PREPARANDO EL COLOQUIO DE HISTORIA SOBRE EL GENERAL Y PRESIDENTE ANTONIO LÓPEZ DE SANTA ANNA

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Texto/Imagen:
L.C.C. Mario Jesús Gaspar Cobarruvias
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¡Feliz Día del Abogado en México, queridos amigos facebookianos!

El próximo mes de agosto del presente año realizaremos el 11o. Coloquio de Historia auspiciado por el Centro INAH Veracruz, donde el tema central ser{a la vida y obras del general Antonio López de Santa Anna, con 3 ponencias muy intereantes correspondientes a 3 facetas de su vida: su transición de realista a insurgente y republicano (ponencia del ingeniero Luis Manuel Villanueva Garza), hacendado y terrateniente (ponencia a cargo de vuestro seguro servidor) y cómo constructor y promotor de obras civiles y militares (ponencia del Lic. Joaquín Carvajal Aguilar). Los tres somos miembros del Equipo de Expoloración y Estudio del Camino Real Veracruz-México (EXESCR).

Cómo queremos aportar una perspectiva distinta a la oficial y con datos nuevos, es que hacemos más investigaciones, viajes y exploraciones. Así, hoy 12 de julio salimos a obtener imágenes terrestres y aéreas para ilustrar nuestras ponencias. El Lic. Joaquín Carvajal acerca de obras realizadas por orden del general Santa Anna y yo específicamente de lo que queda de sus haciendas y propiedades familiares. Cómo Santa Anna fue seis veces presidente de México, el mayor terrateniente del Estado de Veracruz y varias veces comandante en jefe del ejército mexicano. las huellas de sus obras y propiedades están dispersas por un inmenso territorio. Y seguirlas es un trabajo que nos llevará muchas semanas hasta el próximo Coloquio; por eso iniciamos hoy esta serie de viajes.

Comenzamos por viajar a Puente Nacional donde se halla el casco de la hacienda de Paso de las Varas, edificada en el siglo XVIII y propiedad muchos años del general Santa Anna. Y donde se localizan el Puente Nacional con el fortín Atalaya de la Concepción y el polvorin del Rey Don Fernando VII, protagonistas de muchos sitios, batallas y bombardeos durante el siglo XIX y donde el general tuvo activa participación.

Las condiciones meteorológicas se presentaron adversas hoy por frecuentes lluvias en la región desde Veracruz a Xalapa. Pero después de consultarlo con los miembros del EXESCR, decidimos ir y realizar la misión programada desde días antes. Todos tenemos vidas muy ocupadas y activas, por ello aprovechamos todas las oportunidades posibles en nuestras agendas. Además, como exploradores de vocación, estamos acostumbrados a afrontar las dificultades sin desanimarnos por las primeras que aparecen, a no cancelar los planes por cualquier pretexto e incluso a convertir los obstáculos en ventajas y oportunidades.

Así que bien pertrechados, nos dimos cita a las 10:00 AM en el Puente Nacional y tal como nuestro análisis meteorológico indicaba, había cielos nublados, vientos tranquilos de 5 km/h y una lluvia ligera con grandes intervalos que no durarían todo el día. Al llegar no había lluvia, así que en lo que llegaba nuestro compañero el Lic. Roberto Carlos Olmos Vázquez desde Paso de Ovejas (distante a 11.8 kilómetros) en motocicleta, desplegamos el helipuerto portátil y lanzamos al aire el Dji Mini 3 del Lic. Joaquín Carvajal, cuyo nombre-clave es «Botteri». Se hizo un buen sobrevuelo sobre el río La Antigua y lo regresamos.

Una repentina llovizna en Paso de Ovejas atrasó a nuestro colega, así que nos fuimos a desayunar a un restaurante de la cabecera municipal y conversando con los amigos que me conocen, supimos del futuro hermanamiento entre elo municipio de Puente Nacional en el mexicano Estado de Veracruz con el municipio de Puente Nacional en el Departamento de Santander en Colombia.

Cuando ya estuvimos reunidos los tres nos trasladamos a la hacienda de Paso de las Varas, cuyo amplio campo despejado nos sirvió para realizar otro vuelo éxitoso. Después nos movimos hasta Plan del Río (distante a 22.7 kilómetros), donde existe un gran puente con un arco de 18 metros de ancho, que reemplazó en 1854 al original edificado en 1758, pues fue volado por guerrilleros que querían impedir el paso de un convoy norteamericano. La idea original era hacerlo de metal cómo estaba muy de boga en Europa y América. Pero el presidente Santa Anna ordenó al joven Francisco de Garay hacerlo de mampostería de piedra como el anterior, pero más grande y mejor diseñado. Lo cuál se cumplió en octubre de 1854 y una placa colocada en un costado, daba testimonio de este hecho.

