
Otro político y ahora diplomático se sumó a la lista de personajes de MORENA investigados por Estados Unidos por sus presuntos nexos con el narcotráfico.
Se trata de Rutilio Escandón Cadenas, exgobernador de Chiapas y cuñado de Adán Augusto López, excoordinador de MORENA en el Senado de la República, exgobernador de Tabasco, exsecretario de Gobernación y quien carga con señalamientos públicos de ser cabeza central de la organización criminal “La Barredora”, que era operada por Hernán Bermúdez Requena –su socio y cómplice –, exsecretario de Seguridad Pública del gobierno de Tabasco.
Escandón Cadenas –actualmente es flamante cónsul de México en Miami, Florida — de acuerdo con la indagación norteamericana, está relacionado con el cártel de Jalisco y con la organización criminal “La Barredora”, que nació como brazo armado del cártel fundado por Nemesio Oseguera, “El Mencho”, abatido por las Fuerzas Armadas en enero de este año.
“La Barredora” fue creada como organización criminal en Tabasco; sus integrantes, la mayoría policías de ese estado, traficaban con drogas, huachicol y huachicol fiscal; obligaban, incluso, a los empresarios gasolineros a comprarles el combustible robado para venderlo en sus estaciones de servicio. Sus brazos se extendieron a Campeche, Veracruz, Yucatán, Chiapas, entre otros estados, donde instaló su poder criminal de la mano de gobernadores, altos mandos policiacos y sicarios.
Durante la gestión de Rutilio Escandón, en Chiapas se desató una verdadera guerra entre los cárteles de Jalisco y Sinaloa. Los enfrentamientos causaron cientos de muertes y desapariciones. También obligó a muchas familias a desplazarse de sus territorios. Se refugiaron, muchos de ellos, en Guatemala debido al miedo que sentían por las balaceras entre grupos criminales.
Rutilio Escandón se sumó a la lista de políticos de MORENA bajo investigación de Estados Unidos, ahí donde están mencionados Rubén Rocha Moya –gobernador con licencia de Sinaloa, el senador Enrique Inzunza –quien sigue siendo senador sin acudir a las sesiones –y otros seis exfuncionarios sinaloenses que están solicitados por Estados Unidos para ser extraditados. Hasta ahora, la presidenta Claudia Sheinbaum ha desoído la petición de Washington para estos personajes sean detenidos con fines de extradición y alega que las autoridades norteamericanas no han entregado las pruebas. Este fin de mes se cumplen sesenta días de esa solicitud estadunidense sin que hasta ahora se haya cumplido. A juicio de juristas, la presidenta está violando el Tratado de Extradición, además de que confunde intencionalmente la llamada soberanía a la protección de presuntos criminales.
El estado de Chiapas, ahí donde gobernó Rutilio Escandón, es un territorio clave para el tráfico de drogas y de personas. Por ahí cruzan enervantes, maderas robadas, ganado cargado con drogas, entre otras actividades delictivas. Ni se diga el cobro de piso, un explosivo negocio que realiza el crimen organizado imponiendo cuotas a camiones de pasaje, de carga y a miles de comerciantes.
La vida pública en Chiapas está trastocada, mejor dicho, es un territorio que tiene tantos brotes de inestabilidad debido a la violencia criminal que muchas regiones son invivibles. Las familias viven con terror, pues temen perder su vida debido a la violencia imparable de los cárteles.
En Chiapas la guerra está centrada entre los cárteles de Jalisco y Sinaloa, pero a esta batalla por el control territorial se ha sumado el cártel Chiapas-Guatemala, cuyos miembros operan con total impunidad. Las policías están al servicio de estos grupos delincuenciales.
Durante el gobierno de Rutilio Escandón también se sumó “La Barredora”, cuya cabeza, según datos públicos, es el senador Adán Augusto López, presuntamente vinculado a otros negocios como el huachicol y el usufructo de contratos millonarios en Petróleos Mexicanos.
“La Barredora” operaba el tráfico humano desde Chiapas, drogas, cobro de piso y también imponía terror durante las etapas electorales, pues con el uso de la violencia solía amenazar candidatos, los obligaba a renunciar o incluso a perder elecciones aceptando derrotas y permitiendo el fraude electoral.
Ese fue uno de los propósitos de su creación en Tabasco, pues Adán Augusto López, de acuerdo con señalamientos públicos, habría pactado con el crimen organizado en 2018 para que la elección tanto presidencial como local no se viera empañada por los choques entre grupos criminales.
El cuñado de Adán Augusto López es actualmente cónsul de México en Estados Unidos, particularmente en Miami, donde está afincada la contra castrista, opositores al régimen cubano que Estados Unidos tiene bajo la mira desde hace varios meses y donde, por cierto, Donald Trump tiene una fuerza política incuestionable.
También se sabe que Estados Unidos canceló la visa de Adán Augusto López, ya que está sujeto a investigación en Estados Unidos por vínculos con la delincuencia. Cuestionado recientemente sobre el tema de su visa, no quiso responder nada a la prensa y evadió las preguntas aduciendo que él no suele dar explicaciones de ningún tema. Evasivo, irónico a veces, Adán Augusto no quiso desmentir ni confirmar si su visa está cancelada.

