* DINOSAURIOS DEL PRI SE HACEN CHIQUITOS


Por Raúl González Rivera
*

A CAMBIO DE AMNISTÍA, DROGAS,
INSEGURIDAD Y VIOLENCIA

Por Raul González Rivera, egresado de la Facultad de Ciencias y Técnicas de la Comunicación de la Universidad Veracruzana

Cuando Vicente Fox proponía a su relevo en la presidencia de la República, Felipe Calderón, que negociara con el hampa, nadie se escandalizó, pero el panista en uso del poder emprendió una guerra contra la delincuencia que todavía no concluye, sino todo lo contrario, el país es colocado contra la pared y las fuerzas del orden público han sido rebasadas.
Andrés Manuel López Obrador se jaló la puntada de sugerir una amnistía o indulto para la delincuencia ligada al narcotráfico y la montaña que conforman sus adversarios se le vino encima con todo. Y todavía no ostenta el tabasqueño ningún poder y tampoco se cree que con una sola toma de decisión los poderes centrales vayan a cubrir la cuota pedida por aquél y que tanta polémica ha desatado.
Hay quienes militan en el PRI y en el PAN que hasta advirtieron que una declaración semejante costará a Andrés Manuel López Obrador.
Sin embargo, también existen los juiciosos que a toda luces encuentran algo más allá de su propuesta, en el sentido de querer ganar alguna clientela electoral que sigue vacilante en cuanto a brindar su futuro voto en favor del PRI, del PAN o el famoso Frente Ciudadano, pues su 30 por ciento del electorado en su buchaca nadie se lo va a quitar, es inamovible desde hace cuando menos el último proceso electoral.
Empero, a cambio de la no amnistía que tanto alarma a los dogmáticos y creyentes en la justicia que imparten los hombres, que se vea, pero en forma, algo para contener el vasallaje que impone el consumo y tráfico de las drogas enervantes, garantizar la seguridad que sigue pendiente de un hilito en cuando menos 28 entidades del interior del país y que la violencia necesariamente deberá verse reducida a los mínimos, porque el miedo que trae consigo el común ciudadano todos los días, es indescriptible.
Algo tienen que inventar los políticos, que no sea lo mismo de siempre, en el sentido de que sus actos en la pesquisa contra la delincuencia deberán sustentarse en la ley y sus diferentes fuerzas encargadas de dar protección al interés público.
Y si no, analícelo usted, el jefe de gobierno de la CDMX, Miguel Ángel Mancera, asegura que en la antigua capital del país no había crimen organizado, pero se han registrado espeluznantes actos de violencia, con saldo de heridos, muertos y evadidos de la justicia.
Jaime Rodríguez (a) El Bronco, posiblemente el único candidato independiente que aparecerá en la boleta electoral de 2018, ha advertido que en aras de combatir la inseguridad haría uso de su policía estilo FBI y que, a decir suyo, le ha rendido excelentes resultados en su natal estado de Nuevo León.
Pedro Ferriz de Con anuncia que si es presidente pagará a los policías 25 mil pesos mensuales, con el fin de que no se corrompan; y el señor José Meade nada ha dicho al respecto.
Algunos más, a la manera de los estrategas que crearon al agente James Bond 007, refieren que el trato que debe darse a los criminales es el que le dio el gobierno de Colombia a las FARC, pero no se quieren dar cuenta que en el caso de aquellos grupos armados, eran guerrilleros y sus fines no son los que puede perseguir un grupo armado de la delincuencia en cualquiera de las versiones con que se han presentado sobre territorio mexicano. Esperemos.