Dejamos la motocicleta del Lic. Roberto Olmos encargada a una familia que vive junto a la hacienda y pasamos por Tamarindo, Cuesta de la Calera, Rinconada, Curva del Organo, La Bocana, Palo Gacho, La Cumbre y Plan del Río. La lluvia que vimos no era generalizada, había tramos bajo el agua y otros no, ligera y fría sin llegar a ser torrencial a la hora que pasamos al mediodía. Minitoreando el parte meteorológico, supimos que en cambio, se había desatado una tormenta eléctrica en nuestra ciudad de Veracruz.

Estuvimos un rato en Plan del Río y regresamos a Paso de las Varas, deteniéndonos en Palo Gacho a comprar bolsas de mangos. Antes de llegar la lluvia cesó totalmente y así pudimos, ahora sí, lanzar por turnos al aire a «Botteri» y después a «Mosquito» (mi dron Dji Mini 2 SE) realizando un vuelo juntos, para después separarse en direcciones opuestas. Cómo tengo miles de fotos terrestres de la hacienda y alrededores, fruto de numerosas expediciones y visitas en otros años, me enfoqué principalmente en captar tomas aéreas de la hacienda, el río y el terreno del camino real, apreciando zonas inundadas de ambos lados y recordando la vieja alcantarilla hecha justamente ahí en el siglo XIX por el Consulado de Veracruz para prevenir que el agua de lluvia se estancara y terminara socavando los cimientos del camino real.

El clima favoreció al trabajo, al darnos aire fresco, poco calor por el cielo cubierto de nubes, vientos tranquilos para volar los drones, excelente visibilidad al horizonte y en las pantallas de los controles de vuelo. Además de colores bastante vivos de verde, café y gris en el paisaje.

Con la confianza y estimación que nos tenemos, las horas que pasamos juntos fueron muy alegres y divertidas. Nos contamos chistes, las últimas noticias de la región y del premio «Dron de oro de 2400 kilates» que apareció hace semanas en Facebook para el mejor piloto de drones del año 2026 y que hay una muy larga lista de ganadores reclamándolo, jajajaja.

Al terminar en la hacienda, nos hicimos la selfie en grupo y fotografiamos a nuestros intrepidos cuadricópteros juntos. El Lic. Roberto Olmos nos preguntó que se siente al volar un dron, y el Lic. Joaquín Carvajal y yo contestamos al unísono lo mismo: ¡LIBERTAD Y UNA VISIÓN DIFERENTE DEL MUNDO!. Después de prometer adquierir su propio dron en un futuro no lejano para también experimentar eso y nosotros que con gusto le enseñaríamos a volar, él regresó muy contento a Paso de Ovejas (a donde nos invitó a cortar aguacates y los últimos mangos de la temporada) y los demás nos dirigimos al pueblo de La Antigua (distante a 28.5 kilómetros).

Ahí «Botteri» realizó su último vuelo del día captando la iglesia parroquial del Cristo del Buen Viaje que fue restaurada en parte por Santa Anna en 1817, pues el pueblo de La Antigua fue quemado por el ejército realista en 1813 y sólo los viejos edificios de mampostería de piedra sobrevivieron -aunque dañados- al fuego que destruyó las casas civiles de madera y techo de palma. Igualmente sobrevolamos y visitamos el cuartel que llaman «Las caballerizas de Santa Anna» pues lo ocupó con sus soldados en los meses en que fue encargado de reconstruir el pueblo de La Antigua. Pero que en realidad se trata del cuartel de la 6a. Escuadra del regimiento de Lanceros de Veracruz, edificado a partir de 1803.

El clima continúo mejorando, la lluvia cesó totalmente e incluso en varias partes pudimos ver el cielo azul y el sol brillante. A las 3:40 PM finalizamos las tareas proyectadas y regresamos muy felices a Veracruz, a descargar las imágenes de los drones y cámaras, procesar la información y descansar para comenzar mañana las labores de la semana con optimismo y ganarse honradamente el pan de cada día, como manda Dios nuestro Señor. En otros fines de semana seguiremos tras las huellas de las propiedades y obras del general y presidente Santa Anna.

Cada dron hizo 2 despegues, vuelos y aterrizajes exitosos en el helipuerto portátil, pues la tierra y el pasto aún estaban muy humedos. Y como bien saben nuestros hermanos los pilotos droneros, no hay peor enemigo de nuestros cuadripcópteros que el polvo y las partículas que se adhieren en el gimbal, los sensores de aproximación, los rotores e ingresan al interior a través de lass ventilas de aire. Tengo la costumbre de limpiar a conciencia al «Mosquito» después de 2 o 3 vuelos seguidos, así que mañana pasará a su sesión de limpieza.

Seguimos en contacto y cuídense mucho, donde quiera que estén.

¡Benditos sean todos!

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