VERACRUZ: JORGE WINCKLER, DE PODEROSO FISCAL A PRÓFUGO DE LA JUSTICIA; SU PATRÓN, YUNES LINARES, EN LA MIRA DE LA FGR


por Ricardo Ravelo

Por Ricardo Ravelo Galo, egresado de la Facultad de Ciencias y Técnicas de la Comunicación de la Universidad Veracruzana

De ser el amo y señor en Veracruz, donde las podía de todas, el exfiscal Jorge Winckler Ortiz –corrido por “ineficiente” –pasó a ser un prófugo de la justicia que ahora anda a salto de mata para evitar ser detenido.

En Veracruz, donde había sido nombrado fiscal General del estado por nueve años, se le acusa de privación ilegal de la libertad; se afirma que sobre él podrían pesar otros delitos: tráfico de influencias, contra la procuración de la justicia y hasta delincuencia organizada si se acredita lo que todo el mundo sabe: que protegió los intereses de personajes ligados al cártel de Jalisco Nueva Generación, la organización criminal que se afincó en Veracruz en 2016, cuando Miguel Ángel Yunes Linares asumió la gubernatura del estado por dos años.

Tras ser destituido, Winckler interpuso un recurso de amparo, el cual dio lugar al expediente 822/2019 en el Juzgado Segundo de Distrito de Xalapa, Veracruz. El amparo le fue negado, pero el quejoso recurrió a la queja –registro 184/2019 –; no obstante, un juez giró orden de aprehensión en su contra y se afirma que el llamado “fiscal carnal” se dio a la fuga.

La misma suerte podría correr, en breve, su jefe –Miguel Ángel Yunes Linares –quien en Veracruz está acusado de malversación de fondos, fraude y desvío de recursos públicos; a nivel federal, se le investiga en la Fiscalía General de la República (PGR) por los delitos de lavado de dinero, enriquecimiento ilícito y delincuencia organizada.

Se dice, también, que la FGR, a cargo de Alejandro Gertz Manero, trabaja a marchas forzadas para integrar las carpetas que podrían ser consignadas próximamente, lo que daría pie a órdenes de aprehensión en contra del exgobernador Yunes Linares, de quien se afirma que ya prepara maletas para irse del país.

El caso de Jorge Winckler Ortiz también implica a otros exfuncionarios, excolaboradores suyos: uno de ellos es Marco Even Torres, fiscal anticorrupción, quien lleva poco más de quince días sin presentarse a trabajar; en la red Winckler también está implicado Eduardo Coronel Gamboa, exfiscal regional de la zona Centro-Xalapa. También fueron alcanzados los agentes ministeriales Roberto Mora Gil, Sergio García Celis y Uriel Rodrigo González Hernández.

En el caso de Jorge Winckler, la orden de aprehensión deriva de la denuncia que interpuso Francisco Zárate Aviña, exescolta de Luis Ángel Bravo Contreras –antecesor de Winckler en la Fiscalía de Veracruz –quien está actualmente en prisión domiciliaria bajo los cargos de desaparición forzada en su modalidad de ocultamiento.

El caso de Zárate Aviña tiene historia. El 16 de mayo fue citado en la Fiscalía de Veracruz. Wincker estaba al frente. Quien lo citó fue Luis Eduardo Coronel Gamboa –entonces era Fiscal Especializado en Atención a Personas Desaparecidas –y en ese momento –según el expediente del caso –Zárate fue privado de su libertad.

Acto seguido, fue trasladado a la ciudad de Córdoba, donde se afirma que estuvo incomunicado por más de doce horas; también fue sometido a tortura con un objetivo: que declarara sobre el paradero de su jefe, Luis Ángel Bravo, a quien ya le tenían preparada una orden de aprehensión.

De acuerdo con un mensaje que retuiteó el gobernador de Veracruz, Cuitláhuac García Jiménez, ésta es –se refiere a la orden de aprehensión contra Winckler –la punta de icerberg de los actos delincuenciales que se cometieron en la pasada administración. Se hará justicia en Veracruz, escribió.