* FRENTE CIUDADANO, POR GANAR
CARGOS Y PRESUPUESTOS PÚBLICOS

La expectativa que había generado la conformación de un Frente Ciudadano está por llegar a un final, no precisamente feliz.
El Frente surgió a la vida pública bajo el supuesto pretexto de que aglutinaría al mayor número de mexicanos que no coinciden con ningún partido político, pero que tienen un gran amor por México, amén, por supuesto, de ver en la iniciativa de Ricardo Anaya y Alejandra Barrales, primeramente, un proyecto que podía cristalizar y en qué forma.
Inclusive se supuso que dicho frente podía estar por encima de la importancia que tiene el PAN de forma individual, y el PRI, así como de que bien podría competir con Morena y disputarle el primer lugar que ostenta en las preferencias electorales en este país.
El Frente tuvo su gran oportunidad y se pensaba que iría más allá en pos de una alianza electoral y que culminaría precisamente en el ejercicio de un gobierno de coalición, con todo y que perredistas renunciaron a su partido y los panistas más conservadores condenaran al ostracismo al mismito Ricardo Anaya, si lograba su ambicioso propósito.
Bajo las difíciles condiciones en que navega el Frente Ciudadano, hacia el 2018 hay 9 gubernaturas a la vista, la elección de presidente de la república, la elección de senadores y de diputados federales, es decir, muchas chambas, a las cuales aspira necesariamente el famoso Frente, el cual sigue sin definir cuál es el método que aplicará para nominar a sus candidatos, lo cual no se distanciará mucho –se asegura–, de los dedazos con que como quiera nominaron a José Antonio Meade y por supuesto con el que elegirá Morena a AMLO.
Si el Frente elige a un ciudadano que nada tiene que ver con Miguel Ángel Mancera, Ricardo Anaya ni Alejandra Barrales, puede usted estar seguro que dicha sigla podría elevarse hasta el cielo, pero como todo apunta a que su trabajo para conformar esta supuesta alianza de tres partidos políticos y elegir a uno de sus dirigentes nacionales como su candidato a la presidencia de la república, el derrumbe anunciado para el Frente está a la vuelta de la esquina, sólo basta esperar a que llegue el 14 de diciembre, fecha tope para anunciar el apadrinamiento de candidatos.
Empero, hay que subrayarlo, si el Frente anuncia un método de selección de candidatos, júrelo que bien podría resarcirse del tiempo perdido. Lo contrario, que sólo va en pos de conquistar chambas políticas para su cuadro directivo y no más. Al tiempo.

* DINOSAURIOS DEL PRI
SE HACEN CHIQUITOS

Bajo la costumbre de ser disciplinados y en ocasiones hasta abyectos, los dinosaurios del PRI en la provincia azteca siguen metidos en el silencio absoluto.
A cada destape de candidatos de su membrete partidario, sobreviene la disciplina, los tamborazos, la música estridente y las loas al elegido, al cual cuelgan las más amplias cartas credenciales.
Este ha sido el ritual de siempre en un partido que ejerció como único prácticamente 80 años y seis años más después de que transcendieron los sexenios encargados a socios panistas.
El PRI nacional ya tiene su candidato, pero vea usted que en el resto del país el silencio se ha vuelto hasta un tanto sepulcral.
Veracruz no escapa a esta nota, así que los asociados del viejo régimen siguen ocultando sus cartas credenciales y se eximen de hacer manifestaciones alegres públicamente.
En dónde están Carlos Brito, Gonzalo Morgado, Manuel Ramos Gurrión, los socios de la Vía Veracruzana que comanda Felipe Amadeo Flores Espinosa, todo poderosos políticos que en los últimos 40 años siempre han estadosaboreando de las mieles que de manera vasta los hizo ricos el erario público bajo la conducción de los gobernantes priistas.
Estos personajes han sido reiterativamente socios del viejo régimen, al cual brindan sus trayectorias, merecimientos, vicios, errores y algo más.
Es bueno que la sociedad veracruzana los haya conocido en su exacta dimensión y quienes en la calle, el podio y desde la tribuna del partido ex aplanadora, se rasgaban las camisetas por y en favor de los candidatos forjados en las trincheras del partido ex aplanadora.
Gobernadores, senadores, diputados federales que por costumbre elevaban sus aplausos al hombre del poder salido de las filas del priismo, lo que les serviría para armar el discurso que sonaba patriótico, el mensaje prometedor de la obra que por los siglos habrían de seguir los elegidos. El viejo partido, pero fresco siempre a través de la palabra que brinda el político que confiaba en que con mano priista, los veracruzanos ascenderían a planos superiores.
Ahora habría que esperar al mensaje encendido como pocos de los socios del partido tricolor, para invocar las prendas que acompañan a un candidato que no es priista, tampoco panista, y que, por ende, surge con el respaldo del priismo, pero al cual queda claro que no lo ligará ningún compromiso, ninguna deuda política a la hora del reparto de los huesos públicos, si el triunfo en las urnas electorales le hace conquistar la silla más importante políticamente en este país.
Priista de la talla de quienes han sido mencionados en estas líneas, forrados con las lides y mensajería de un partido que otrora fuera de masas populares, que ciertamente gobernó como único a este país, pero que ahora, en la era de la posmodernidad, deberá asumir que hubo que hacerse de un abanderado ajeno a sus trincheras para intentar la salvación y rescate del barco, debido a su falta de credibilidad como institución partidaria que viene padeciendo, sin dejar lugar a dudas la maquinaria tricolor, sobre todo en los últimos 30 años a la fecha.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.