723811/?ref_=nv_sr_1

@adolfoperez58

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