De acuerdo con este mensaje, se espera que haya más órdenes de aprehensión en contra de exfuncionarios de la administración de Yunes Linares, quien, como ya se dijo, está acusado de varios delitos y podría ser aprehendido en las próximas semanas.

El crimen organizado

Durante el gobierno de dos años que encabezó Miguel Ángel Yunes Linares como gobernador de Veracruz fueron encarcelados varios funcionarios de la administración de Javier Duarte de Ochoa.

Entre otros, fueron detenidos el fiscal Luis Bravo, el Secretario de Salud, José Antonio Nemi Dib; el secretario de Seguridad Pública, Arturo Bermudez; la directora de la Comunicación Social,  Gina Domínguez –quien años atrás había ocupado el mismo cargo en Quintana Roo, durante el gobierno de Mario Villanueva Madrid –, entre otros altos funcionarios de ese sexenio.

Yunes Linares los acusó de malversación de fondos, desaparición forzada. En suma, les cargó haberse robado más de 80 mil millones de pesos del erario público y de haber dejado al estado en bancarrota.

A la mayoría de ellos, les fueron aseguradas sus propiedades –casas, ranchos, terrenos, yates –que extrañamente nunca fueron entregados a la hacienda del estado para su venta y así reponer “lo robado”, como lo ofreció Yunes Linares.

Existe incluso la sospecha de que el exgobernador Yunes Linares se apropió de dichos bienes y que a varios presuntos prestanombres de Javier Duarte los obligó a devolver muchos bienes y hasta dinero en efectivo que tenían guardado en cajas de seguridad.

Yunes Linares ganó las elecciones en 2016 con dos propuestas que no cumplió: que bajaría los índices de inseguridad y que recuperaría para Veracruz todos los bienes que fueron saqueados durante la gestión de Javier Duarte.

A la vuelta de nueve meses, sin embargo, otra es la historia. Ahora el exgobernador Yunes Linares podría ser detenido ya por una orden local o bien por una orden de aprehensión del fuero federal, pues en ambos fueros tiene cuentas pendientes con la justicia.

Existe un expediente en la Seido, por ejemplo, que lo relaciona con actividades de lavado de dinero: fue la época en la ocupó la dirección del Issste, en el sexenio de Felipe Calderón. Se asegura que en esa etapa Yunes amasó una fortuna descomunal que habría derivado en una investigación posterior ante el saqueo a esa institución.

También fueron mencionados sus hijos –Fernando y Miguel Ángel Yunes Márquez –de estar relacionados con la investigación internacional conocida como Panamá Papers, que apuntó hacia varios hombres de la política vinculados al lavado de dinero.

Al mes de haber dejado la gubernatura, un juez ordenó la libertad de todos los exfuncionarios del sexenio de Javier Duarte. Salieron por falta de pruebas. Esto generó una fuerte polémica: se dijo que el nuevo gobernador, Cuitláhuac García, los había liberado; pero luego circuló otra versión: que las investigaciones del gobierno de Yunes eran endebles y que los exfuncionarios fueron mantenidos en prisión por cuestiones políticas y no jurídicas. Todo apuntaba entonces a que la de Yunes había sido una venganza, pues en ningún momento buscó que se hiciera justicia.

Ahora la historia es otra: El llamado “fiscal carnal”, Jorge Winckler es buscado por la justicia veracruzana y  se afirma que es muy probable que el exgobernador también tenga que enfrentar a la justicia por los delitos que cometió.

Recientemente, Yunes Linares quedó sin poder político, pues perdió el control del Partido Acción Nacional en el estado, una plataforma que pretendía mantener para lanzar a su hijo, Fernando Yunes, como candidato a gobernador de Veracruz en el 2024.

Se dice que ahora busca cobijo en el Comité Nacional del PAN, en el PRI y le anda tocando las puertas a otros partidos con el fin de que abanderen la candidatura de su hijo.

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